(Foto: El Comercio)
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Martin Hidalgo Bustamante

Jefe de la Unidad de Periodismo de Datos

martin.hidalgo@comercio.com.pe

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El del gobierno de Pedro Castillo no solo es cuestionable por la designación como jefe del Gabinete de Guido Bellido, quien afronta una investigación fiscal por apología del terrorismo. Los titulares de distintas carteras arrastran sanciones, deudas con la Sunat, infracciones de tránsito y muy poca experiencia en cargos públicos de alto nivel.

Para el analista político José Carlos Requena, está claro que en los nombramientos ha primado el criterio político. “Esto se demuestra con los tres bloques identificables: los ‘cerronistas’, los que podríamos llamar independientes allegados a Castillo y el bloque de izquierda. Existe un proyecto más político que de gobierno”, explicó.

Requena opinó que con este Gabinete Ministerial se buscaría acumular fuerza, la única forma que, a su juicio, el gobierno ve viable para presionar para su proyecto bandera: una asamblea constituyente y la redacción de una nueva Constitución.

El politólogo Mauricio Zavaleta sostuvo que el mensaje que quiere dar Castillo es sencillo: que el gobierno de Perú Libre no tiene intención de ir hacia el centro y que da cuotas mínimas de poder a ciertos aliados de izquierda con los cuales comparte ideas programáticas. “No parece que lo de Nuevo Perú o Juntos por el Perú haya sido una negociación seria, salvo el caso de Francke, que él mismo está negociando”, cuestionó.

Ambos analistas recordaron que en ningún momento de la segunda vuelta, Castillo hizo concesiones y no existió ningún indicador de que lo haría al llegar al poder.

“En la segunda vuelta, ni Keiko Fujimori ni Pedro Castillo hicieron el esfuerzo por moderarse. Vladimir Cerrón tiene poder porque Pedro Castillo se lo da. Si Castillo le quita poder, Cerrón se queda con unos 20 congresistas. Entonces, Cerrón se queda con poder porque Castillo así lo quiere”, enfatizó Zavaleta.

Requena acotó que Castillo en ningún momento firmó una hoja de ruta. “Es un binomio de poder, no creo que Castillo se sienta forzado. Le compra la postura a Cerrón, de lo contrario hubiera planteado el Gabinete de otra manera”, dijo.

Para Martín Cabrera, especialista en temas parlamentarios, la investidura será solo la primera prueba ante el Legislativo.

“El Gabinete Bellido no está habilitado para implementar todo lo que se ha prometido. El mejor escenario sería un Congreso receptivo. El peor escenario sería el cierre de este, con un Ejecutivo gobernando a punta de decretos”, advirtió.

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