Módulos Temas Día

Piura: afectados por El Niño costero esperan obras de reconstrucción

Este diario constató que unos 650 damnificados aún viven en condiciones precarias en el albergue de San Pablo, ubicado en Catacaos.

Después de 16 meses de los estragos ocasionados por El Niño costero en el norte del país, los más de 600 damnificados asentados en el refugio de San Pablo, ubicado en Catacaos,  aún esperan el inicio de la reconstrucción. 

A la fecha, sus ocupantes no cuentan con luz eléctrica, desagüe, ni trabajo para mantener a sus familias. Las mujeres crían aves de corral, cocinan chicha de jora o tejen artesanías para subsistir.

Este es el caso de Marcelina Marcelo Aquino, de 54 años, oriunda de Nuevo Pedregal, quien prepara chicha de jora para obtener ingresos. “Antes trabajábamos en el algodón, pero ahora no hay nada. Recién estamos criando de nuevo nuestros animalitos, porque todo lo perdimos [en la inundación del 2017]. Mis hijas me pusieron mi techito de esta casa. Cuando estábamos en las carpas, las criaturas se quemaban y cayeron enfermos”, cuenta.

Lucha en el arenal
María Villegas Rivas es otra damnificada de El Niño costero que vive en San Pablo. Ella teje artículos con paja toquilla que vende en Catacaos. “Porque acá nadie nos compra, ahora que ha venido usted, porque nadie se acuerda de nosotros. Queremos la luz eléctrica porque nuestros niños estudian y tienen que hacer sus tareas”, pidió.

Con ella coincidió María Sullón Chero, natural de Montesullón. “Estamos acá desde que se salió el río, y mire: ahí todavía tenemos nuestras carpas y colchones. Yo perdí un hijo de 29 años en la inundación. No recibimos el bono 500, de los módulos no sabemos si nos irán a construir”, dijo mientras miraba su casa de esteras y calaminas.

Los pedidos a las autoridades son canalizados por Cristóbal Timaná, dirigente de los damnificados, quien señaló a El Comercio que han gestionado ante el Ministerio de Vivienda la construcción de 650 módulos de vivienda definitivos en San Pablo. Sin embargo, precisó que necesitan el documento de traspaso de la propiedad de sus terrenos por parte de la Comunidad Campesina de Catacaos.

Es importante señalar, además, que el otro refugio de damnificados se ubica en el kilómetro 980 de la carretera Piura-Chiclayo. Allí viven más de 5 mil personas que huyeron en marzo de 2017 de los distritos de Cura Mori y Catacaos, expulsados por la inundación. No obstante, su situación es bastante similar: los pequeños avances han llegado gracias a ONG e instituciones civiles y privadas.

Reconocen demoras
En su discurso presidencial, el presidente de la República, Martín Vizcarra, reconoció que "las labores no ha sido una tarea fácil" y lo adjudicó a las trabas burocráticas heredadas. "Me duele profundamente que aún existan familias que vivan en albergues temporales", dijo.

Frente a este escenario, el mandatario anunció que a fines de este año el gobierno construirá 20 mil viviendas para los afectados, y que a fines del 2019 espera "que ningún damnificado se quede sin obtener una vivienda digna".

Tags Relacionados:

Piura

damnificados

El Niño costero

Leer comentarios ()

SubirIr aúltimas noticiasIr a Somos
Ir a portada