(Foto: GEC)
(Foto: GEC)

Tres especialistas interpretan la evolución del mensaje del primer ministro y sus repercusiones en el Congreso y la población.

1. ¿Hubo una evolución desde el discurso de investidura? ¿Para quién fue el mensaje?

►Jeffrey Radzinsky
Director de Grupo Fides Perú
Fue mejor en fondo y forma. Utilizó una lectura más aguda del ambiente en el que se presenta.
En el discurso de investidura, si bien habló de los ejes, no quedaban claros los mensajes prioritarios. Ese tema sí se zanjó ahora y transmitió convicción . Además, de arranque estableció una postura conciliadora. Fue un mensaje para el Congreso y la ciudadanía. La parte institucional, de forma, fue para el Legislativo, pero el mensaje de fondo era para empatar con la gente, con temas como la inmunidad.

Mabel Huertas
Analista política de 50+1
Está diciendo lo mismo que en la carta, pero de otra manera. Fue un mensaje directo y no altisonante.
Ha sido un discurso bastante directo en su pedido. En las formas, el primer ministro ha tenido un tono más suave, ha contradicho frases que él y Vizcarra han lanzado en los últimos días. Ha impuesto una fecha para su aprobación, pero el tono es otro. Fue un discurso para la ciudadanía, está clarísimo. Creo que en el Congreso hay posiciones muy sectarias, cada uno tiene su forma de pensar, y en el Ejecutivo también.

Luis Nunes
Analista político
Lo hicieron mejor hablando que escribiendo. Aclarar los plazos es reconocer que la carta estaba mal redactada.
Fue un discurso concreto en el que el primer ministro habló usando las críticas del ciudadano a la política en general. Además, dio datos fuertes sobre la corrupción de funcionarios. Me pareció muy bien que explicara el tema de los plazos que en la carta estaban mal planteados, pues los había puesto casi contra la pared. Veo que el discurso fue más para los ciudadanos, pidiéndoles que se involucren.

2. Leyendo entre líneas, ¿el Ejecutivo tenía la voluntad de aprobar las reformas o de cerrar el Congreso?

Jeffrey Radzinsky
Director de Grupo Fides Perú
Auténticamente creo que la intención del presidente es fortalecerse para terminar su mandato.
Creo que están trabajando para que les den la confianza, y no creo que en algún momento el cálculo haya sido que no se la den para cerrar el Legislativo. El gobierno sabe que si se disuelve y se convoca a elecciones, nada garantiza que ese Congreso sea menos obstruccionista que este. Lo que están buscando Del Solar y Vizcarra es converger mucho más con la ciudadanía. Creo que auténticamente la intención del presidente es fortalecerse para terminar su mandato el 2021, ese es el objetivo de fondo.

Mabel Huertas
Analista política de 50+1
Un Ejecutivo sin Congreso iba a ser más vulnerable a que la población advierta sus fallas.
Si quieres la reforma política, no puedes disolver el Congreso. Me parece que ya están procurando darle viabilidad. Les conviene que les den el voto de confianza, no solo por la reforma, sino porque la crisis generada por la disolución iba a rebotar contra un Ejecutivo que no tiene más armas.

Luis Nunes
Analista político
El Ejecutivo quiere que le otorguen la cuestión de confianza para hacer las reformas.
El presidente tiene asesores que miran las encuestas. La gente quiere que cierre el Congreso. Pero me parece bien que entiendan que estamos jugando con fuego y lo mejor es llevar la fiesta en paz.

3. ¿El discurso puede servir para generar consensos?

Jeffrey Radzinsky
Director de Grupo Fides Perú
Las fuerzas políticas no van a cambiar su voto en función a si el mensaje es más conciliador.

Cada uno va a calcular lo que va a ganar o perder con sus decisiones independientemente de lo que diga Del Solar. Lo que queda claro es que de cara a la ciudadanía, los tonos con los que se afronta y los puntos que se ponen como prioritarios te dan una distancia mayor o menor con lo que busca la gente.

Mabel Huertas
Analista política de 50+1
Incluso, el hecho que el Congreso le vaya a dar un voto de confianza al gabinete no significa en lo absoluto que el diálogo vaya a mejorar.
Creo que quienes tienen una posición y la han manifestado es la izquierda. Además, Úrsula Letona ha adelantado que le van a dar el voto y probablemente sea así. Pero no creo que este discurso sirva para aligerar las tensiones entre el Ejecutivo y el Congreso, porque es algo que ya hemos visto en otros primeros ministros en su momento. Hemos visto diálogo, puentes que se han roto, es un círculo vicioso.

Luis Nunes
Analista político
El político peruano es muy de pensar en él y no en el Perú.
Tengo la impresión que Fuerza Popular va a votar dividida, con menos votos de los que tenía anteayer. Algunos congresistas quieren llegar al final de su periodo por razones no ideológicas ni polìticas, sino económicas porque tienen deudas que pagar. Otros tienen posición fijada, por ejemplo, los de izquierda que están buscando una Asamblea Constituyente. Recordemos que los partidos no responden a ideologías, sino a la coyuntura y su propia conveniencia.

4. ¿Cuál es el reto que tendrá el Legislativo si se aprueba la cuestión de confianza?

Jeffrey Radzinsky
Director de Grupo Fides Perú
El Congreso tiene que usar esta oportunidad para mejorar la dinámica parlamentaria.
El reto principal es ser riguroso con el trabajo legislativo, que en buena cuenta es un reto constante. El segundo reto es mejorar la dinámica parlamentaria. Lo tercero es establecer prioridades. Si algo le ha faltado al Congreso es un norte.

Mabel Huertas
Analista política de 50+1
En tiempo récord se tiene que hacer una reforma que a la vez sea de calidad.

Creo que el reto es grande. En tiempo récord se tiene que hacer una reforma, convocar a otras personas con otras opiniones para que sea dialogada, y si es que hay algún cambio, que sea positivo. Pero no hablamos solo de tiempo, sino de calidad. Estamos hablando de una reforma express y no sabemos cuáles van a ser las consecuencias.

Luis Nunes
Analista político
El Legislativo tiene que entender que hay reformas que hacer, y el Ejecutivo, que hay otros temas.
Si se le da la confianza, la parte positiva es que el Legislativo entienda que tiene que hacer una reforma política. Por el lado del gobierno, tiene que entender que tienen que pisar el acelerador en los temas pendientes de políticas públicas. No dar la confianza implica el cierre del Congreso, y aunque la ciudadanía pueda estar conforme momentáneamente, perdemos todos.