"El sonido de los pututos", por José Carlos Requena
"El sonido de los pututos", por José Carlos Requena

Era una ilusión esperar solidez tecnocrática del último : en esta etapa de la elección, cuando solo quedan dos actores, es natural que prime la política. Carecieron todas las intervenciones de una visión de país, que aluda a las agendas pendientes vitales. Como si viviéramos en el paraíso terrenal, se optó por el inmovilismo. Más importante, el hecho de que se realizara en Cusco no revirtió, al menos en contenido, gran diferencia: solo parecía un tema de locación. Se echó de menos el mensaje político que los promotores quisieron darle. Los mensajes en quechua y los pututos no fueron más que parte de la escenografía.

Entre todas las duplas, la que resultó profundamente decepcionante fue aquella que pomposamente se llamó “Reforma del Estado y descentralización”. Ninguno de los dos equipos técnicos planteó una visión global, y solo rozaron aspectos primordiales de estos dos ejes. Ambos ignoraron temas fundamentales como la reforma del servicio civil, la brecha en infraestructura o la reforma política. En tanto, resonaban los pututos. 

Lo que se vio el último domingo fue un grupo de bienintencionados (no es fácil enfrentar una campaña electoral) y experimentados profesionales (ocho de los diez polemistas tuvieron altas responsabilidades en algún nivel de gobierno; los dos que no, han tenido puestos importantes en el sector privado) debatiendo encarnizadamente, tocando apenas los temas que interesan a las regiones, como si el debate hubiera querido evitar el soroche. Mientras, resonaban los pututos.

Si el país sigue en piloto automático, no alcanzaremos el desarrollo global que hace un par de años, cuando gran parte de la élite tecnocrática y empresarial soñaba con acceder a la OCDE, parecía algo alcanzable. El debate técnico nos ha hecho ver que temas vitales, como fuentes de energía, conectividad, descentralización real, realidad política de los distintos niveles de gobiernos o prevención de desastres, por nombrar algunos, parecen seguir siendo lejanos a la tecnocracia que radica en Lima. Los pututos seguían resonando. 

En las regiones, en cambio, estos temas se tocan diariamente. La producción de energía eólica en el norte del país; los padecimientos de quien se desplaza regularmente por carretera; los problemas que enfrentan las autoridades locales y regionales para lidiar con la tecnocracia del Ejecutivo; o los sustos que deben pasar diversas poblaciones cada vez que se anuncia un fenómeno de El Niño son asuntos que impactan cotidianamente. A diferencia de los pututos, no son parte de la escenografía: son al menos actores de reparto, cuando no principales.  

Esta noche es importante: por primera vez, dos candidatos presidenciales debatirán fuera de Lima. Piura será sede de este hecho inédito. Dada su trascendencia, debería esperarse que se toquen temas que realmente atañen a las regiones y no solo los que interesan a la capital. De otra manera, el debate será recordado por algún nuevo número que los organizadores conciban. Mientras los pututos cusqueños siguen resonando, esta noche quizá se compartan chifles, un producto emblemático de la zona.

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