Una operación conjunta contra la se realizó en la comunidad de Pampa Blanca, en el distrito de Ananea, provincia de San Antonio de Putina. Se trata de una zona ubicada a 4.700 metros sobre el nivel del mar en .

La intervención permitió destruir 37 plataformas conocidas como ‘chutes’, valorizadas en S/. 740.000. Estas son usadas para el lavado y selección de oro de parte de mineros ilegales de Pampa Blanca, en donde antes ya se han realizado otras operaciones.

También se logró la demolición de 18 campamentos mineros ilícitos y se procedió a la destrucción de trece motores que los mineros ilegales utilizaban para bombear el agua de las lagunas donde se almacena el relave.

Asimismo, fueron destruidos 150 galones de combustible y más de 9 kilómetros de mangueras, entre otros elementos que eran usados para la ilegal actividad. 

Según informó el Ministerio Público, un grupo de mineros ilegales del lugar intentó impedir -quemando llantas- el paso de los 400 policías que brindaron seguridad para la intervención. Sin embargo, fueron dispersados hasta despejar la zona.

En la operación conjunta participó personal del Ministerio Público, la Presidencia del Consejo de Ministros, la Dirección Regional de Energía y Minas de Puno, la Procuraduría del Ministerio del Interior, la Procuraduría del Ministerio de Ambiente, la Autoridad Nacional del Agua y la Policía Nacional del Perú.