puede entenderse desde su desorden. En la orilla una chica camina con sus perros; un grupo de jóvenes bebe cerveza en las gradas del malecón. Más allá, dos motos acuáticas, cinco caballos, varias cuatrimotos y dos bananos obstruyen el paso de los veraneantes; mientras decenas de sombrillas ofrecen comida y bebida ambulatoriamente. Dos salvavidas observan el panorama sentados sobre las gradas de un malecón a punto de desplomarse.

Esa imagen de la informalidad en una de las playas más visitadas del norte del país es la que pretende borrar el municipio distrital de Máncora, con la ordenanza municipal N°10-2015-MDM/C, que prohíbe el uso, manejo y circulación de vehículos cuatrimotos, motos acuáticas y bananos, así como animales y otros que transiten o circulen por la zona de playa.

La norma entró en vigencia desde el pasado 13 de enero, pero hasta ahora sigue sin dar resultados, tal como lo comprobó El Comercio en una reciente inspección en el balneario. El jefe de la oficina de Fiscalización de dicha comuna, Reynaldo Peña Saldarriaga, dijo que ya han desalojado a los negocios informales de la playa, pero que vuelven cuando ellos se marchan.

“Los botamos en la mañana y vuelven en la tarde. No podemos pelearnos o sacarlos a la fuerza, porque nos podrían denunciar”, dijo Peña, al tiempo que acusó falta de apoyo de la Policía Nacional.

TAREA DIFÍCIL

Peña dijo que solo cuenta con cuatro efectivos de Fiscalización para desalojar a 25 negocios (entre restaurantes que venden en la playa, y negocios recreativos).

“Necesitamos, por lo menos, 15 efectivos más para vigilar permanentemente la playa; y el apoyo de la policía”, indicó.

Por su parte, el comisario de Máncora, capitán PNP Pier Ruiz, precisó que los policías han apoyado las intervenciones municipales, pero indico que depende de la municipalidad evitar que la informalidad continúe. 

“Nosotros los hemos apoyado con 6 efectivos en la primera intervención. Aquella vez se les informó a los dueños de los negocios en la playa. Y, en un segundo operativo los desalojamos con 6 efectivos, a la zona de la quebrada. Pero han regresado. Estamos prestos a apoyar, pero esa tarea es del municipio”, argumentó.

“Ahora mismo estos negocios crean un desorden en la zona de playa, y es mala imagen para el turista. Debe ordenarse, pero además deben ofrecerle otro lugar a los dueños de esos negocios”, comentó David Casanova, dueño de Máncora Entertainment.

Cabe destacar que en la playa de Los Órganos también se promulgó el año pasado una norma similar, pero no se aplica debido a que no hay personal de fiscalización suficiente.

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