Redacción EC

A nombre del Gobierno, el martes 27 en Huamanga, Ayacucho, el ministro de Agricultura, Juan Manuel Benites, se reunió con representantes de los gremios cocaleros de los valles de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).

El acta de la reunión confirma el cambio de estrategia en la lucha antidrogas, que desencandenó la salida de Carmen Masías Claux de la presidencia ejecutiva de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida).

En el documento se aprecian los acuerdos que demuestran que el Gobierno cedió en la estrategia de erradicación de cultivos ilegales de hoja coca en el Vraem, principal centro de producción de cocaína en el Perú.

El punto N° 8 es el más evidente: "El Corah no se instalará en Pichari". Aunque Corah son las siglas de Proyecto Especial de Control y Reducción de Cultivos Ilegales en el Alto Huallaga, el nombre ha sido empleado para un proyecto de igual objetivo que debía aplicarse en el Vraem.

Este programa de erradicación, según había anunciado Carmen Masías a inicios de año, . Su centro de operaciones estaría en el distrito de Pichari, La Convención, base del frente militar Vraem. Sin embargo, Benites se comprometió con los cocaleros a no hacerlo.

Entre otros puntos, el N° 6 también confirma que la erradicación de cultivos ilegales ha sido condicionada: "[Las partes] también estuvieron de acuerdo en la aplicación de un programa de reconversión productiva; el éxito de este programa determinará la activación de otras acciones como la erradicación".

Esto contradice lo que ; y , han dicho: Que la erradicación sigue siendo prioridad.