La reciente eliminación de Renato Rossini Jr. de ‘La Granja VIP Perú’ ha generado diversas reacciones entre los seguidores del reality, especialmente por la actitud que mostró tras abandonar la competencia el último sábado 18 de abril. El modelo, quien se perfilaba como uno de los estrategas más audaces del reality, no logró imponerse en la votación del público frente a Gabriela Herrera, marcando un adiós cargado de tensión y declaraciones explosivas. Si bien en un principio optó por retirarse sin declarar mucho, el influencer posteriormente se animó a manifestar su profunda indignación frente a lo que considera una falta de madurez en la audiencia local y un castigo a su forma de competir, asegurando que su visión del juego estaba a un nivel que el público aún no logra procesar. A continuación, te contamos qué dijo.
Inicialmente, el competidor se mostró visiblemente golpeado por los resultados y prefirió la cautela al salir al exterior y estar frente a los micrófonos de los conductores Ethel Pozo y Yaco Eskenazi.
Rossini Jr. dejó entrever que su estilo de juego, enfocado en descubrir grietas en las reglas y alejarse de lo convencional, fue penalizado de manera injusta. Según sus palabras: “Siento que cuando uno trata de innovar en el juego, encontrar el vacío legal, y no ser tan plano, lo castigan injustamente”.
Pese a su evidente malestar, intentó mantener la compostura asegurando que, en última instancia, aceptaba que la palabra final la tuviera la audiencia.
En una charla posterior con el creador de contenido Ric La Torre, el tono de Renato subió de intensidad al calificar a los televidentes peruanos como inexpertos en este tipo de formatos de convivencia.
El exconcursante argumentó que su planteamiento estratégico fue demasiado sofisticado para una audiencia que, a su juicio, todavía prioriza el papel de víctima por encima de la destreza competitiva. “Entiendo que es un público que está en pañales en este tipo de realities, creo que jugué un juego muy avanzado”, sentenció con firmeza durante la entrevista post-show.
El malestar del joven influencer se fundamenta en que su salida no fue producto de una derrota en el campo de batalla, sino de una decisión externa. Rossini enfatizó que durante su estadía demostró ser superior en las labores de liderazgo y en las competencias físicas, lanzando además duras críticas hacia el resto de los participantes por su falta de compromiso con el trabajo en la granja.
“Los animales se mueren de hambre, reniegan cuando son peones, no me ganaron en duelo. (...) A mí no me ganaron, no me ganaron de capataz”, concluyó, reafirmando que se retira con la conciencia tranquila respecto a su desempeño técnico dentro de la competencia.
Este formato televisivo plantea un reto de supervivencia social y física donde un grupo de famosos debe subsistir en un entorno rural sin las facilidades de la vida moderna. La esencia del programa radica en el aislamiento absoluto, lo que significa que los competidores no tendrán acceso a teléfonos móviles, plataformas digitales ni ningún tipo de información sobre lo que sucede en el mundo exterior.
Durante su estancia, las celebridades están obligadas a gestionar una granja real, encargándose personalmente de la limpieza de los corrales, la alimentación de los animales y el cultivo de la tierra. La competencia se divide en desafíos físicos de alta intensidad y pruebas de destreza que determinarán quiénes permanecen en la estancia y quiénes son eliminados tras las nominaciones semanales. Todo este proceso de convivencia forzada busca exponer la verdadera personalidad de los participantes, quienes compiten por un premio final de S/100,000.
Diana Sánchez, tras tres asaltos armados, decidió dejar el Perú y regresar solo con un nuevo reto: "Yo soy". Al hablar de su crecimiento y la lucha detrás de cámaras, comparte que este programa le permite ver los sueños de muchos, convirtiendo el miedo en una nueva oportunidad.