¿Por qué es mejor caminar sobre la arena húmeda de la playa cuando tienes 40,50 o 60 años? Esto explica un preparador físico
La playa no solo es un lugar para descansar o disfrutar del mar, también puede convertirse en un espacio ideal para hacer ejercicio. Un especialista recomienda prestar atención al tipo de arena para evitar sobrecargas y aprovechar mejor esta actividad.
Durante la temporada de verano, caminar por la playa es una de las actividades favoritas de quienes buscan relajarse, disfrutar del mar o mantenerse activos durante sus vacaciones. Aunque parece una práctica sencilla que cualquiera puede realizar sin inconvenientes, la superficie sobre la que caminas puede marcar una gran diferencia, sobre todo si tienes 40, 50 o 60 años. De hecho, un preparador físico recomienda prestar atención al tipo de arena que se elige, ya que una opción puede ofrecer más estabilidad y reducir el riesgo de molestias o lesiones. Además, esta actividad puede ayudar a incrementar el gasto de energía y aportar otros beneficios cuando se realiza de la manera correcta. Por ello, conoce por qué la arena húmeda es la alternativa más recomendable, cuánto tiempo se aconseja caminar y qué precauciones debes tomar para aprovechar al máximo este ejercicio.
Durante la temporada de verano, caminar por la playa es una de las actividades favoritas de quienes buscan relajarse, disfrutar del mar o mantenerse activos durante sus vacaciones. Aunque parece una práctica sencilla que cualquiera puede realizar sin inconvenientes, la superficie sobre la que caminas puede marcar una gran diferencia, sobre todo si tienes 40, 50 o 60 años. De hecho, un preparador físico recomienda prestar atención al tipo de arena que se elige, ya que una opción puede ofrecer más estabilidad y reducir el riesgo de molestias o lesiones. Además, esta actividad puede ayudar a incrementar el gasto de energía y aportar otros beneficios cuando se realiza de la manera correcta. Por ello, conoce por qué la arena húmeda es la alternativa más recomendable, cuánto tiempo se aconseja caminar y qué precauciones debes tomar para aprovechar al máximo este ejercicio.
¿POR QUÉ LA ARENA HÚMEDA ES LA MEJOR OPCIÓN PARA CAMINAR DESPUÉS DE LOS 40 AÑOS?
El preparador físico Álvaro Puche señala que la arena cercana al mar brinda mayor estabilidad que la arena seca, lo que reduce la exigencia sobre las articulaciones. Según explica, esta superficie ayuda a disminuir el riesgo de sobrecargar tobillos, rodillas y caderas, algo especialmente importante con el paso de los años. “Es mejor que la persona sobre todo y por encima de todo, utilice la arena húmeda respecto a la arena seca para caminar. Máxime tratándose de franjas de edad. Por encima de los 40, 50, 60 años, mejor arena húmeda”, afirma para el medio Telva.
¿QUÉ BENEFICIOS APORTA CAMINAR POR LA PLAYA?
Además de ser una actividad accesible, caminar sobre la arena obliga al cuerpo a realizar un esfuerzo mayor que en otras superficies. El especialista explica que el terreno ofrece resistencia y hace trabajar con mayor intensidad la musculatura de las piernas, además de requerir un mejor equilibrio. “Caminar por la playa implica que además el consumo energético va a ser mayor. Estamos hablando de entre un 20 y un 50% de consumo añadido”, sostiene Puche.
¿QUÉ RIESGOS EXISTEN SI CAMINAS SOBRE ARENA SECA?
Aunque caminar sobre arena seca incrementa el gasto calórico, también aumenta la inestabilidad del cuerpo. Esto puede favorecer la aparición de molestias en personas con problemas articulares o en quienes no están acostumbrados a este tipo de superficie. “Si abusamos de caminar por arena blanda, luego habrá que pasar por caja en forma de fascitis plantar, inflamación de la rodilla, un quiste de Baker”, advierte el entrenador.
¿CUÁNTO TIEMPO SE RECOMIENDA CAMINAR EN LA PLAYA?
El experto aconseja evitar las caminatas demasiado largas, sobre todo durante los primeros días de vacaciones. En lugar de recorrer grandes distancias de una sola vez, recomienda dividir la actividad en intervalos de diez minutos, descansando entre cada uno. “Recomiendo tres bloques de diez minutos”, indica Puche, quien añade que esta progresión ayuda a que músculos, tendones y articulaciones se adapten sin sufrir una sobrecarga innecesaria. Además, recuerda que aumentar el tiempo de forma gradual permite disfrutar de los beneficios de esta actividad sin exigir más de la cuenta al cuerpo.