Piera Carreras, la maestra que cuenta la historia del Perú como un “chisme” y hoy es un fenómeno en redes
Entre “chismes históricos” y guiados turísticos, la educadora peruana Piera María Carreras demuestra que nunca es tarde para reinventarse y que, desde la curiosidad compartida, puede construirse una comunidad como ninguna otra.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Piera confiesa a Somos que su estilo tiene ecos de Ricardo Palma. “Él convirtió la historia en relato vivo, eso me inspira mucho”, apunta. (Foto: Víctor Idrogo)
Hay algo magnético en cómo Piera Carreras (@piera_te_guia en Instagram y piera.te.guia en TikTok) dice “¡Chisme histórico!”. No es solo una frase: es una invitación a quedarse, a escuchar, a mirar el pasado con otros ojos. Con la curiosidad de un niño. Y, sobre todo, a entender que la historia (esa que muchos recuerdan como densa o lejana) también puede ser ligera, cercana y hasta divertida.
Hay algo magnético en cómo Piera Carreras (@piera_te_guia en Instagram y piera.te.guia en TikTok) dice “¡Chisme histórico!”. No es solo una frase: es una invitación a quedarse, a escuchar, a mirar el pasado con otros ojos. Con la curiosidad de un niño. Y, sobre todo, a entender que la historia (esa que muchos recuerdan como densa o lejana) también puede ser ligera, cercana y hasta divertida.
Carreras, de 65 años, es profesora de vocación y una de las creadoras de contenido más singulares del momento. Por eso conversa con Somos y ahonda en su particular lazo con la historia: una pasión que no empezó en redes, sino mucho antes, en aulas, proyectos educativos y viajes por el Perú, donde durante más de dos décadas capacitó a docentes y trabajó con comunidades.
“Desde que tengo uso de razón, sentí ese llamado de ser docente, de enseñar. Pero con el tiempo entendí que no se trata solo de enseñar, sino también de estar abiertos a aprender y disfrutar de la riqueza de ese intercambio”, reflexiona.
El salto de su popularidad llegaría con la pandemia, sin siquiera buscarlo. Como para tantos, el freno fue abrupto: menos trabajo, más preguntas. “A los 60 te cuestionas: ‘¿y ahora qué hago?’. No me sentía mayor como para pensar en dedicarme a tejer; sentía que todavía tenía mucho por hacer”, recuerda. Lejos de detenerse, eligió moverse. Se matriculó para estudiar turismo y formarse como guía, un sueño que por mucho tiempo aguardaba en su corazón. No era un salto al vacío, sino una extensión natural de lo que ya era: alguien que enseña contando historias. “Cuando empecé a estudiar, desde el primer día me enganché. Me di cuenta de que no era una segunda vocación, sino algo que complementaba perfectamente con la educación”, precisa.
En dupla
El primer video de Carreras en volverse viral no fue suyo. Lo grabó su hija, la actriz Joaquina Maldonado, orgullosa de verla graduarse a los 64. Lo subió como ejemplo de perseverancia. No con el fin de acumular vistas o ‘likes’, sino de compartir ese mensaje de que nunca es tarde. Millones de vistas después, Piera entendió que ahí había algo más que un momento viral: “No podía creer que algo tan personal generase tanto movimiento. Había muchísima gente que estaba como yo, buscando nuevas experiencias, preguntándose qué hacer con su vida”.
Piera Carreras trabaja en dupla con su hija Joaquina Maldonado, quien se encarga de la magia detras de cámaras: la edición y difusión del contenido. (Foto: Víctor Idrogo)
En caliente, había dos caminos para seguir: dejar ahí la historia y su impacto o continuar con contenido original sobre la historia del Perú y del mundo. Historias cortas, bien investigadas, contadas como si se tratase de un secreto compartido. “La palabra ‘chisme’ engancha. Si decía ‘historia’, quizá no llamaba tanto la atención. Pero el chisme tiene algo innato, te jala, siempre quieres saber más. Y si además te deja algo, mejor todavía”, explica Piera. Y funciona a la perfección. Porque ese “chisme” no se queda en la superficie: informa, contextualiza y despierta curiosidad.
Con el tiempo ocupado, Piera cuenta que detrás de cada ‘reel’ de un minuto hay toda una ruta creativa: investiga, lee, resume y arma guiones junto a su hija, con quien trabaja como dupla. “Joaquina se encarga de ayudarme con la grabación, la edición, los detalles visuales”, comenta. Todo para lograr algo que parece simple, pero no lo es: contar bien, en poco tiempo y sin perder la atención de sus seguidores.
Piera María Carreras. Agradecimiento: AYNI Coffee and Puzzles. (Foto: Víctor Idrogo)
Con el crecimiento de su comunidad, Piera y Joaquina identificaron un nueva oportunidad: el reto de salir de la pantalla estableciendo espacios físicos para la conversación y el aprendizaje. Así, nacieron los “lonchecitos históricos”, encuentros donde el café y los postres acompañan conversaciones sobre el pasado. El formato rompe con la idea de clase. Aquí se charla y se opina sin reglas. “Partíamos de una premisa: la gente necesita interactuar, no solo estar frente a una pantalla. Necesita conversar, encontrarse con otros que tengan los mismos intereses”, dice Piera.
Hasta el momento, la acogida es positiva, las fechas se llenan rápido e incluso algunos asistentes repiten el plato en más de una cita. Con más chismes por contar y más libros en los cuales sumergirse, Piera María asegura que no todo en redes está perdido: la clave está en verlas como un canal para despertar la curiosidad, dentro y fuera de las pantallas. //
Además…
Contar para conectar
El capítulo como guía de turismo marca una nueva capa en la historia de Piera. No solo estudió durante tres años para certificarse, sino que encontró en el guiado una extensión natural de su vocación docente: enseñar, pero en movimiento. Hoy, ya como guía oficial, comenta que su próximo reto es llevar a su comunidad fuera de la pantalla y convertir la historia en experiencia viva con tours. Sus próximos recorridos, que anunciará en redes los siguientes meses, buscarán algo más que informar: invitarán a caminar la ciudad, observarla con otros ojos y, sobre todo, generar espacios donde el pasado se entienda con lo cotidiano.