En claves: el atentado de Sendero Luminoso en Tarata
En claves: el atentado de Sendero Luminoso en Tarata

Abimael Guzmán y la cúpula de son sometidos desde hoy a un juicio oral en el Poder Judicial por el atentado ocurrido en 1992 en la calle , en Miraflores.

A continuación, algunos puntos importantes respecto al acto terrorista que conmocionó al país.

—El accionar terrorista—
Eran aproximadamente las 9:20 p.m. del 16 de julio de 1992 cuando un automóvil Datsun color guinda y sin placa de rodaje explosionó e la cuadra 2 de la calle Tarata, en Miraflores. Contenía unos 400 kilos de dinamita combinada con anfo (nitrato de amonio con petróleo).

De acuerdo al informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), el acto terrorista se dio en el marco del inicio del VI plan militar subversivo denominado “Construir la conquista del poder”, que orientaba las acciones de Sendero hacia Lima.

Y aunque el coche bomba estalló finalmente ante varios edificios de viviendas, testimonios de senderistas ante la CVR señalan que el plan era efectuar el ataque en la sede de un banco en la intersección de las avenidas Larco y Shell, y la calle Tarata. “…La vigilancia particular de la zona no les permitió estacionarse en el lugar planificado. Entonces, decidieron ingresar a la calle Tarata”, dice el documento.

La explosión afectó un radio de 300 metros a la redonda. Según el Instituto de Defensa Civil, 360 familias resultaron damnificadas.

—Las víctimas—
El acto terrorista dejó un saldo de 25 muertos, de los cuales 3 mujeres y 2 varones no fueron identificados. Desaparecieron 5 personas y 155 resultaron heridas. Las víctimas mortales tuvieron entre 2 y 78 años.

El informe de la CVR incluye el testimonio de Osvaldo Cava Arangoitia, hermano de uno de los fallecidos. “Ese día del atentado fue un jueves, lo recuerdo muy bien […] Subí a buscar a mi hermano. En el trayecto de edificio, al subir, me pude encontrar con los vecinos que vivían en el edificio […] Muchos de ellos, por no decir todos, bajaban con los oídos con sangre, con la nariz con sangre, con heridas en la cara. Todos tenían algún tipo de lesión […] En el trayecto también puede ver cadáveres mutilados, pude ver escenas que realmente me hacían pensar que estábamos viviendo una guerra…”.

Por entonces, Vanessa Quiroga Carbajal tenía 12 años y acompañaba a su mamá, que trabajaba como vendedora ambulante. La niña perdió su pierna izquierda. “…Ya no tengo pesadillas como antes. Sin embargo, a veces todas esas horrorosas imágenes aún dan vueltas en mi cabeza”, contó al diario “Expreso” en julio del 2000.

—Primeros sentenciados—
En agosto de 1998, seis senderistas fueron condenados como autores materiales del atentado. Sus penas fueron de entre 25 y 30 años de cárcel. Uno de ellos fue Juanito Guillermo Orozco Barrientos, conocido como ‘Franco’. A este miembro del destacamento especial 12 de Sendero Luminoso se le atribuyó la responsabilidad de preparar, junto a otros procesados, la carga explosiva.

La Sala Superior Penal Corporativa del Poder Judicial también ordenó que los sentenciados paguen una reparación civil de S/ 10’200.000. Al momento, no la han pagado.

—Juicio a la cúpula—
El juicio que inició hoy no es solo contra el cabecilla terrorista Abimael Guzmán. También serán procesados los miembros de la cúpula de Sendero: Elena Iparraguirre Revoredo, Óscar Ramírez Durand 'Feliciano', Florindo Eleuterio Flores Hala 'Artemio', Osmán Morote Barrionuevo, Margot Liendo Gil, Victoria Cárdenas Huayta, entre otros.

Mientras en 1998 se sentenció a los autores materiales, Guzmán y compañía serán procesados como autores mediatos. La fiscalía solicitó para ellos la pena de cadena perpetua y el pago de S/ 400.000.

Pero, además de ese delito, también serán juzgados por tráfico ilícito de drogas, pues se les imputa haber protegido actividades ilícitas de narcotraficantes a partir de la década de 1980.

El juicio oral está a cargo del Colegiado A de la Sala Penal Nacional del Poder Judicial, integrado por los magistrados René Martínez Castro, y lo integran los jueces Edhin Campos Barranzuela y Hans Contreras Cuzcano.

—El impacto en la capital—
El atentado causó gran conmoción no solo en Lima, sino en todo el país. Sin embargo, entre enero y julio de 1992 ya habían detonado 37 coches bomba en Lima Metropolitana, dejando unos 50 muertos.

Según la CVR, se había desatado “la ofensiva más intensa” den Sendero Luminoso en la capital peruana. Por ello, las repercusiones se dieron “en especial en ciertos sectores de la sociedad limeña hasta ese momento distantes de la violencia subversiva, que en los andes y la selva venía provocando la muerte de miles de compatriotas”.

Así, se resaltó además que se percibió con mayor claridad el accionar destructivo de Sendero Luminoso en Lima, y que este no tenía límites.

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