RespuestasSe ubica en pleno centro de Cusco, en una de las esquinas que te llevan a la Plaza de Armas, en la calle Suecia, para ser exactos. Se trata de una casona, de propiedad de doña Rosa Augusta Rivero, nada menos que la primera mujer abogada titulada de Cusco, allá por los años 30. En la actualidad, este espacio se llama Florencia y Fortunata, una cafetería de especialidad fundada por Carolina Peralta, una cusqueña de 29 años de edad que desde hace siete años se embarcó en la aventura de visibilizar el trabajo de las mujeres peruanas en el mundo del café.
Siete años después, este proyecto va cosechando sus siembras, al ser incluido entre las 100 mejores cafeterías del mundo en el reconocido ranking The World’s 100 Best Coffee Shops.

Una vez adentro de la casa, Carolina junto a su equipo de colaboradoras: Rosana Mantilla, Mel Amudio, Nicolle Flores, Camila Salinas y Jimena Barros nos dan la bienvenida.
El ambiente es pequeño pero bastante acogedor. Las paredes hechas de piedra y cemento pintado de color crema se fusionan perfectamente con el piso y balcones de madera mientras que, paradójicamente, el azul y el celeste -tradicionalmente asociados a lo masculino- dominan la paleta de este proyecto 100% femenino; tanto en el merchandising, en el uniforme de las colaboradoras como en varios de los productos en venta.


Ya sentados a la mesa, una muy pequeña hecha de madera, vemos qué elegir en la carta que se reparte entre cafés, infusiones, pastelería, sandwiches, entre otros.
Lo primero que pedimos es un clásico: un café americano; y lo combinamos con un recomendado de la casa: el alfajor de tiramisú. La mezcla es perfecta ya que fusionamos lo amargo de la bebida con el dulce del postre.

Sobre el café, este es un americano doble de Rotsane Huamán; un bourbon de proceso honey proveniente de la ciudad de Calca. Este tipo de bebidas va cambiando cada semana y suele haber dos de diferentes perfiles, siempre de tueste medio.
En cuanto al alfajor, este está hecho de maicena, con ganache de queso crema y chocolate blanco relleno de caramelo de café. ¡Recomendado!

Algo que destaca y hace muy personal la experiencia en Florencia y Fortunata es que cada café tiene el nombre de la mujer que ha sido parte del proceso productivo, como es el caso de nuestro americano Rotsane Huamán.
Otro detalle que nos cayó bien durante nuestro breve paso por aquí es la serie de mensajes que aparecen tanto en las paredes como en el merchandising, los posavasos o servilletas que lleguen a tu mesa. Estos son escritos que Carolina ha rescatado de algún lugar especial y le ha parecido que va perfecto con la filosofía del local.
Terminado este primer encuentro gastronómico, nos movemos un ratito a la barra, a ver qué nos recomiendan las chicas... De fondo, la música de Silvana Estrada, Carla Morrison y Cultura Profética resuenan en el ambiente mientras un retrato de doña Rosa Augusta Rivero parece hacernos un guiño desde una esquina.



Ronda 2: más platos por descubrir
En ese momento, un Flat White (café a base de espresso y leche microespumada) desfila frente a nosotros, listo para ser llevado a una de las mesas de Florencia y Fortunata. Nuestro antojo ahora va por algo salado, entonces Carolina nos recomienda probar una tostada de hummus de beterraga y palta.
Sentados ahora en una mesa color celeste pálido, este bocadillo, perfecto para compartir entre dos, resulta visualmente muy atractivo, como se muestra en la foto de abajo. Sobre el sabor, creemos que los ingredientes se fusionan muy bien entre ellos. El doradito del pan tostado va perfecto con lo suave del hummus, el fresco de la palta, y ese sabor semiácido y ligeramente picante del chutney de mango que va por encima de la fruta. Como la cereza del pastel, el crujiente de las nueces corona la experiencia de forma perfecta.
Si lo tuyo es comer más picante, tienes al lado la opción de echarle chile al gusto.

Ya para cerrar, probamos el sándwich de capresse, preparado con pan a base de cerveza negra Dark Charlie de la Cervecería del Valle Sagrado, queso andino, tomates asados y pesto. Así como la tostada de hummus y palta, este plato pueden comerlo dos personas. ¡Relax!.

Antes de irnos, no podíamos dejar de subir al segundo piso. Allí se encuentra Augusta.Espacio, un proyecto que combina una tienda y una mini galería. En la tienda podemos encontrar libros, cerámicas y otros artículos relacionados al arte. La galería, que también funciona como museo y sala de exposiciones, destaca el trabajo de artistas locales y extranjeros. Las muestras se renuevan aproximadamente cada tres semanas.
Este sector es administrado por el artista visual cusqueño Juan Salas Carreño, nieto de doña Rosa Augusta Rivero.

Sobre Florencia y Fortunata
Florencia y Fortunata nació en 2021 en el barrio Magisterio, actualmente usado como centro de producción y barra de atención rápida al cliente. A partir del 2022, el negocio se muda a la calle Suecia y es desde aquí donde viene cosechando un buen recibimiento, tanto de los cusqueños como de los turistas extranjeros.

La gran misión de este proyecto, llevado a cabo de la mano de su creadora Carolina Peralta, es visibilizar el trabajo de las mujeres en el mundo del café de especialidad. En una realidad aún marcada fuertemente por el machismo y el desconocimiento, lo que se busca es, en palabras de Carolina, “cerrar la brecha de género en el sector caficultor, por lo que trabajamos con mujeres en toda la cadena productiva del café: desde la caficultora, la compradora y la tostadora hasta la catadora y la barista".
“Lo que se busca es que cada taza de café contribuya a generar más equidad en el sector cafetero, para que hombres y mujeres tengan la posibilidad de dedicarse al arte de preparar café“, agrega.

-Carolina Peralta llamó Florencia y Fortunata al proyecto en homenaje a sus abuelas.
-Cualquier contacto con la cafetería, por medio del Instagram de Florencia y Fortunata - LINK
RevisiónCrítica de un servicio, producto u obra creativa.










