Fue por una fractura en el brazo y terminaron amputándoselo

Guadalupe Vílchez es una víctima más de las en el sector salud. Hace un año llegó al hospital de San Juan de Lurigancho, a cargo del , por una fractura en la muñeca y cuatro días después le terminaron amputando el brazo por una infección severa.

Según una resolución de la Superintendencia Nacional de Salud (SuSalud) el médico del Minsa que atendió a la mujer, identificado como Pablo Yanguren Del Pino, no era una especialista en traumatología. El médico le enyesó la mano sin sacarle previamente una radiografía y aún con la muñeca hinchada. Luego le dieron de alta sin mayores recomendaciones. Ello ocasionó una infección severa y luego de cuatro días los médicos decidieron amputarle el brazo.

“Me atendieron después de cuatro horas y luego me limpiaron la herida pero nunca me sacaron una placa. Cuando vieron mi mano tras cuatro días el hueso estaba negro”, dijo la mujer. Sin embargo, las irregularidades en este caso fueron más allá. Según el mismo informe de SuSalud, la historia clínica de la paciente fue cambiada.

James Rodriguez, abogado de la familia, indicó que pasado un año y pese a la resolución de SuSalud, el Minsa no le ha brindado apoyo a la afectada. “Ella no desea ir a un proceso judicial largo pues demoraría mucho. Lo que quiere es una conciliación. Una pensión y un tratamiento de rehabilitación”, dijo. En tanto, en el hospital no le precisaron si el médico Pablo Yanguren Del Pino continúa laborando en el establecimiento.