Miguel Torres
Fernando Vivas

Columnistas, cronista y redactor

fvivas@comercio.com.pe

enfrentó con estoicismo a su correligionaria , quien proclamó en los Pasos Perdidos que a él le “faltan pantalones”. Dos días después, lideró el ala liberal de Fuerza Popular al votar a favor de un proyecto que endurece penas contra la violencia de género. Y puso fin a tan intensa semana confesando que le encantaría ser presidente del Congreso.

—Patricia Donayre le ofreció disculpas. ¿Superó el incidente?
Desde un inicio. Dije que no buscaba sanción, solo una reflexión. Tuvo la gentileza de conversar conmigo y manifestarme que reconocía que se había excedido en las palabras.

—Al aludir a su identidad de género.
[Sonríe] Es más que suficiente con las disculpas que me ha dado, el resentimiento no es mi característica.

—¿Este incidente revela problemas de democracia interna en FP?
Somos 72 caracteres con virtudes y defectos. Cuando todo está tranquilo nos dicen borregos, cuando hay discrepancias, es el desastre. Lo único evidente es que tenemos nuestras formas de pensar.

—Donayre dijo que usted seguía consignas de una jefa.
Discrepo. Tengo la suerte de que toda mi vida laboral he sido independiente. No tengo jefa, tengo una lideresa. Si se ha referido a ella o no, se lo dejo a ella para que responda.

—La idea de formar un grupo de trabajo de reforma electoral fue suya. Ud. delegó facultades en Donayre.
Exactamente, y no solo en ella, sino en un grupo. No me arrepiento, fue una de las mejores decisiones. Ahora no arrancamos de cero.

—¿Fue un buen insumo?
A la palabra insumo le han dado una mala acepción. Fue un documento matriz. Acabo de salir de una sesión y puedo decir que empezamos la reforma electoral. [Enseña un cuadro comparativo de la legislación vigente, la del grupo de trabajo de Donayre y la del equipo técnico de la comisión].

—¿Es consciente de que la reforma puede ser un bien esquivo?
Sería un tremendo error de parte nuestra. ¿Para qué hice el grupo? Nadie me lo exigió. Nació de nosotros. No digan que no lo queremos, al fujimorismo le daría un tremendo valor.

—Pueden surgir intereses a los que no les gustan aspectos como el financiamiento de las campañas.
Esa es otra leyenda urbana.

—¿Está de acuerdo en que todos los candidatos abran su secreto financiero como plantea el Ejecutivo?
Estoy de acuerdo en que haya transparencia pero también en respetar la Constitución. El secreto financiero puede ser abierto solo si hay mandato del juez. Ahora, podemos encontrar mecanismos intermedios.

—¿La prohibición de reelección inmediata de alcaldes está resuelta?
Aún no en la comisión. Ese tema no proviene del grupo de trabajo porque es reforma constitucional. En nuestra bancada pasamos tres sesiones discutiendo y se llegó al acuerdo de permitirla por una vez a partir del 2022.

—¿Vale la reelección inmediata para presidir comisiones?
Se va a sentir frustrado si lo cambian.[Ríe] No me siento frustrado, estoy contento, hemos iniciado la reforma electoral y hemos hecho algo histórico, la primera revisión de decretos legislativos. Hemos visto en tiempo récord la Ley de Reconstrucción.

—Y le hicieron cambios.
[Ríe] Sí, con cambios. Me siento satisfecho. No tengo la menor duda de que el congresista que tome la posta va a saber continuar.

—Si rotan cargos, entonces está disponible para la Mesa Directiva, la vocería y encabezar otras comisiones.
Otras comisiones, no.

—¿Para vocería o mesa, sí?
Estaría disponible, sí.

—¿Le gustaría ser presidente del Congreso?
Si me dices ‘me gustaría’, me encantaría. No voy a mentir en ese sentido, pero es una decisión que toma la bancada y yo voy a respetar. También considero que existen personas con muchísima experiencia y pueden hacer una mejor labor que yo. Cecilia Chacón, Lucho Galarreta son personas que es clarísimo que tienen una experiencia importantísima.

—El proyecto de Indira Huilca, que retira beneficios penitenciarios a condenados por violación, provocó una votación dividida en su bancada y todo por la palabra ‘género’.
Yo había firmado el proyecto de ley y voté a favor. Ese proyecto no toca el tema de ideología o identidad de género, o como se le quiera llamar, toca un tema de violencia.

—¿Ud. sí acepta que ‘género’ es un concepto válido para entendernos?
Sí. No tengo problema en ese sentido, pero también entiendo a los que se han separado de la votación.

—¿Ya podemos decir que hay un ala liberal y un ala conservadora en FP?
Sí, pero no podría identificar quiénes son liberales o conservadores, lo vamos a ver en otros proyectos.

—Como el de Leyla Chihuán [que menciona a la población LGTBI].
Ya se empezó a discutir y tuve alegría, no se quién gana y quién pierde, pero siento que teníamos razón [al derogar decretos legislativos por razones de forma]. Ahora vi la discusión que tanto se reclamaba.

—Que los recuerden por una reforma electoral es mejor que por censurar a ministros, ¿no?
No sé si es mejor o es complementario. Soy abogado y lo primero que quiero ver son leyes; pero he aprendido lo importante que es fiscalizar. No me gustaría que nos recuerden por eso pero, ¿evitar una interpelación o una censura para tener el mejor rostro posible? No hemos venido a una competencia de belleza, ni de simpatía, hemos venido a cumplir nuestro trabajo, no nos podemos correr.

—El diálogo político está en baja intensidad.
El primer ministro cometió un grave error cuando nos tildó de obstruccionistas. Fue un tremendo error. Recuerdo que luego la presidenta Luz Salgado le pidió que rectifique sus palabras. Recuerdo también que hasta ahora no las rectifica. Este Congreso está muy lejos de ser obstruccionista.

—¿Y cree que ese error ameritaría que sea reemplazado?
Creo que ameritaría una reflexión de parte de él, que analice y se dé cuenta de que estamos para ayudar al país.

—¿Ayudar hasta el 2021?
Hay teorías conspirativas... Si la pregunta va en el sentido de la leyenda urbana, no. No queremos la vacancia. Keiko va a ser presidenta en el 2021.

—¿Van a llegar los 72? ¿ Con Kenji?
No veo por qué no. El partido está sólido. Por supuesto que hay voces distintas. Hay partidos que no llegan a 20 y sus conflictos son inmensos.

—La ley antitransfuguismo hace la vida imposible al Frente Amplio.
Pensarán mejor cómo se presentan a las elecciones. Han presentado una acción de inconstitucionalidad. No le tengo miedo. Es más, en el supuesto negado que declaren anticonstitucional esa norma, hay algunos que dicen que reduciríamos nuestro número. Yo apostaría a que aumentaríamos.

—¡80 naranjas! No nos asuste.
[Ríe] ¿Por qué asustarse?

—Una mayoría apabullante puede ser tentada por los excesos.
Es cierto, sin embargo FP está demostrando algo que nadie resalta. Reto a que me muestren una norma que haya sido votada solo con votos de FP. A algunos les encanta tildarnos de obstruccionistas, matones. No somos eso, vean nuestros actos.

MÁS EN POLÍTICA...