Redacción EC

Al igual que los humanos, los animales tampoco saben lo que significa rendirse y luchar por una meta. Por más increíble que parezca, a sus pocos meses de vida, un pequeño oso vivió en carne propia el momento más complicado y aterrador al rodar cuesta abajo varias veces en una montaña llena de nieve mientras su mamá lo veía desde lo alto esperando ansiosa su llegada. La grabación se compartió en y rápidamente se volvió viral.

Todo se inicia cuando la osa y su cría salen de su guarida y empiezan a caminar despacio uno al lado del otro; sin embargo, las condiciones del terreno no eran las mejores y su bebé no pudo mantenerse cerca de ella por mucho tiempo.

En se ve cómo el pequeño se aferra con sus cuatro patas a la nieve para no caer, mientras su madre logra llegar a la cima y desde ahí lo mira en la batalla más importante de su vida. Por más esfuerzos que hizo, el pequeño cayó una y otra vez; sin embargo, nunca se rindió.

Cuando parecía que su escalada estaba rindiendo frutos y cada vez faltaban menos metros para reencontrarse, el oso volvía a descender rápidamente. Sin duda la perseverancia era su cualidad y empezó a subir siguiendo las huellas dejadas anteriormente, pero tampoco le resultó. Incluso hubo un momento en que solo le faltaron algunos centímetros y ella lo intenta agarrar con su garra, pero falla.

Tras varios intentos fallidos, el video de muestra cómo el pequeño logra superar la adversidad y agarrar velocidad para ascender. Las imágenes grabadas, al parecer, por un drone permiten observar la enorme distancia que los separaba y las increíbles ganas por llegar a su meta.

El cachorro de no se rindió en ningún momento y ni el enorme cansancio de subir varias veces y caer muchas más impidió que corriera de felicidad junto a su mamá al lograr estar a su lado en la cima y a salvo.

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