Chevrolet Captiva: ¿cuánto puedes ahorrar en mantenimiento si eliges el híbrido o eléctrico frente a la gasolinera?
La diferencia no solo está en el precio de compra. Según el programa de mantenimiento de General Motors, recorrer 100.000 km con un Captiva EV puede representar un ahorro de casi S/12.000 frente a la versión a gasolina, mientras que el PHEV permite reducir el gasto en más de S/3.000
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Mientras que el Captiva XL gasolinero es el más barato de adquirir entre los tres, su mantenimiento puede duplicar o triplicar el costo de un modelo híbrido o 100 % eléctrico. (Foto: Fernando Roca)
Cuando se compara el precio de un vehículo a gasolina con el de uno híbrido enchufable o eléctrico, normalmente la primera diferencia que aparece es la de compra. Sin embargo, hay otro gasto que se acumula con el paso de los kilómetros: el mantenimiento. En el caso del ChevroletCaptiva, las tres alternativas que se comercializan en el Perú presentan diferencias importantes en este aspecto.
Cuando se compara el precio de un vehículo a gasolina con el de uno híbrido enchufable o eléctrico, normalmente la primera diferencia que aparece es la de compra. Sin embargo, hay otro gasto que se acumula con el paso de los kilómetros: el mantenimiento. En el caso del ChevroletCaptiva, las tres alternativas que se comercializan en el Perú presentan diferencias importantes en este aspecto.
El Captiva XL a gasolina se ofrece actualmente desde US$17.790, mientras que el Captiva Híbrido Enchufable (PHEV) parte de US$28.990 y el Captiva EV, 100% eléctrico, desde US$32.990, según los precios publicados por Chevrolet Perú. Pero ¿qué sucede cuando el vehículo deja de ser nuevo y empieza a acumular kilómetros?
Hasta S/11.985 de diferencia
De acuerdo con la información proporcionada por General Motors a este diario, llevar un Captiva a los servicios programados entre los 10.000 y 100.000 kilómetros tiene un costo acumulado de S/17.877 en la versión a gasolina.
En el caso del Captiva PHEV, el gasto total indicado es de S/14.722. Esto significa un ahorro de S/3.155 frente a la alternativa a gasolina durante los primeros 100.000 km, equivalente a aproximadamente 17,7% menos en mantenimiento preventivo.
La diferencia es todavía mayor con el Captiva EV. Chevrolet establece un gasto acumulado de S/5.892 hasta los 100.000 km. Frente a los S/17.877 de la versión a gasolina, la diferencia alcanza S/11.985, es decir, cerca de 67% menos en mantenimiento programado.
Versión
Mantenimiento 10.000-100.000 km
Ahorro frente a gasolina
Ahorro porcentual
Captiva gasolina
S/17.877
—
—
Captiva PHEV
S/14.722
S/3.155
17,7%
Captiva EV
S/5.892
S/11.985
67,0%
Sin embargo, la comparación debe entenderse como un cálculo de mantenimiento preventivo programado. No contempla reparaciones correctivas, piezas por desgaste, neumáticos, accidentes, inflación ni futuras modificaciones de precios.
Chevrolet Captiva EV. (Foto: Fernando Roca)
¿Por qué el eléctrico requiere menos mantenimiento?
La explicación está principalmente en la cantidad de componentes mecánicos que deja de utilizar un vehículo eléctrico.
Martín Ruiz de Somocurcio, Gerente de post venta de General Motors, explicó que en el Captiva EV desaparecen varias operaciones asociadas al motor de combustión. Entre ellas están el cambio de aceite y filtro de motor, las bujías, el filtro de combustible y los servicios relacionados con los sistemas de combustión y escape. También dejan de requerirse determinados mantenimientos de correas y componentes internos del motor.
Esto no significa que un eléctrico sea un SUV libre de mantenimiento. Ruiz de Somocurcio precisó que el Captiva EV continúa necesitando refrigerante, líquido de frenos, filtro de habitáculo, fluido de la unidad eléctrica y revisiones del sistema eléctrico.
Uno de esos componentes es precisamente el fluido de la unidad eléctrica. Para el EV, el especialista señala un valor aproximado de S/100,89 por operación, con una frecuencia establecida cada 20.000 km, comenzando a los 10.000 km.
Por eso, la menor cantidad de piezas vinculadas con un motor de combustión termina teniendo un impacto considerable en el costo acumulado de los servicios.
El PHEV también reduce el gasto, pero no elimina el motor
La situación del Captiva híbrido enchufable es diferente. Aunque incorpora un sistema eléctrico, mantiene un motor de combustión, por lo que no desaparecen algunos de los servicios tradicionales.
El Captiva PHEV a 4.600 metros de altura. (Foto: Fernando Roca)
/ Fernando Roca
“Todavía necesita aceite, filtro de aceite, filtro de aire y bujías”, explicó Ruiz de Somocurcio al ser consultado sobre los mantenimientos que continúan siendo necesarios en esta versión.
A ello se suman algunos componentes específicos del sistema electrificado. Por ejemplo, el fluido de la unidad eléctrica del PHEV aparece en el programa a los 40.000 y 80.000 km, con un valor publicado de aproximadamente S/1.127,61 por operación.
El refrigerante de los sistemas térmicos también forma parte del programa tanto del PHEV como del EV. Su reemplazo está contemplado alrededor de los 20.000 y 70.000 km, con un costo aproximado de S/461,67.
El precio de compra sigue siendo otra variable
Los números muestran una ventaja concreta en mantenimiento para las versiones electrificadas, pero esta no debe confundirse con el costo total de propiedad.
Tomando los precios de entrada publicados por Chevrolet Perú, el Captiva PHEV cuesta US$11.200 más que la Captiva XL a gasolina, mientras que el EV parte de US$15.200 adicionales.
El nuevo Captiva XL llega con un diseño más moderno y equipamiento sofisticado. (Foto: Vida Bohemia)
/ Vida Bohemia
En los primeros 100.000 km, el ahorro acumulado de mantenimiento sería de S/3.155 para el PHEV y de S/11.985 para el EV frente a la versión gasolinera.
Así, el mantenimiento se convierte en una de las diferencias más claras entre las tres tecnologías. El PHEV reduce el gasto porque combina un sistema eléctrico con uno de combustión, mientras que el EV prescinde por completo del motor a gasolina y, con ello, de varias operaciones periódicas.
En ese sentido, adquirir un Captiva no solo pasa por evaluar el precio de la unidad, sino también a cuánto cuesta mantenerla durante los kilómetros que piensa recorrer. En ese segundo escenario, los números entregados por General Motors muestran una diferencia considerable: por cada 100.000 km programados, el Captiva EV requiere menos de la mitad del gasto de mantenimiento de la versión a gasolina.