Se disparan los arrestos a los disidentes de Nicolás Maduro
Se disparan los arrestos a los disidentes de Nicolás Maduro
Rodrigo Cruz

Mil quinientas ochenta y cuatro: esa es la cifra que el Foro Penal Venezolano (FPV) denunció anteayer como el número de personas arrestadas en Venezuela desde que comenzaron las masivas protestas en rechazo al régimen de hace casi cuatro semanas. De ese total, 715 continúan detenidas, 424 salieron en libertad bajo fianza, 213 hasta el momento no han sido presentadas ante los tribunales y a 56 se les considerada presos políticos, con lo que se incrementa de manera alarmante la lista de este tipo de arrestados a 173.   

“No había existido en Venezuela, o al menos en la historia del Foro Penal de más de 18 años, tanta cantidad de presos políticos en el país”, dijo Alfredo Romero, director de FPV, en rueda de prensa. El número que presentó su organización, sin embargo, puede no representar con exactitud la cantidad de arrestos en estos últimos días. Hay que tener en cuenta lo difícil que es conseguir información oficial en el régimen de Maduro. Transparencia Internacional (TI) ubicó  este país en su ránking del 2016 como el menos transparente en América Latina y uno de los más corruptos en el mundo.

Lo que sí está claro es que cada vez aumenta la relación de disidentes políticos encarcelados en Venezuela, una nación que se estima llegará este año a tener una inflación de 720%  y en la que, según el Latinobarómetro del 2016, el 72% de su población dice que le faltó alimento en los últimos 12 meses. El país caribeño cerró el 2016, según estadísticas del FPV, con 2.732 detenciones por motivos tan diversos e inverosímiles como haber lanzado críticas al gobierno en Twitter.  

Los arrestos a los opositores de Maduro son una constante desde que este último fuera elegido presidente, en medio de acusaciones de fraude, en abril del 2013. Y se intensificaron desde enero de este año, cuando el mandatario inauguró su llamado Comando Antigolpe, creado –según sus palabras– para “detener las conspiraciones terroristas” de los opositores. 

—El tenebroso Sebin—
Este grupo leal al régimen, liderado por el vicepresidente Tareck el Aissami, estrenó sus funciones el 11 de enero arrestando al diputado  suplente Gilber Caro, miembro de Voluntad Popular, partido del líder opositor Leopoldo López. Caro fue detenido en una carretera camino a Caracas por agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). 

El Aissami justificó lo sucedido en televisión señalando que al diputado se le incautó “material de guerra” en su vehículo. La oposición rechazó estas acusaciones y denunció que el Gobierno violó de manera flagrante la inmunidad parlamentaria de Caro.

El diputado, que continúa recluido en los calabozos del Sebin, es uno de la veintena de casos que Amnistía Internacional (AI) documentó y presentó hace unos días como ejemplos de detenciones arbitrarias en las que ha incurrido el régimen chavista en los últimos años con la finalidad de “acallar a la disidencia política”.

 Estas detenciones, en su mayoría, son ejecutadas sin orden judicial o sin base legal que las justifique. AI también denunció prácticas de aislamiento e incomunicación, así como torturas contra los opositores. 

—Sin respeto al debido proceso—
La organización documentó el caso de 14 policías del estado de Miranda señalados por el Sebin en junio del año pasado como responsables del asesinato de un periodista afín al Gobierno. Estos agentes continúan detenidos en el Sebin pese a que un juez ordenó ocho meses atrás que fueran liberados.

Tras la denuncia de AI, la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, pidió al Poder Judicial y al Gobierno que revisaran si se ha respetado el debido proceso en las detenciones, sobre todo en las protestas de este mes que ya han dejado 29 muertos.

Ayer, diferentes grupos de la oposición marcharon a las cárceles donde están recluidos presos políticos como Leopoldo López para exigir su liberación y el cese de actos violentos. Mientras, en las calles se pliegan más opositores al régimen y, a la vez, aumenta el número de arrestados.

Algunos casos emblemáticos
José Vicente García
El 17 de octubre del 2016 fue detenido este concejal de oposición del estado de Táchira por agentes del Sebin cuando salía de su casa. Su esposa denunció por Twitter que los agentes le sembraron granadas y uniformes militares. Continúa arrestado pese a que la fiscalía no pidió su detención y un juez ordenó su excarcelación.   

Gilber Caro
El 11 de enero del 2017 fue arrestado junto a su novia en una carretera del estado de Carabobo por miembros del Sebin. El vicepresidente El Aissami los acusó esa misma noche por televisión de estar vinculados a actos terroristas. Él fue trasladado al penal 26 de Julio en Guárico, donde actualmente está, sin orden de detención.  

Villca Fernández
El 27 de enero del 2016 un alto funcionario chavista lo acusó de formar parte de un plan para desestabilizar al régimen. El joven dirigente estudiantil le contestó el 31 de enero a dicho funcionario por Twitter, entre otras cosas, que no le tenía miedo.  Ese misma día, agentes del Sebin lo detuvieron. A la fecha, continúa bajo arresto. 

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