“Pudo ser peor”, decían, por Diana Seminario
“Pudo ser peor”, decían, por Diana Seminario

Cuando en el 2011 fue elegido gracias a que archivó la gran transformación y se inclinó por la hoja de ruta, los temores de que se había colocado al centro solo para ganar las elecciones, y que luego volvería a ser el mismo Ollanta del polo rojo, no eran infundados.

Sin embargo, nombrar a Luis Miguel Castilla como su ministro de Economía, ratificar a Julio Velarde en el BCR y “sacudirse” de su entorno más izquierdista calmó a “los agentes económicos”. “Esto nos da tranquilidad”, decían entonces.

Ante los primeros sobresaltos del gobierno, las frases de intranquilidad dieron paso a las de resignación: “Pudo ser peor”, “al menos no fue un Hugo Chávez”, cuatro años después vale la pena preguntarse si pudo haber sido peor. Y para muestra no uno, sino varios botones.

“La honestidad hace la diferencia”, nos decían y cuatro años después, vemos cómo los peores presagios se hacen realidad. La primera dama gasta con desparpajo miles de dólares de la tarjeta de crédito de una amiga que recibió dinero de una empresa venezolana y trabaja en Palacio de Gobierno.

Además, el Ministerio Público investiga depósitos por 79 mil dólares hechos en el 2005 a las cuentas de su amiga Rocío Calderón Vinatea (la misma de la tarjeta de crédito) y de Antonia Alarcón viuda de Heredia (madre de Nadine) por parte de una empresa venezolana vinculada al círculo de confianza del chavismo.

Entre tanto, el (ex) mejor amigo de los Humala-Heredia ya duerme en Piedras Gordas tras ser traído de Bolivia, desde donde se escapó. Primero huyó del Perú con absoluta tranquilidad. Si no fuera porque en un arranque de desesperación mediática el ex fiscal de la Nación Carlos Ramos Heredia reveló el paradero de Belaunde Lossio, quién sabe por dónde andaría el ahora negado ex asesor.

Ahora para los Humala es mejor no recordar sus lazos de amistad y cercanía con Belaunde Lossio. Incluso el presidente ha variado el tono para referirse a su ex jefe de campaña. El año pasado hablaba de él con compasión y hasta con cierto cariño. Hoy no duda en calificarlo de “delincuente”. Ojo que hace un tiempo Belaunde Lossio no dudó en lanzar una peligrosa amenaza: “A la cárcel no me voy gratis”. ¿Será que llegó la hora de pasar la factura?

A esos claros indicios de corrupción hay que sumarle cómo la falta de liderazgo para enfrentar a los movimientos antimineros –que hace rato dejaron de ser ambientalistas–, han logrado que la inversión minera se desplome. Conga se nos fue de las manos y Tía María hace rato que dejó de ser “un gran proyecto de inversión”, para convertirse en la ilusión de lo que pudo ser y no fue. Estudios estiman que la inversión minera en el 2018 será de cero.

Humala y su esposa nos deben más de una explicación, y también quienes con su prestigio internacional avalaron esta candidatura.

El hecho de no haber tomado el camino radical no convirtió a Humala en el mal menor.  ¿Realmente creen que pudo ser peor?

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: filtran audio de su presentación en el Congreso ► (Vía ) — Política El Comercio (@Politica_ECpe)