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Para los niños hospitalizados, acostumbrados a lidar con la dureza intolerable de una enfermedad, el hombre que atraviesa la puerta con máscara y capa negra no es un adulto disfrazado. Poco importa quién ocupa el traje. Para ellos, es el mismísimo Batman quien ha ido a visitarlos. Víctor Sandoval, director del Club de Fans de Batman Perú, confiesa qeu no se cansa de contemplar esa transformación. “Entran los cosplayers y sus caritas cambian”, cuenta. La habitación deja de parecerse a un hospital y se acerca a Ciudad Gótica, la ciudad del enmascarado. Esa ilusión explica mejor el Batman Day peruano que cualquier programa o película.
Para los niños hospitalizados, acostumbrados a lidar con la dureza intolerable de una enfermedad, el hombre que atraviesa la puerta con máscara y capa negra no es un adulto disfrazado. Poco importa quién ocupa el traje. Para ellos, es el mismísimo Batman quien ha ido a visitarlos. Víctor Sandoval, director del Club de Fans de Batman Perú, confiesa qeu no se cansa de contemplar esa transformación. “Entran los cosplayers y sus caritas cambian”, cuenta. La habitación deja de parecerse a un hospital y se acerca a Ciudad Gótica, la ciudad del enmascarado. Esa ilusión explica mejor el Batman Day peruano que cualquier programa o película.
Fue la casa de Batman, la editorial DC Comics, la que instauró esta celebración mundial en 2014, cuando se cumplían 75 años de la aparición del personaje en el número 27 de “Detective Comics”. La fecha se fijó para el tercer sábado de septiembre y muy pronto dejó de pertenecer a editoriales y tiendas. Fueron los seguidores del Caballero de la Noche quienes la hicieron suya. En el Perú, el encuentro suma ya nueve ediciones, aunque al comienzo llevaba otro nombre. Era la Expo Batman y se realizó en la Casa de la Salsa, un local de La Victoria que Sandoval administra. Fue un evento sui generis en un inicio, pero la convocatoria pronto desbordó cualquier cálculo.

Por entonces abundaban las convenciones de anime, mientras eran escasos los encuentros dedicados a los héroes de DC. La Expo Batman reunió a coleccionistas, cosplayers, clubes y familias. También atrajo a quienes nunca habían abierto un cómic, pero reconocían la capa. Sandoval recuerda una noche en que proyectaron la Batiseñal sobre el Estadio Nacional. La gente salió del local y ocupó una parte de la Vía Expresa. Los taxistas reducían la velocidad para preguntar qué sucedía y algunos se sumaban a los gritos.
Un mercado para el coleccionismo
La relación de Sandoval con Batman comenzó en la sala de su casa. Su padre era un hombre duro y disciplinado, pero lo sentaba sobre sus rodillas para ver la serie protagonizada por Adam West. Ya adulto, empezó a comprar figuras y objetos, tres o cuatro piezas al mes que eran un gusto privado y una forma de escape. Luego mostró la colección en Facebook. Una invitación para exhibirla en el desaparecido Otaku Fest hizo el resto. Llevó tantas piezas, acomodadas sin experiencia, que el puesto parecía un mercado. Aun así, los visitantes se detenían fascinados.

Al terminar la exposición le sugirieron abrir una página dedicada al personaje. Dos días después reunía cerca de mil seguidores. La afición individual se había convertido en comunidad. Hoy Sandoval ha perdido la cuenta de sus piezas y evita calcular cuánto valen. Hay dinero, tiempo y emoción invertidos. En cada Batman Day muestra una selección, pero no siente la necesidad de ponerse un traje. Le basta un polo con el emblema. La suya es la fe del coleccionista, que disfruta tanto encontrar un objeto como compartirlo.
Los héroes detrás de la máscara
Ponerse la capa representa otra forma de creer. Nicolás Zunino tenía 16 años cuando vio el “Batman” de Tim Burton en el cine Alcázar, en 1989. Recuerda la sala con mezzanine y platea, el chocolate Triángulo del vestíbulo y la Batimanía que se apoderó de Lima mediante álbumes y galletas. Ya conocía al Superman de Christopher Reeve, pero aquel héroe capaz de volar le resultaba fantástico. Bruce Wayne, en cambio, carecía de poderes. Era un hombre que había convertido el asesinato de sus padres en una misión y, por eso, parecía posible. Zunino salió del cine con una emoción que todavía puede reconstruir.

Más de tres décadas después, conserva vinilos, figuras, tazas, cubiertos y nueve trajes inspirados en el cine. El más querido es el de Michael Keaton. Lo adquirió cuando unos amigos colombianos empezaban a fabricar vestuario y se arriesgó a encargarles varias prendas sin conocer el resultado. El traje encontró una misión fuera de las convenciones. Zunino comenzó a usarlo en labores sociales y visitas a hospitales. Allí comprobó que los niños no distinguen entre la réplica y el original. Si Batman camina frente a sus camas, entonces Batman existe.
Douglas Faría, otro cosplayer, conoció al personaje mediante la misma película, aunque la vio de niño en el televisor de su padre. Primero lo atrapó el Joker de Jack Nicholson. Después reparó en el misterio del hombre vestido de negro y lo relacionó con otra figura de su infancia, el Zorro. Farías empezó a hacer cosplay en 2007, pero no interpretó a Batman hasta 2015. Como actor, debía adelgazar y ejercitarse para una obra teatral. Aprovechó esa preparación para entrar en el traje. Su primera versión era modesta, hecha de tela y coronada por una máscara de cartón “tipo piñata”.


La práctica transformó aquel comienzo artesanal. Una costurera confeccionó la capa, Faría trabajó cuero, fabricó las botas y añadió guantes profesionales, pantalones militares y una máscara de látex. No intenta copiar fielmente a Keaton, Christian Bale, Ben Affleck o Robert Pattinson. Ha compuesto su propio Batman con fragmentos de todos. Su esposa empezó acompañándolo y terminó vistiéndose de Batichica, la princesa Leia, Lara Croft y la Bruja Escarlata. En casa, sin embargo, la dinastía encontró resistencia. Su hijo prefiere a Spider-Man y los X-Men. Farías ha intentado acercarlo a DC, pero el niño no piensa cambiar de bando.
Esa convivencia entre generaciones y lealtades explica la permanencia del personaje. La nueva edición peruana reunirá esas maneras de admirarlo. Habrá una Batiseñal proyectada sobre Lima, matrimonios simbólicos oficiados por Batman, una conversación con el Joker y un juicio que discutirá, bajo las leyes peruanas, si el vigilante es un héroe, un justiciero o un delincuente. “Lo que casa Batman, nada lo separa”, bromea Sandoval. Un tren temático de la Línea 1 recorrerá once distritos durante treinta días, como si el héroe cambiara el Batimóvil por el transporte limeño.

Más allá del programa y de las piezas exhibidas, las visitas a hospitales muestran la dimensión social que la comunidad ha dado a su afición. Sandoval, Zunino y Faría coinciden en que la reacción de los niños vale mucho más que completar una colección o perfeccionar un traje. Durante esos encuentros, el cosplay deja de ser únicamente una representación y se convierte en una forma de acompañamiento. Para los cosplayers, es la oportunidad de dejar de encarnar a un personaje y convertirse, por un día, en auténticos superhéroes. //
Desde el viernes 18 de septiembre, un tren temático de la Línea 1 recorrerá Lima con imágenes de Batman y los villanos Harley Quinn, Gatúbela, el Pingüino y el Guasón. La unidad circulará durante 30 días por once distritos y podrá ser vista por los cerca de 600 mil pasajeros que utilizan diariamente el servicio, además de peatones y conductores próximos al viaducto. El recorrido comenzará en la estación Villa El Salvador e incluirá activaciones especiales por el Batman Day, celebrado el sábado 19. También se entregarán, en cantidades limitadas, tarjetas exclusivas de la Línea 1 con la imagen del héroe.

El Batman Day Perú 2026 se celebrará este sábado 19 y domingo 20 de septiembre en la Casona Manya, ubicada en la avenida Wilson 1233, frente al Real Plaza del Centro Cívico. El encuentro, organizado por el Batman Fans Perú Club y dirigido por su fundador, Víctor Felipe Sandoval, tendrá ingreso gratuito. La programación incluirá charlas temáticas, exhibiciones de artículos de colección, juegos, sorteos y proyecciones de películas clásicas del personaje. También participarán clubes invitados y cosplayers, y habrá concursos de disfraces y activaciones interactivas. La propuesta está dirigida a coleccionistas, lectores de cómics, cinéfilos, familias y público en general.

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