Corta los Porsche 911 a mano, pide un sillón cómodo y sus cigarros favoritos: así trabaja Akira Nakai
El japonés detrás de Rauh-Welt Begriff convirtió la modificación artesanal de Porsche 911 en una forma de arte. Su particular método, que incluye cortar la carrocería directamente sobre el auto, lo ha convertido en una de las figuras más reconocidas del mundo del tuning
Hay preparadores que modifican autos y otros que dejan una firma. Akira Nakai pertenece al segundo grupo. El japonés se hizo mundialmente conocido por transformar Porsche 911 clásicos en piezas únicas bajo el sello de Rauh-Welt Begriff (RWB), una compañía que combina la cultura del tuning japonés con elementos del estilo europeo.
Hay preparadores que modifican autos y otros que dejan una firma. Akira Nakai pertenece al segundo grupo. El japonés se hizo mundialmente conocido por transformar Porsche 911 clásicos en piezas únicas bajo el sello de Rauh-Welt Begriff (RWB), una compañía que combina la cultura del tuning japonés con elementos del estilo europeo.
Nacido en Saitama en 1968, Nakai comenzó su relación con los automóviles trabajando como mecánico en un taller local. En 1999 fundó RWB, inicialmente como un pequeño taller de carrocería en Chiba-Ken. Con el tiempo, su particular interpretación del Porsche 911 comenzó a ganar seguidores fuera de Japón hasta convertirse en un fenómeno internacional.
Su trabajo no sigue necesariamente los métodos convencionales de un taller especializado. Nakai suele intervenir personalmente cada automóvil y realiza buena parte del proceso de manera artesanal. Uno de los momentos más llamativos es cuando corta directamente la carrocería del Porsche para instalar pasos de rueda más anchos, una de las características más reconocibles de sus preparaciones.
El resultado es difícil de confundir. Los Porsche de RWB suelen incorporar carrocerías ensanchadas, grandes alerones, llantas de mayor tamaño y una postura mucho más agresiva. Sin embargo, la idea no es simplemente colocar piezas de catálogo: cada automóvil busca tener una identidad propia y reflejar los gustos de su propietario. Precisamente esa personalización es uno de los elementos que ha ayudado a construir la reputación de Nakai.
Uno de los Porsche 911 modificados por Akira Nakai. (Foto: TopGear)
/ TopGear
Y allí aparece otra particularidad de su método. Cuando viaja para construir un RWB, Nakai lleva consigo una rutina bastante particular: pide un lugar cómodo donde pueda sentarse mientras trabaja y sus cigarros favoritos. Más que una extravagancia, estos elementos forman parte de una puesta en escena que también refleja su manera de entender el oficio: trabajar con calma, a su propio ritmo y prácticamente sin separar al artista de la obra.
Su fama ha trascendido las fronteras de Japón. Nakai ha viajado a distintos países para construir personalmente unidades RWB y ha generado comunidades de propietarios y aficionados alrededor de sus creaciones. En España, por ejemplo, su colaboración con RWB Spain ha dado lugar a varios proyectos y a un movimiento de seguidores de estos Porsche modificados.
La visita que realizó a México también evidenció el alcance de su popularidad. En 2024 llegó por primera vez al país para compartir su pasión por los autos modificados y reunirse con aficionados que siguen su trabajo.
El fenómeno RWB incluso ha llevado a que el valor de estos autos se dispare. Según Merca2.0, dependiendo del Porsche y de las modificaciones realizadas, un RWB puede alcanzar cifras de entre US$100.000 y US$500.000.
Pero quizá el mayor atractivo de Nakai está en que no pretende fabricar dos Porsche idénticos. Cada intervención conserva algo de improvisación, artesanía y personalidad. Por eso, cuando su herramienta toca la carrocería de un 911, no solo está modificando un automóvil: está convirtiendo un deportivo clásico en una pieza que difícilmente tendrá un equivalente.