DataEl anticastillismo los unió en el llamado ‘Bloque Democrático’. Conspiraron para vacar a Pedro y en el intento se hicieron aliados, patas y empezaron a soñar con la posibilidad de llegar juntos al gobierno. María del Carmen Alva o José Williams pudieron ser presidentes de transición en nombre del ‘Bloque’, si es que vacaban a Dina antes que a Pedro. No fue así, y ahora sostienen a Dina. Para tomar decisiones, el ‘Bloque’ no solo se junta en pequeñas coordinaciones intraparlamentarias, sino en domicilios de dirigentes partidarios. Uno de sus ‘points’ es la casa de Richard Acuña, ex congresista y operador de Alianza Para el Progreso (APP).
Valga la mención de Acuña junior para subrayar que el ‘Bloque’ es congresal y partidario a la vez. Junto a los portavoces de las bancadas, participan en las decisiones ex congresistas como Richard, Luis Valdez y Luis Iberico, por APP; además de Miki Torres y Luis Galarreta (hoy parlamentario andino) por Fuerza Popular (FP). De Avanza País y Renovación Popular, sí participan solo congresistas. Patricia Li, presidenta de Somos Perú y jamás congresista, también participa. En el caso de Podemos, eventual aliado que perdió la confianza del ‘Bloque’, se coordinaba con su presidente José Luna Gálvez que, casualmente, sí es congresista.
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Cuando el ‘Bloque’ armó la última mesa directiva, se acordó que APP la presidiera y este partido decidió que el candidato fuese Alejandro Soto. FP se inhibe de reclamar la cabeza de mesa porque no quiere excitar a su antivoto (¡para polarizar están las elecciones!). También decidieron, para asegurar la elección de Soto, incluir a Waldemar Cerrón ¿Lo discutieron con la bancada de Perú Libre? No, lo hicieron con su hermano y líder partidario Vladimir Cerrón. (Nota para los teóricos del Perú como caso extremo de disolución de partidos: decisiones políticas fundamentales en los últimos años se han tomado en coordinaciones partidarias por encima del Congreso, que es el escenario distópico de sus teorizaciones).

Gracias a Pedro
Todo lo que se hizo contra Castillo fue coordinado por el ‘Bloque’, salvo la primera moción de vacancia. Eso fue un arrebato de Patricia Chirinos de Avanza País, apenas conversado con su bancada. FP cometió el error –así me lo dijo un par de apepistas- de acompañarla y arrastró al ‘Bloque’ a un fracaso anunciado. Fue el 7 de diciembre del 2021, exactamente un año antes de la vacancia definitiva.
En medio de las conspiraciones surgió el nombre propio: ‘Bloque Democrático’, hoy rebautizado gratuitamente ‘Bloque País’. No solo se codeaban fujimoristas con apepistas. Avanza País era de la partida y Renovación Popular iba a veces, aunque el almirante Jorge Montoya maneja a su bancada como una isla lejana (esto lo hizo notar desde que rompió el primer acuerdo para armar mesa y se lanzó solo en julio del 2021). María del Carmen Alva, como líder del Congreso, era invitada de cajón, de modo que el ‘Bloque’ nació encarnado en la mesa directiva. No sucedió lo mismo con José Williams, que se distanció del grupo. En realidad, su arribo a la mesa surgió del mayor revés del ‘Bloque’: en una reacción exagerada ante un audio que mostraba a Lady Camones aquiescente hacia César Acuña; Avanza País y Renovación hicieron causa común contra ella y la censuraron junto a la izquierda. La sucedió Williams.
El ‘Bloque’, en el 2022, casi perdió la mesa directiva y la ilusión de un futuro coordinado. Pero la tercera vacancia los volvió a unir hasta hoy. Una eventual censura (o pedido de renuncia) a Alejandro Soto y la elección de su reemplazo, lo volverían a poner a prueba. Pero la idea del futuro común sigue en pie. FP no tiene decidido si Keiko Fujimori postula por cuarta vez. Quizá ni la propia Keiko lo ha decidido. Pero si lo hiciera, el ‘Bloque’ se diluiría. La idea del candidato común está asociada a la aparición de una figura que sea acogida por todos, y con un potencial electoral tal que haga ocioso competir con ella. Y agrego otra condición: que del otro lado haya un candidato radical de izquierda que, por polarización, los reúna en el miedo/odio.
¿Existe tal persona? No podemos nombrar a una, pero en el ‘Bloque’ flota la idea de que tiene que existir. Un nombre barajado por algunos ha sido el del empresario ayacuchano Carlos Añaños. No muestra actividad política evidente, pero sí suele difundir mensajes y spots conciliadores en las redes, en español y en quechua. Está afiliado a Avanza País y ha renunciado al emporio industrial de su familia. Como muchos posibles candidatos, está postergando la decisión y la exposición, hasta que sean indispensables.
Rafael López Aliaga fue visto, en algún momento, como un posible candidato único, aunque su experiencia en la alcaldía limeña probablemente lo desgaste. La baraja de la alianza o frente está abierta y no sería la primera vez, pues en 1990 los principales partidos de centro y derecha, Acción Popular y el PPC, crearon el Fredemo y se reunieron en torno a Mario Vargas Llosa. El PPC, que ha salido a anunciar que está a punto de coronar su reinscripción, ha dicho, en boca de uno de sus dirigentes, Javier Bedoya Denegri, que apostarían a una alianza en pro de un candidato de centro y derecha. Por cierto, el flamante presidente del partido, Carlos Neuhaus, participó en una negociación para ser vicepresidente en la plancha de César Acuña en el 2021. Esa alianza electoral no prosperó y luego el PPC perdió su inscripción.

Sancochados
Por cierto, la normativa electoral no estimula las alianzas. Es cierto que, en el pasado, cualquiera se montaba a una alianza con un candidato de arrastre, y aunque no metiera ni un solo congresista, saltaba la valla y mantenía su cascarón inscrito. Fue, por ejemplo, el caso de la alianza que PPK, cuando fue candidato en el 2011, llamó ‘sancochado’. Luis Castañeda había preparado otro sancochado en la misma ocasión. Los partidos más sólidos, capaces de ganar solos, decidieron evitar la viveza de los pequeños aliados e introdujeron una modificación electoral: por cada aliado que se sume a la alianza la valla aumenta 1%. Por ejemplo, si hay 4 aliados, la valla no será de 5%, sino de 8%.
Teniendo este desincentivo a las alianzas, el congresista Alejandro Cavero, de Avanza País, ha presentado un proyecto para volver al 5% como valla única. Por encima de esos cálculos rasantes, la debacle de Castillo y, por extensión, la de la izquierda; ha quitado prestigio a esta en beneficio de la derecha. En una pasada crónica citábamos una encuesta de febrero de CPI en la que un 12.7% se definía de izquierda moderada frente a un 27.9% que se decía de derecha moderada. Por supuesto, la percepción de que el gobierno de Boluarte es de derecha o aliado de esta; podría volver, hacia el 2026 (si a ese horizonte nos encaminamos), la aguja del pulso popular hacia la izquierda. Ya lo sabremos.
Por ahora, mis fuentes del ‘Bloque’ me confirman que aún es preliminar, aún es tentativa, la búsqueda de un candidato único, de un ‘bukelei’ (para ponerle nombre a la ecuación de ‘Nano’ Guerra García, de FP que habló de ‘dos Bukele y un Milei’, a propósito del presidente salvadoreño y el candidato argentino); de un outsider sin anticuchos; de un populista de derecha con indispensable aura de antisistema, boca floja y mano dura, hombre o mujer valiente que no se arredre ante el destino judicializado de la mayoría de presidentes.
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