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Quito: un viaje por “ciudad mitad del mundo”, el arte de Oswaldo Guayasamín y los sabores de la capital ecuatoriana
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Esta vez, durante nuestro paso por Quito, decidimos visitar dos puntos de interés fuera del casco histórico. El primero de ellos es la Capilla del Hombre, en el barrio de Bellavista, un museo que resguarda la obra del afamado pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín. Dividido en tres niveles circulares, este espacio fue concebido para honrar las distintas luchas del ser humano a través de la historia. En las salas de exposición se pueden apreciar cuadros de mediano y gran formato, donde destacan rostros desgarrados, manos que claman y cuerpos apilados. Un viaje necesario para comprender el genio creativo de uno de los artistas latinoamericanos más influyentes del siglo XX.
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Nuestra segunda parada del día es la Ciudad de la Mitad del Mundo, ubicada una hora a las afueras de Quito. Este lugar nos recibe con música, colores y un obelisco que señala ese punto imaginario que divide al planeta en dos: la línea ecuatorial. El museo de sitio Intiñan, cerca del complejo, es una invitación a recorrer la diversidad del país a través de sus pueblos originarios, su cosmovisión y sus lenguas. Pero lo más llamativo ocurre afuera, sobre una línea roja que separa el hemisferio norte del sur. Allí es posible realizar una serie de experimentos: intentar mantener el equilibrio sobre la línea, colocar un huevo en un clavo o sentir cómo cambia nuestro peso al movernos de un lado al otro.
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Al final, cada visitante recibe un diploma oficial que certifica su paso por ambos hemisferios, lo que convierte esta experiencia en algo aún más memorable.
IDENTIDAD CULINARIA
El tercer y último día nos dedicamos a disfrutar los sabores de esta ciudad andina. Una buena manera de descubrir la gastronomía ecuatoriana es visitando el mercado de Iñaquito, en el barrio La Carolina. El bullicio de los puestos se mezcla con el vapor de las ollas donde se cuece el encebollado, un caldo humeante de pescado y yuca que devuelve fuerzas a cualquier viajero. Al lado, una vendedora aplasta con destreza el plátano verde para darle forma al bolón, una esfera dorada que guarda en su interior queso o chicharrón. Desayunar aquí no es solo probar sabores; es sumergirse en la cotidianidad quiteña.

Almorzamos en Casa Gangotea, un hotel boutique situado frente a la Plaza San Francisco. Su propuesta, basada en la “cocina mestiza”, fusiona ingredientes ancestrales con técnicas de vanguardia. El menú cambia según la temporada, pero siempre ofrece sabores locales reinventados, como cebiches con camarones y combinaciones frutales, platos a base de paiche amazónico y cordero andino, y postres hechos con cacao ecuatoriano.

Para la cena, nos invitan al restaurante Quitu, un espacio de autor que celebra la identidad ecuatoriana a través de una cocina creativa y profundamente conectada con su territorio. Bajo la dirección del chef Juan Sebastián Pérez, el lugar ofrece principalmente un menú degustación que varía según la estación. La experiencia es un viaje de once pasos por el territorio ecuatoriano, donde se puede probar un espectacular plato de raya con palo santo, langostinos al ajo y mantequilla, paiche, cordero, empanadas, maduros con queso, entre otras delicias.
Así, entre aromas que quedarán grabados por siempre en nuestra memoria, nos despedimos de esta fascinante capital ecuatoriana. //
DÓNDE COMER EN QUITO

Quitu propone un menú degustación que recorre el Ecuador a través de ingredientes locales y técnicas contemporáneas. Cada paso refleja una región (sierra, costa o Amazonía) y busca contar el origen de los productos.

Otra buena opción de desayunos. Su menú es muy completo: tiene opciones costeñas, como el omelette de camarón; desayunos andinos, como el tigrillo con estofado de camarón o bistec; y desayunos internacionales.

Ofrece una cocina mestiza elegante que reinterpreta recetas tradicionales ecuatorianas en un entorno histórico. Su carta combina sabores locales —desde cebiches y pescados hasta carnes de cocción lenta y postres con cacao— con un servicio preciso.
Agradecimientos:
- Embajada del Ecuador en Lima.
- Cámara de Turismo de Pichincha.
- Hoteles Patio Andaluz y Go.
- JetSmart.
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