La nueva casa de los Kuczynski [Informe]
La nueva casa de los Kuczynski [Informe]
Alejandro Cavero Alva

En Palacio de Gobierno han vivido conquistadores, virreyes y presidentes de la República. Incluso, exactamente debajo del famoso Salón Dorado, donde son tradicionales la jura de los ministros y el saludo del cuerpo diplomático, se encuentran los restos de lo que alguna vez fue el palacio del curaca Taulichusco, antiguo jefe de estas tierras, y cuyos muros han sido redescubiertos recientemente. Es decir, en este lugar se ejerció poder político desde antes de los incas. 

No siempre, sin embargo, este edificio fue tan suntuoso como luce en la actualidad. De hecho, a comienzos de la Conquista, fue una simple casona con algunos patios y establos. Apenas llegado el virrey Toledo en 1569, escribió al rey de España: “La pobreza, ruin y flaco edificio de estas casas reales”. Serían luego los siguientes virreyes quienes lo acomodarían a los lujos de la capital del entonces nuevo imperio español. 

Más tarde, durante los primeros años de la República, fue saqueado y azotado por las constantes revueltas militares. Durante un período hasta contó con tiendas comerciales justo enfrente de sus ventanas, los conocidos Cajones de Ribera. En algún momento, el hermoso palacio que hoy vemos no fue tan deslumbrante. 

Un incendio causado precisamente por estos comercios en 1884 obligó al cambio de la fachada, la cual persistió hasta un segundo siniestro en 1921. Luego de este, se inició una larga reconstrucción que culminó en la versión actual bajo la dirección del arquitecto Ricardo de Jaxa Malachowski en 1937.

—La casa de los presidentes—
Palacio de Gobierno ha albergado a todos los mandatarios, y son pocos los que no han vivido allí. En épocas pasadas, debido a las constantes revoluciones militares, los gobernantes solían ser muy reacios a alejarse físicamente del edificio por temor a ser derrocados en el interín. Cuando lo hacían, dejaban una persona de su suma confianza al mando del recinto. Tomar Palacio era, pues, tomar el poder. 

El ex presidente Óscar Benavides, quien solía dormir en La Perla debido a que durante su mandato (1933-1939) el Palacio se encontraba en reconstrucción, viajó un fin de semana a Pisco. En medio del día, se desató una revolución que tomó la sede de gobierno en su ausencia. Luego de sofocar la revuelta, Benavides no dejó de dormir en Palacio desde esa noche, cuenta en sus memorias Tomás Meza, quien por cuarenta años fue mayordomo de la Casa de Pizarro. 

—Refacciones y estilos—
Muchos presidentes han impuesto su propio matiz a la sede de gobierno. En el período de Ollanta Humala, por ejemplo, se transformó lo que alguna vez fue el antiguo cinema de la familia presidencial en el salón Mariscal Cáceres, donde el mandatario solía dar la mayoría de sus entrevistas. Quizá fue una forma, no tan polémica, de reivindicar el trabajo realizado con su hermano Antauro en el movimiento etnocacerista que ambos fundaron. 

Juan Velasco Alvarado hizo lo propio con otro de los salones del Palacio. Cambió el nombre del salón Pizarro por el de Túpac Amaru II, en señal de una reivindicación política de los indígenas oprimidos en la época de la colonia. Por ello, tuvo que retirarse la pintura del conquistador para colocar la de este líder indígena. 

En su primer gobierno, Alan García mandó construir una piscina, y en el segundo, a pintar con los colores patrios los tres escudos que hoy adornan la fachada del recinto. 
Durante el fujimorato, el presidente Alberto Fujimori encargó a su hija y entonces primera dama Keiko Fujimori algunos aspectos de la remodelación que se hizo en 1999. Uno de ellos fue la pintura de un rombo en colores anaranjados al pie de la escalera principal del Hall de la Paz. Los retoques fueron sumamente cuestionados. Algunos especialistas, por ejemplo, consideraron que las refacciones atentaban contra el estilo original de los salones, el cual como patrimonio nacional se debe proteger. 

—El toque de PPK—
El presidente Kuczynski y la primera dama Nancy Lange han anunciado su intención de vivir en Palacio de Gobierno, a diferencia de su antecesor Ollanta Humala, quien permaneció en su casa de Surco. No obstante, han anticipado que harán algunas reparaciones a la residencia, debido al mal estado en que se encuentra, y donde incluso habría polillas. La familia, sin embargo, parece ya haber empezado a disfrutar de las instalaciones y hace algunos días se los vio con algunos invitados presenciando el primer cambio de guardia. ¿Cuál será el estilo que impondrá el nuevo presidente a este Palacio? Solo el tiempo lo dirá. 

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