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Jessica Butrich, la artista y empresaria que lleva 20 años en la moda y se niega a reemplazar las manos: “Cada borde pintado, cada flor, cada costura es manual”
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Jessica Butrich, la artista y empresaria que lleva 20 años en la moda y se niega a reemplazar las manos: “Cada borde pintado, cada flor, cada costura es manual”

Jessica Butrich, la artista y empresaria que lleva 20 años en la moda y se niega a reemplazar las manos: “Cada borde pintado, cada flor, cada costura es manual”

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Hay marcas que entienden la moda como producto; otras, como atmósfera. pertenece a esta segunda categoría. Tras cumplir dos décadas creando piezas que orbitan entre el arte, la nostalgia y la sofisticación, la diseñadora peruana comienza una fase de crecimiento que no solo refleja expansión comercial, sino la consolidación de un lenguaje propio donde el color es protagonista.

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Su nueva tienda en El Polo —y la pronta apertura en Real Plaza Salaverry— no son simplemente puntos de venta: son escenarios cuidadosamente coreografiados para que quienes la siguen y compran sus piezas experimenten un universo de color, fantasía y, por qué no, de desconexión con lo cotidiano para profundizar en la moda.

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Juan Carlos Fangacio

“Para mí, este momento es un nuevo episodio”, afirma la diseñadora. “No es una etapa más madura; es una etapa distinta, con nuevos retos y nuevas libertades para imaginar hacia dónde puede crecer la marca”, añade en diálogo con esta revista.

La colección de verano, Corallina, ya está disponible en web y tiendas. (Foto: Butrich)
La colección de verano, Corallina, ya está disponible en web y tiendas. (Foto: Butrich)

Mirar hacia atrás le permite entender la dimensión de este momento. En 2018, Butrich no solo abrió su primer espacio en la icónica calle La Mar, en Miraflores, sino que también inauguró su propia fábrica, un gesto que marcó la consolidación de la marca y permitió sostener un modelo que no sacrifica el arte manual, incluso en plena expansión. “Tomar las riendas de la producción era indispensable. No tenía sentido tener una fábrica para una sola tienda; el sueño siempre fue crecer, pero con coherencia y sin sacrificar lo artesanal”, precisa Jessica Butrich.

Ese control se ha logrado traducir en una marca que ya es reconocida por no seguir precisamente las tendencias, sino que genera una estética reconocible, lúdica y atemporal para quienes invierten en verdaderas joyas de armario. “Lo más gratificante es ver que no solo conectan con el producto, sino con la propuesta completa, con esa mezcla de identidad y fantasía que siempre hemos buscado”, comenta la diseñadora local. Hoy, esa propuesta se despliega en colecciones conceptuales, líneas de fiesta y novias, un universo ‘everyday’ con clásicos y una creciente oferta de accesorios y carteras.

Hola, verano

La colección de verano —ya disponible— evidencia esa intuición que guía el proceso creativo de la diseñadora. Luego de Butrich West, una línea cargada de colores intensos, ojos, frutas y símbolos, Jessica buscó un nuevo lenguaje. “Cuando una colección es muy gráfica, la siguiente necesita ser más geométrica. Es algo que no puedo controlar”, confiesa entre risas.


Los tacos tallados a mano, las geometrías contundentes y una paleta encendida acorde al verano conviven en piezas ‘statement’ que sorprenden por su comodidad. Puede conocerla a través de Instagram como @jessicabutrich o en la web butrich.com.pe.

(Foto: Butrich)
(Foto: Butrich)

COLORES EN LA CIUDAD

Si la moda es un lenguaje, las tiendas Butrich forman parte de una misma historia. La tienda ‘flagship’ de La Mar sigue siendo el corazón de la marca en tono fucsia, pero esta nueva fase introduce una idea más completa: el “mapa cromático Butrich”, donde cada boutique propone un universo de color único. La tienda del Jockey Plaza, por ejemplo, es rosa pastel, mientras que la recién aperturada en El Polo es verde menta y Salaverry estará pintada en color lila.

“Queríamos que cada tienda tenga personalidad propia, pero sin perder el hilo deco y vintage que siempre ha estado con nosotras”, explica Jessica. Así, en cada espacio aparecen elementos que son ya códigos de la marca: curvas envolventes, terrazo para sostener visualmente los productos, corazones metálicos que abrazan los espejos y sillones escultóricos. “Un detalle extra es que cada tienda tiene también un animal de la Amazonía peruana que es como un guardián, en el Jockey Plaza tenemos a Otto el Otorongo, y en El Polo a Ana la Anaconda. Dentro de poco develaremos quién acompañará las visitas en Salaverry”, añade la creativa.

(Foto: Diego Moreno)
(Foto: Diego Moreno)

Mientras la marca crece en metros cuadrados y presencia, Butrich mantiene intacto un principio: la elaboración artesanal. Lejos de suavizar el trabajo manual, las nuevas tecnologías que ha incorporado están al servicio del acabado y del confort.

“La forma de hacer los productos es la misma hoy que hace 20 años”, indica. “Las máquinas que usamos no reemplazan manos: las acompañan. Todo es manual: cada borde pintado, cada flor, cada costura”, precisa.

Esta decisión se conecta directamente con su ritmo de lanzamientos: colecciones pequeñas pero constantes, clásicos para acompañar toda una vida (o momentos especiales) y ediciones limitadas. Un equilibrio que permite mantener la magia del objeto único sin sacrificar la oferta.

"La forma de hacer los productos tiene la esencia de hace 20 años. Todo continúa siendo manual: cada borde, pintado, cada flor, cada costura", dice Jessica. (Foto: Diego Moreno)
"La forma de hacer los productos tiene la esencia de hace 20 años. Todo continúa siendo manual: cada borde, pintado, cada flor, cada costura", dice Jessica. (Foto: Diego Moreno)
/ Diego Moreno

“Soy un punto medio entre artista y empresaria, y creo que esa ambigüedad es lo que nos ha permitido alcanzar lo que hemos logrado”, reflexiona Jessica.

Su mirada hacia el futuro no está marcada por la competencia, sino por la reinvención. “No competimos con otras marcas, competimos con nosotras mismas. Queremos elevar la oferta de moda en el Perú”, afirma.

Y es precisamente ese espíritu (intuitivo, arriesgado y juguetón) el que convierte este momento en uno de los más significativos de su carrera, una puerta abierta para seguir pisando fuerte. //

La nueva tienda de Butrich en El Polo está ubicada en el Polo II, frente a Osaka. (Foto: Diego Moreno)
La nueva tienda de Butrich en El Polo está ubicada en el Polo II, frente a Osaka. (Foto: Diego Moreno)

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