Nora Sugobono

Hay una técnica quizá cuestionable –aquí no, descuide– para saber si un postre va a quedar rico una vez listo. Usted y yo lo hemos hecho de pequeños –sin saberlo– y poco tiene que ver con la rigurosidad. Cada vez que mi madre preparaba un pie de manzana, era inevitable no atiborrarme de masa –amarillita e inundada en mantequilla– para probarla justo antes de que entre al horno. Comer la masa cruda de un postre debería estar incluido en la definición del pecado gula, estimado lector. Así de bueno es. Coincidencia o no, los pies siempre salían como debían. La repostera Alejandra Cendra ha confesado hacer exactamente ese mismo ritual.  

Suspiro a la limeña
El de Cendra es un camino que la condujo al éxito relativamente temprano en la vida. Creció preparando postres con su abuela; luego, mientras estudiaba la carrera de Hostelería, le asignaron hacer prácticas en el área de repostería de la cocina de un hotel. El resto, como dicen, es historia. Antes de cumplir los 25 ya tenía un taller donde preparaba postres para cadenas y cafeterías, así como para la venta particular. Un video de YouTube fue su puerta de entrada a la televisión, y el salto fue grande. Durante cuatro años, un mes al año, Alejandra se mudaba a Buenos Aires para grabar decenas de programas que se emitían por un canal de cable. Sus recetas llegaron a todo Latinoamérica y Estados Unidos. En el Perú, pueden probarse en dos locales que llevan su nombre. El último de ellos acaba de inaugurarse en Chacarilla.

La oferta va variando según temporada. No hay carta: solo lo que encuentra en vitrina. Buena parte de los postres pueden pedirse enteros. La torta de chocolate viene en molde de 12 (S/ 50), de 20 (S/ 75) y sale por porción (S/ 9). Lo mismo por el pie de limón (S/ 50 entero; S/ 8 porción), el crocante de manzana (S/ 50 entero; S/ 8 porción) o la tartaleta de frutas y crema pastelera (entero S/ 45; porción S/ 7). Sea cual fuera su pedido, deje sitio para un par de alfajores. 

La dolce vita

  • Cendra heredó la vocación repostera de su abuela Consuelo –arequipeña de nacimiento–, quien vivía en su mismo edificio. De hecho, el fudge que acompaña la torta de chocolate es el mismo que preparaba ella. Alejandra solía comerlo con galletas de soda.

  • Antes de abrir sus tiendas y filmar programas en el extranjero, el taller de Alejandra proveía a la cadena Starbucks con muffins y otros postres.

  • En su repertorio personal (no en tienda) también hay espacio para la cocina novoandina. Cendra tiene, entre otros, un cheesecake con quinua, sauco, aguaymanto y lúcuma, y un pastel de zapallo macre.

El dato

  • Dirección: Tienda Chacarilla: calle Punta Pejerrey 134, Surco. Tienda San Borja: av. Las artes Norte, 753. 

  • Horarios: Lunes a sábado de
    9 a.m. a 9 p.m. / Domingos y feriados de 11 a.m. a 8 p.m.

  • Delivery: 936-799135 (a todos los distritos; con costo adicional)

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