Por Nora Sugobono

Venimos escribiendo de gastronomía desde 1986, cuando el ‘boom’ que cambió nuestra historia todavía no había empezado a cocinarse, y hablar de quinuas, mashuas y cacaos nativos sonaba más a leyenda que a realidad. Hoy, la despensa peruana está a un delivery de distancia. Hay recetarios por doquier, y contenido digital que nos recomienda dónde comer con videos de menos de un minuto. Lima es una ciudad fértil y vibrante, repleta de formatos que recogen lo mejor de este y otros mundos. El nuestro es un país tan gloriosamente rico en biodiversidad que incluso los cocineros más aventureros dirán que aún quedan cosas por descubrir. Y, afortunadamente, tienen razón.

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