(Foto: archivo)
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Martín Vizcarra cumple un mes en el cargo mañana. La última encuesta de El Comercio, elaborada por Ipsos, presentaba una aprobación de 57%, muy similar a la que ostentó su predecesor al empezar (en agosto del 2016, con 61%) su breve mandato de veinte meses.

El desagregado regional marca algunas características que vale la pena destacar. En general, es el altísimo “no precisa”. A escala nacional, este porcentaje llega a 30%. Reproduce similares proporciones en las otras regiones, salvo en una: el centro, donde, la cifra llega a casi la mitad de los encuestados (45%). En cuanto a la aprobación, las regiones presentan patrones similares al porcentaje nacional, aunque algo más distantes que la entusiasta Lima (61%).

El oriente (60%), región de origen del primer ministro César Villanueva, repite el entusiasmo que mostró al inicio del gobierno de Kuczynski. Durante los 20 meses que duró el gobierno previo, la aprobación en el oriente estuvo casi siempre por encima de las otras regiones, con la excepción del breve bajón de diciembre del 2016, atribuible a la crisis en Saramurillo (Loreto).

En tanto, las cifras correspondientes al centro parecen un extraño plebiscito entre los que aprueban a Vizcarra (50%) y los que no se deciden (45%), dejando un mínimo porcentaje (5%) a los críticos al gobierno. El comportamiento de este bloque regional en el gobierno previo fue muy similar al promedio nacional. Sin embargo, el último mes de Kuczynski en Palacio de Gobierno (marzo), el centro presentó la menor aprobación (14%), cinco puntos por debajo de todo el país.

Por su parte, el sur –zona de donde proviene el presidente Vizcarra– presenta una cifra (53%) que está ocho puntos porcentuales por debajo de Lima. El sur votó mayoritariamente por Kuczynski en junio del 2016 y lo recibió en agosto de ese año con gran entusiasmo (68%). Su mandato terminó en esta región con un extraño repunte de 14% en febrero a 21% en marzo.

El norte, mayoritariamente fujimorista, ha recibido a Vizcarra con menos entusiasmo (57%) del que podrían haber hecho creer su temprano viaje de fines de marzo. Su correcta y autocrítica alocución en su visita a Piura podría haber hecho esperar cifras más auspiciosas. Con Kuczynski, el norte fue regularmente arisco, con hipos por hechos coyunturales: los desastres (de 24% a 38% entre febrero y marzo de 2017) y el indulto a Alberto Fujimori (de 15% a 27% entre diciembre de 2017 y enero de 2018).

¿Cuál será el perfil de la opinión pública de las regiones en este Perú “representado por los provincianos” al que alude Villanueva? ¿Alguna nueva mayoría en el horizonte?