Ilustración: Giovanni Tazza
Ilustración: Giovanni Tazza
Por Fernando Vivas

Lo hemos oído muchas veces desde que el Acuerdo Nacional (AN) fue fundado en el 2002: ‘Lo convocaremos para el diálogo entre los que queremos el bien del país, ‘será el espacio de confluencia de todos y todas’, ‘a pesar de la polarización, ahí nos encontraremos’. Son narrativas cíclicas y pasajeras que toman al AN por lo que no es: un espacio de negociación política y planeamiento ejecutivo.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: