Por Redacción EC

Dormir bien no se limita únicamente a cumplir con una cantidad determinada de horas por noche, y así lo advierten cada vez más especialistas en salud del sueño. Una reciente línea de investigación ha puesto el foco en un factor que durante mucho tiempo fue subestimado: la constancia en los horarios, especialmente al momento de despertarse. Mantener una rutina estable, incluso durante los fines de semana, podría ser determinante para lograr un descanso realmente reparador y un organismo equilibrado. Este enfoque, respaldado por especialistas y estudios recientes, sugiere que el cuerpo responde mejor cuando sigue patrones estables. A partir de esta evidencia, surge una nueva forma de entender el sueño, en la que la regularidad adquiere un papel protagónico en la salud diaria.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: