Redacción EC

VANESSA ROMO ESPINOZA

Una resolución del Ministerio del Ambiente (Minam) pasó casi desapercibida durante el fin de semana. El Ejecutivo declaró en emergencia ambiental la parte baja de la cuenca del río Marañón, en Loreto, la que involucra a 17 comunidades indígenas, por los altos riesgos para la vida y la salud de la población y, sobre todo, para el ambiente. “Un nivel de daño ambiental significativo”, cita la norma.

Con la disposición publicada en el diario “El Peruano” se adjuntaron un plan de acción para reducir los riesgos y un mapa que delimitaba la zona en emergencia. Se precisó que el ámbito en emergencia ambiental era el 5,08% de toda la cuenca del Marañón, es decir, 221.124 hectáreas. 

Sin embargo, hubo dos áreas que no se delimitaron en este mapa, pero que son parte de la emergencia: la Reserva Nacional Pacaya Samiria y su zona de amortiguamiento.

El Comercio confirmó esto al contrastar el mapa del área que tiene el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp) y el publicado con la norma. Siete de las 17 comunidades que están en emergencia se encuentran en la reserva, así como la Batería 3 y el derecho de vía de esta. Estas últimas son parte del lote 8X de la empresa Pluspetrol Norte, que se ubica en el Pacaya Samiria.

Alfonso López es uno de los dirigentes de la comunidad kukama-kukamiria, etnia indígena a la que pertenece el 80% de la población que vive en la reserva nacional. Él comenta que en total son cien comunidades las que deben ser analizadas y no solo 17.

“Hace dos semanas también se declaró la emergencia sanitaria en nuestra cuenca y esperamos mejorar nuestra condición de acceso al agua. Pero todavía falta que examinen nuestros peces, la base de nuestra alimentación. Queremos saber qué pasa con la salud de todos los kukama”, dice López.

Sobre la contaminación en el Pacaya Samiria, el dirigente piensa que este daño ecológico también ha perjudicado su cultura. “La reserva es el territorio ancestral del pueblo kukama. Desde nuestra visión no hay diferencias entre el ave, el árbol o el petróleo, tenemos una visión integral de la vida. Si nuestros recursos se afectan, también lo hace nuestra vida, nuestra relación espiritual”, sostiene.

RESPONSABILIDADES
La emergencia ambiental, que dura 90 días, pone metas de corto plazo para reducir los riesgos. Entre estas, Pluspetrol Norte debe presentar e implementar medidas de protección en un máximo de dos meses e identificar más zonas con daños.

Otros sectores como Salud y Energía y Minas, y el Gobierno Regional de Loreto tienen tareas. El sector Ambiente y el Sernanp no tienen ninguna acción directa, pese a que es la reserva Pacaya Samiria y su área de amortiguamiento donde se encuentra la zona afectada.

(Ministerio del Ambiente)