Fútbol peruanoEn el Perú se ofrecen modelos de automóviles para todos los bolsillos y también de toda clase de tecnología. Hay algunos que son poco eficientes en el rendimiento de su combustible y, por otro lado, están los que logran un ahorro destacable. Si bien un consumo de 60 km/galón en ciudad no es una sorpresa en citycars, sí lo es en vehículos del tamaño de un Toyota RAV4, tal como el que probamos con su tecnología híbrida autorecargable.
Para entender cómo alcanza este nivel de eficiencia, lo pusimos a prueba y explicamos en detalle la interacción de su sistema de combustión interna, el motor eléctrico y la batería de níquel e hidruro metálico.
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El RAV4 híbrido está equipado con un motor de combustión interna de 2.5 litros que emplea el ciclo Miller, lo cual permite una mayor eficiencia térmica. Se trata de un propulsor de cuatro cilindros y 16 válvulas, con tecnología Dual VVT-i, que genera 175,7 hp y 22,5 kg.m de torque.

Asimismo, se complementa con un motor eléctrico que aporta 118 hp y 20,5 kg.m de torque, alimentado por baterías de níquel e hidruro metálico con 1,47 kWh de capacidad. En conjunto, entrega una potencia total combinada de 217,5 hp, gestionada por una transmisión CVT con seis cambios simulados, optimizando el consumo de combustible y reduciendo las emisiones.
Comparado con la versión exclusivamente a gasolina, que incorpora un motor de 2.0 litros con 170 hp y 20 kg.m de torque, el sistema híbrido no solo añade potencia, sino también una experiencia de manejo distinta y más eficiente.

Desde el primer momento, el contraste es notorio. La versión híbrida arranca en silencio, utilizando únicamente el motor eléctrico. Este se activa automáticamente y permite conducir en modo 100% eléctrico (EV), activable también mediante un botón en la consola central. No obstante, su uso es limitado, ya que la batería se descarga rápidamente.

El verdadero beneficio está en el modo híbrido, especialmente en entornos urbanos. En este escenario, los sistemas de regeneración de energía cobran protagonismo, aunque su gestión es completamente automática.
Una vez encendido el vehículo, el modo 100% eléctrico se mantendrá hasta los 40 km/h aproximadamente. Es decir, lo que mueve a las ruedas es únicamente la energía eléctrica almacenada en la batería. Pasado este límite de velocidad, se encenderá el motor a combustión, el cual no solo aportará un extra de fuerza para hacer girar las ruedas, sino que al mismo tiempo recargará la batería. En otras palabras, cumplirá el rol de un generador.


La batería no solo se recarga cuando se enciende el motor a combustión, sino que también lo puede hacer a través del frenado regenerativo. Este es un sistema que Toyota implementó para recuperar la energía que normalmente se pierde al frenar o desacelerar. Básicamente, cada vez que pisamos el freno o soltamos el acelerador, el motor eléctrico cumplirá el rol de generador, capturará la energía cinética del vehículo, la transformará en energía eléctrica y la enviará a la batería.
Entonces, en el caso de que manejemos a menos de 40 km/h, el motor a combustión no se encenderá para recargar la batería, pero sí lo estará haciendo el frenado regenerativo.
¿Siempre será a 40 km/h? Realmente, este es un número aproximado. Durante nuestra experiencia, notamos que alrededor de esta cifra es que se encendía el motor a combustión. Pero, más allá de una cifra, la computadora del carro toma más en cuenta a la demanda de potencia. Por ejemplo, cuando subimos alguna pendiente por el Circuito de Playas, el motor a combustión se encendió a los 30 km/h, mientras que cuando descendimos de la Av. El Ejército hacia el Circuito de Playas, se encendió casi a los 50 km/h.
Por otro lado, el encendido del motor gasolinero también dependerá si conducimos en el modo Eco, Normal o Sport. Por ejemplo, en el modo que se priorizan las prestaciones como en Sport, el motor a combustión se encenderá antes.
Desde nuestro punto de vista, este sistema híbrido brinda un beneficio superior en el ámbito urbano, ya que las recurrentes frenadas por el tráfico o los semáforos permiten aprovechar mejor los sistemas de regeneración de energía como el frenado regenerativo. En cambio, en una carretera a 100 km/h donde no hay tráfico ni semáforos, no se recupera energía con el frenado regenerativo y, por ende, el motor a gasolina siempre estará encendido para aportar energía a la batería. Es por ello que consideramos que el máximo provecho está en la ciudad.

En esa línea, nosotros conseguimos un rendimiento de casi 60 km/galón en ciudad, lo que cual nos parece una cifra superior a su segmento. Inclusive, hay reseñas en el Perú que señalan un rendimiento de 68 km/g.

Por último, hay que destacar que más allá de que sea 60 o 68 km/galón, estamos ante un resultado excelente para su categoría. Para tener una idea de su eficiencia, el Toyota RAV4 gasolinero tiene un rendimiento máximo de 40 km/g en ciudad, por lo que híbrido es 50% más eficiente.
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.















