Cada vez que se le sigue el rastro, desaparece y todo vuelve a fojas cero. Así se han pasado los últimos 12 meses, tiempo en el que, a pesar de los más de 50 operativos policiales desplegados (según la policía), Vladimir Cerrón, fundador de Perú Libre y sentenciado por corrupción, ha logrado burlarse de la justicia y permanece aún en la clandestinidad.