A lo largo de los años, el ser humano ha ido experimentando una serie de dolores debido a las enfermedades que han ido apareciendo. Entre las principales categorías se encuentra el dolor físico, el más evidente, vinculado al cuerpo y asociado a golpes, lesiones, males o molestias internas. Asimismo, se identifica el dolor emocional, que surge a partir de experiencias como la tristeza, la pérdida, el rechazo o el estrés, y que puede afectar el estado de ánimo y la salud mental. En tanto, el dolor psicológico está relacionado con procesos mentales más complejos, como la ansiedad, la depresión o los conflictos internos. En ese contexto, a través de una destacada investigación, establecieron un listado sin orden de importancia con las molestias más fuertes que padece el cuerpo humano en el mundo. De esta manera, el informe ha generado una serie de reacciones entre los internautas, quienes han mostrado su asombro. En el desarrollo de esta nota te contamos mayores detalles al respecto.
A través de un estudio realizado por María Isabel García Rodríguez y Rafael Serrano del Rosal, del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (CSIC), publicado en la revista Journal of Pain Research, indicaron que el dolor psicológico (estrés y ansiedad) puede ser más aflictivo que el físico, además del dolor espiritual provocado por rupturas sentimentales, traiciones o la muerte de un ser querido. Sin embargo, la naturaleza subjetiva y la amplitud del concepto de dolor impiden establecer una clasificación jerárquica, ya sea por relevancia o intensidad, de los sufrimientos más extremos que ha podido experimentar la persona. En ese sentido, te presentamos, compartido por la plataforma Cuídate Plus, un listado con los peores dolores del mundo:
- Cólico nefrítico: Este malestar se define como un dolor intenso que se origina en la zona del riñón o de las vías urinarias, generalmente a causa de una obstrucción aguda provocada por una litiasis o cálculo renal. Se presenta de manera repentina en uno de los lados del abdomen o en la región lumbar, con episodios que pueden aparecer y desaparecer, y suele describirse como una sensación punzante o de quemazón. Además, puede estar acompañado de sudoración, náuseas, vómitos y, en algunos casos, síntomas urinarios como urgencia para orinar o ardor durante la micción.
- Herpes zóster: Es una erupción cutánea dolorosa causada por el mismo virus responsable de la varicela. Tras superar esta enfermedad, el virus varicela zóster (VVZ) permanece latente en los ganglios nerviosos y, en algunos casos, puede reactivarse años después. El dolor asociado, que puede alcanzar gran intensidad, suele manifestarse de forma localizada y afecta, por lo general, solo un lado del rostro o áreas específicas del cuerpo, como el tórax, la región cervical o la zona lumbar.
- Fractura de hueso: Una fractura se define como la ruptura total o parcial de un hueso, generalmente ocasionada por un accidente, una caída de gran impacto o una lesión deportiva. Este tipo de lesión provoca un dolor intenso y, según su gravedad, puede requerir intervención quirúrgica para la correcta reconstrucción del hueso.
- Dolor de muelas: Este puede alcanzar una elevada intensidad, presentándose en algunos casos como una molestia pulsátil que puede irradiarse a la encía y a estructuras cercanas, como el oído, e incluso provocar cefaleas. Entre sus principales causas se encuentran las caries, la enfermedad periodontal, los abscesos dentales, los traumatismos y el bruxismo, entre otras.
- Golpe en los testículos: Los testículos, al encontrarse suspendidos en el escroto fuera del cuerpo, carecen de la protección que brindan estructuras como los huesos o los músculos, lo que los convierte en una zona especialmente vulnerable a los golpes. Además, presentan una alta concentración de terminaciones nerviosas, lo que incrementa su sensibilidad.
- Parto: Este presenta tres componentes principales, como uno abdominal de carácter intermitente, asociado a las contracciones; otro lumbar también intermitente; y un tercero lumbar continuo. Estos evolucionan a lo largo del alumbramiento y aumentan en intensidad conforme avanza el proceso. Asimismo, al evaluar este tipo de dolor, se debe considerar que cada mujer experimenta el parto de manera distinta.
Según la Clínica Mayo, beber agua durante la noche puede contribuir a mantener una adecuada hidratación y favorecer procesos como la digestión. No obstante, es posible desarrollar nicturia, una condición caracterizada por la necesidad de despertarse para orinar durante la noche, lo que podría afectar el descanso. Por su parte, la National Sleep Foundation señala que ingerir más de 90 mililitros de líquidos justo antes de descansar incrementa la probabilidad de despertarse a altas horas de la madrugada, por lo que recomiendan reducir el consumo general de líquidos entre dos y cuatro horas antes del descanso.
Asimismo, entre los beneficios de ingerir agua que destaca la revista médica The Lancet se encuentran el mantenimiento de una adecuada hidratación, una buena función renal, la regulación de los ciclos de sueño, el favorecimiento de la digestión y la posible reducción del hambre en la noche, lo que evita la ingesta de alimentos antes de acostarse. Por último, desde la Fundación Española del Corazón señalan que cerca del 78 % de las personas no alcanza la ingesta adecuada de agua en el día, lo que puede derivar en problemas digestivos, como el estreñimiento, y afectar la calidad del descanso nocturno, conforme comparte El Universal y El País.