(Foto: Mario Zapata / GEC)
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Alexander Villarroel Zurita

En una sesión que se prolongó por casi seis horas, la del Congreso, que dirige la legisladora (Fuerza Popular), recibió las opiniones de los constitucionalistas José Cairo Roldan, Natale Amprimo, Anibal Quiroga y Carlos Mesía, a propósito del proyecto de adelanto de .

Los tres últimos especialistas, cada uno con sus argumentos, se mostraron críticos respecto a la legalidad de la propuesta realizada por el Ejecutivo. Aunque, ciertamente, dos de ellos (Amprimo y Quiroga) ya habían firmado un pronunciamiento en el que —junto a un grupo de abogados— manifestaban su oposición a dicho proyecto.

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El primero en intervenir en la sesión de este viernes fue el constitucionalista Natale Amprimo, quien apuntó que toda reforma constitucional “tiene límites implícitos”. Amprimo calificó de “visión bastante limitada” el señalar que el proyecto es constitucional tan solo porque el presidente Martín Vizcarra ejerce sus facultades de presentar iniciativas al Congreso.

(Foto: Mario Zapata / GEC)
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“Porque mañana el presidente podría bajo ese criterio plantear que el Perú se convierta una monarquía. No podría. No se puede argumentar que la facultad de presentar iniciativas legislativas lleva a desnaturalizar aquello que la Constitución contempla”, refirió.

A su juicio, se tiene “que fijar límites y controles al poder”, lo cual es el principal rol de la Constitución. “Lamentablemente es muy humano que quien está en el poder cree que es un iluminado […] Eso no funciona así. El poder tiene que ser controlado y limitado”, aseveró.

En tanto, Carlos Mesía Ramírez, ex presidente del Tribunal Constitucional, resaltó que en un sistema presidencialista, como el peruano, “no puede haber adelanto de elecciones sin que se vea absolutamente fracturado el régimen político”. Calificó como salida “impecablemente constitucional”, ante la crisis, la renuncia del mandatario y de la vicepresidenta Mercedes Araoz.

“Acá se dice fundamentalmente que hay una crisis política y que ya no se puede más. Pero la Constitución tiene la solución a este tipo de problemas. Y está en que el presidente renuncie y sigue la segunda vicepresidenta. Y si [ella] renuncia, el presidente del Congreso llama a elecciones. Ese es el camino para resolver las crisis”, mencionó.

(Foto: Mario Zapata / GEC)
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Mesía también recalcó que la Constitución establece que el período del gobierno del presidente y de los congresistas es de cinco años y que ese “acuerdo político-jurídico no se puede cambiar”. 

En un momento de su intervención, el ex titular del TC dijo que “al pueblo no se le hace caso, al pueblo se le gobierna”. “El pueblo tiene derecho a elegir, pero ese derecho también está limitado por la Constitución. El pueblo tiene derecho a elegir solo cada cinco años”, aseveró.

“Ustedes no tienen que hacerle caso al pueblo porque el pueblo no sabe lo que es el bien común. Los políticos saben lo que es el bien común. Y el bien común es que las instituciones prevalezcan”, complementó esta idea en otro momento.

Por su parte, el constitucionalista Aníbal Quiroga calificó de “inconveniente” que se recorte los mandatos del jefe del Estado y de los legisladores “sin que haya un acuerdo político previo”.

Calificó de “altamente riesgoso y complicado” que se apruebe una iniciativa “que solamente sale del discurso presidencial” y la cual termine con una convocatoria a nuevas elecciones “sin saber siquiera si el sistema electoral está preparado para llevar a cabo un proceso de esta magnitud”.

“Aprobarla en estas circunstancias implicaría entrar a octubre en un proceso eleccionario para tener elecciones en el mes de abril. No tenemos candidatos presidenciales, no tenemos candidatos al Congreso”, mencionó.

El único invitado de este viernes que se mostró a favor de la constitucionalidad de la propuesta del Gobierno fue el abogado José Cairo Roldán. “Acortar el mandato de los congresistas y del presidente no convierte al Perú de un país con régimen semipresidencial en uno parlamentario, no convierte al Perú de una república a una monarquía, no cambia el régimen político”, dijo.

(Foto: Mario Zapata / GEC)
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A su entender, si bien el mandatario “no puede observar una reforma constitucional”, desde el Ejecutivo sí puede pedir su aprobación, lo cual podría hacerse a través de una cuestión de confianza. Añadió que “la separación de los poderes significa que ninguna reforma constitucional puede convertir a una institución del Estado en concentradora de dos instituciones”. Esto no se configuraría con el proyecto de adelanto de elecciones.

“No puede una reforma constitucional establecer que el Poder Ejecutivo consiste en un presidente y un consejo legislador, porque estaría concentrado la función legislativa en el órgano ejecutivo”, aseveró.

—Posturas—
Durante el debate, la parlamentaria Luz Salgado (Fuerza Popular) refirió que con el proyecto de reforma se estaría rompiendo las reglas de juego que garantizan la estabilidad del Estado de derecho.

“Si no le gusta al presidente hoy este Congreso que tiene y quiere deshacerse de él, quién quita que mañana o más tarde otro presidente que ingrese, cuando vea que una Congreso no le agrada, vuelva a repetir la misma historia. Eso estamos creando como precedente”, acotó.

También hizo hincapié que “veinte años de democracia no se puede tirar al agua tan fácilmente”. “Hay la posibilidad de ingresar a un diálogo para construir una agenda común que durante un año, que falta para llegar a otro proceso electoral, nos permita no dejar al país en una convulsión”, precisó.

Al término de la reunión, la presidenta de la Comisión de Constitución, Rosa Bartra, calificó de “bastante productiva” la sesión y lamentó que de todos los constitucionalistas invitados a favor del proyecto del Ejecutivo “solo aceptó venir uno”.

(Foto: Mario Zapata / GEC)
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Indicó que continuarán recogiendo opiniones el próximo martes y miércoles, en donde también se abordará “el impacto económico” de la propuesta del Gobierno.