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No fue una noche cualquiera en la calle San Martín. La escena gastronómica de Lima se detuvo el pasado 9 de marzo para presenciar un cruce de talentos que muchos esperaban: Rafael Restaurante, del chef Rafael Osterling, y Lady Bee, el bar de Alonso Palomino y Gabriela León, unieron fuerzas en una sesión donde la alta cocina y el fine drinking borraron sus fronteras. Bajo la curaduría estratégica de Diageo, etiquetas de lujo como el Tequila Don Julio y Ron Zacapa no solo acompañaron los platos de la cena, sino que dictaron el ritmo de una experiencia sensorial donde el vinilo, la técnica impecable y la hospitalidad de autor reconfirmaron por qué Lima sigue siendo la capital culinaria de la región.
La propuesta gastronómica estuvo liderada por el chef Rodrigo Alzamora, con una selección pensada en resaltar producto, técnica y estacionalidad. Conchas con jugo de manzana y sanki, flor de brioche con paté de erizo, almejas y navajas con ají charapita y limón mandarino, calamar con algarrobina y mandarina, fueron algunas de las preparaciones que presentó Rafael para esta inédita experiencia.
Por el lado del maridaje, Lady Bee presentó una selección de cócteles elaborados con etiquetas del portafolio de lujo de Diage, incluyendo Tequila Don Julio, Ron Zacapa y Buchanan’s 18, explorando perfiles que iban desde notas botánicas y cítricas hasta matices especiados y ahumados.
Fue justamente Diageo un artífice clave en la realización de esta experiencia entre Rafael y Lady Bee, actuando como puente para facilitar este encuentro creativo. Bruno Ferrari, Trade Advocacy Manager de la compañía, lideró la iniciativa con el objetivo de seguir impulsando la cultura de la mixología y el fine drinking en el país. “Diageo se integró a esta colaboración de una manera muy natural porque tanto Rafael como Lady Bee comparten una visión muy clara sobre hospitalidad y excelencia, valores que también están en el corazón de nuestras marcas. Nuestro rol fue identificar ese punto de encuentro y elevar la experiencia a través de una curaduría precisa de etiquetas como Don Julio y Buchanan’s 18, además de una coctelería diseñada con criterio y sentido de ocasión”, comentó Ferrari.
Vinilos y hospitalidad: el alma de la colaboración entre Rafael y Lady Bee
Además de la cocina y los cócteles, la música fue un elemento central de la experiencia, reflejando otra de las pasiones compartidas por ambos espacios: la cultura del vinilo. La velada comenzó con Rafael Osterling en las tornamesas, quien abrió la velada con una selección de funk, rock y soul, creando una atmósfera cálida y relajada para acompañar los primeros momentos del servicio. Más adelante, Alonso Palomino tomó la posta con una curaduría espontánea que fue evolucionando a lo largo de la jornada: partió con música peruana, transitó hacia sonidos africanos y ‘afro beat’, incorporó matices de soul y disco, y cerró con electrónica, elevando progresivamente la energía del ambiente a medida que avanzaba la velada y los invitados se dejaban llevar por el ritmo de la noche.
Entre los exclusivos invitados a la experiencia destacaron Laura Graner, crítica gastronómica en Restaurantes Perú, así como Alondra García Miró, junto a otros referentes vinculados al mundo de la gastronomía, empresarios y el lifestyle.
Con esta experiencia, Diageo y sus marcas de lujo reafirman su compromiso por fomentar colaboraciones entre los máximos referentes de la gastronomía y la coctelería contemporánea, contribuyendo a fortalecer el posicionamiento de Lima como uno de los hubs culinarios más relevantes de la región.
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