"No creo que pueda repetirse un fenómeno como Sendero Luminoso"
"No creo que pueda repetirse un fenómeno como Sendero Luminoso"

Luego de la controversia generada por la revelación de una existencia de un mausoleo de en Comas y la realización de un acto público en el que se habría realizado apología terrorista, Max Hernández, uno de los principales psicoanalistas de nuestro país, habla de los rezagos emocionales que la violencia de ese grupo armado dejó en el país. 

¿Podemos decir que Sendero Luminoso fue un movimiento  popular en el Perú?
No fue popular para nada. Una cosa es aterrorizar a una población y otra cosa es ganarse el respeto de ella. No creo que hubiera el menor ápice de simpatía por Sendero Luminoso después de lo que hicieron con María Elena Moyano o después de lo que ocurrió en Tarata…

Si lo del mausoleo es un ensayo de las exequias de , ¿estamos preparados como sociedad para ese día?
Como decían los griegos, una sola cosa es necesaria para morir: nacer. Entonces, que va a morir va a morir. ¿Habrá una exequia multitudinaria? Para nada. Yo no creo que sea un movimiento que arrastre masas. Que se va a querer evitar que haya una manifestación, seguramente, porque allí se llevarían pancartas, banderas rojas y se gritaría “viva el presidente Gonzalo”, etc. Yo diría, aunque afirmarán que soy un idiota y pueden tener razón: que vayan 500 o 600 personas al entierro de Abimael Guzmán, eso no tiene la menor importancia en términos del país. Lo que me parece más importante es: necesitamos fortalecer el tejido social.

¿Cómo?
Le digo la verdad, no se me ocurre, pero tendríamos que tener la capacidad de hacer una profunda reflexión. Yo no creo que pueda repetirse un fenómeno como el de Sendero Luminoso, pues creo que fue uno de los últimos coletazos de la Guerra Fría con toda una aventura desesperada y loca comparable con la de un Polpot en Camboya. Y creo también que hay mucha gente que aún vive con el miedo anclado en su psique.


La entrevista completa, este sábado en la revista Somos.