Dos expresidentes del Consejo de Ministros evalúan, desde visiones distintas, el actual momento político. ¿Hay alguna posibilidad de desatar los nudos de este momento? (Foto: Alonso Chero/GEC)
Dos expresidentes del Consejo de Ministros evalúan, desde visiones distintas, el actual momento político. ¿Hay alguna posibilidad de desatar los nudos de este momento? (Foto: Alonso Chero/GEC)
José Carlos Requena

El anuncio de la tercera cuestión de confianza en la gestión de Martín Vizcarra ha generado una nueva confrontación entre el Ejecutivo y el Legislativo, en la que aún no se han dibujado las vías de escape.

—¿Esperaban este desenlace?

Luis Solari (LS): La metodología de gobierno que ha escogido el presidente es como un solista. Hay un momento en el que no se puede hacer todo y empieza a distraerse de las partes fundamentales.

Pedro Cateriano (PC): Este enfrentamiento entre los poderes del Estado es la continuación de lo que significó la forzada renuncia de Kuczynski. El teatro que organizó el fujiaprismo era una artimaña. No hubo la capacidad política para responder. [El desenlace] era absolutamente predecible.

(LS): El presidente se ha resistido a poner gente que realmente le dé aire político al Gobierno. Es un escenario complejo que tiene muy pocas salidas.

—¿Es democrático el modo en que se están manejando Ejecutivo y Legislativo?

PC: Desde la caída de Kuczynski, lo que ha hecho el Congreso es, en algunos casos, malinterpretar la Constitución; y en otros, violar el orden constitucional. Hay una cuota de responsabilidad del presidente Vizcarra. Cuando obtiene el aval político de la población, luego del referéndum, el Congreso al comienzo entra en ‘shock’. El presidente no aprovecha el espacio político para tomar esta clase de decisiones (cuestión de confianza) que luego plantea. El Congreso reacciona y ha ido jaqueando al Gobierno.

—Señor Cateriano, usted le atribuye “artimañas” al Congreso. ¿E ineptitud al Ejecutivo?

PC: Lo que manifiesto es una clara violación del orden constitucional, malinterpretación del texto, adulteración de procedimientos y, por último, actuaciones ridículas como traer a la Comisión de Venecia.

LS: Además de las tropelías que hemos visto, estamos en una situación de absoluta incompetencia.

—¿Es posible gobernar en estas circunstancias?

LS: Sí, pero con gente diestra para hacerlo.

PC: Obviamente, en democracia no podemos renunciar al diálogo, es una obligación inherente al sistema democrático conversar. El tema, y vuelvo a lo que plantee inicialmente: las condiciones. Tiene que haber unas condiciones mínimas de credibilidad, confianza para un diálogo. Hemos llegado a una situación tan grave como la presión a la magistrada del Tribunal Constitucional. ¿Eso es un uso democrático? Ciertamente que no. El encubrimiento a Chávarry y a Hinostroza, ¿lo es? No.

—¿Hay controles para esta situación?

PC: En política tiene que existir un momento del autocontrol. No puedes ejercer el poder sin limitación y esto es lo que ha ocurrido lamentablemente acá. La democracia es un sistema en el cual existe el equilibro entre los poderes del Estado. Cuando hay este tipo de diálogo de sordos, de enfrentamiento, donde los ánimos están caldeados, alguien tiene que moderar y el llamado a hacerlo es el pueblo, a través de elecciones libres y democráticas, como en el sistema parlamentario.

—Las elecciones serán al 2021…

PC: Salvo que el señor Salvador del Solar vaya la próxima semana al Congreso con un mismo proyecto de ley igual al anterior que acaban de archivar con plazo y plantee la cuestión de confianza al Congreso.

—Algo que muchos colegas suyos, señor Cateriano, no ven posible.

PC: Jurídicamente existe esa posibilidad.

LS: No se puede presentar un proyecto de ley igual o semejante en la materia hasta el siguiente período legislativo, 2020. Esa posibilidad no va a suceder. Hay que precisar: las cuestiones de confianza son sobre las materias en cuestión del gobierno. Pero eso es un debate jurídico. Políticamente hablando, si no te funciona el equipo con el que estás trabajando (y, además, se descubre que el primer ministro ha estado haciendo unas negociaciones), debes recomponer.

—Negociaciones que tenían el aval del presidente…

LS: El problema es que no le funcionan. En el hipotético caso de que hubiera espacio para negociaciones y acuerdo, no lo puede hacer con este equipo.

PC: Quiero reafirmarme en que para el ejercicio del planteamiento de la cuestión de confianza no existe limitación. No es una discusión jurídica, es un tema político. Para llegar a ese acuerdo, se necesita un entendimiento político. Si la salida es política, no podemos a cada momento plantear temas jurídicos para impedir una salida política.

—¿Señor Cateriano, el fujimorismo no es un sujeto confiable para el diálogo?

PC: Así es.

—¿Pero qué hace si lo tiene en el Congreso?

PC: Lo único que tiene el presidente es el respaldo de la ciudadanía y en algún momento los fujimoristas tendrán que responder por las tropelías que han hecho. Ese momento serán las próximas elecciones generales.

—¿Señor Solari, para usted se puede dialogar con el fujimorismo?

LS: Hay metodologías para la negociación gubernamental. Si no tienes mayoría en el Congreso, el Gabinete no puede mandar a la semana diez proyectos de ley para que los aprueben. Hay un espacio para salir del entrampamiento, pero que definitivamente implica el ABC de la negociación: si no funcionan tus interlocutores, cámbialos. Según la encuesta de IEP en julio, 60% dice que (Vizcarra) no tiene un plan para dirigir al país a otro estadio…

PC: Esto se sabía que iba a ocurrir: ineptitud, impericia, gerencia inadecuada, porque el gobierno de Vizcarra nace de una improvisación absoluta. Lo que está aconteciendo refuerza la necesidad de adelantar las elecciones.

LS: Acá tengo una sana discrepancia.

PC: Lo ideal, por principio, debería ser que se respeten los plazos. El presidente parece haber llegado a la conclusión de plantear el adelanto de elecciones porque ha visto este sistema de bloqueo político. ¿Para qué ha usado el Congreso el fujiaprismo? Para defender sus intereses y los de sus dirigentes. ¿Por qué sabemos lo que han hecho [los expresidentes] Toledo, García, Humala? Porque hubo un proceso de lucha contra la corrupción liderado por un puñado de fiscales. Lo que acá en el fondo hay es una campaña política para obstruir la acción de la justicia.

LS: Si el Gobierno dice que está en una cruzada anticorrupción, ¿por qué en el Caso Chinchero hay personas investigadas que permanecen en la función del Gobierno y no les piden [que dejen] el cargo?

PC: ¿A quiénes se está refiriendo?

LS: Mire la lista de investigados del Caso Chinchero.

—¿Qué va a pasar?

PC: No me gusta especular, pero el país no resiste en estas condiciones dos años más.

LS: Uno de los elementos para resolver este entrampamiento es que ponga un super Gabinete. Y del otro lado, creo que con esas nuevas caras (el fujimorismo) se reabre. Esto es como resetear el país políticamente.

PC: Más claro va a estar cuando conozcamos los nombres de otros ‘codinomes’.

LS: Bueno, ya se conoce uno: CV [nota del editor: ‘codinome’ atribuido a César Villanueva].