Mientras se producía , la fiscalía y la Policía Nacional realizaron una serie de requisas en las celdas de los cabecillas del grupo terrorista Sendero Luminoso. Es así que, la noche del miércoles 9 de abril, se intervino el centro de reclusión del sanguinario Abimael Guzmán, quien intentó frustrar la diligencia.

Según imágenes que difundió el programa “Sin medias tintas”, ese día, el representante del Ministerio Público le informó a Guzmán que el objetivo de la intervención era hallar documentación sobre el Movadef.

Tras escuchar estas palabras, Guzmán cuestionó la hora de la diligencia y negó que el movimiento sea parte de Sendero Luminoso. Sin embargo, El Comercio reveló hace unas semanas que el cabecilla terrorista dirigió desde la Base Naval del Callao el intento del Movadef por inscribirse como partido político.

“¿A esta hora, señor (viene a hacer la diligencia)? […] Yo tengo que ir mañana a la sala y tengo que estar de pie desde las 8 a.m.”, refirió.

Los representantes del Ministerio Público le recordaron a Guzmán que tenían una orden judicial para realizar la intervención, a lo que este respondió: “¿Y a mí qué?”.

Tras advertirle que tenían una orden judicial para realizar un allanamiento usando la fuerza, el terrorista aceptó que revisen su celda, no sin antes mostrarse en desacuerdo con ser grabado y fotografiado.