SeriesCuando se habla de amor y de celebrarlo, es imposible no pensar en los salones románticos que ofrece Perroquet. Su historia y elegancia lo convierten en el escenario favorito para las grandes celebraciones. Sin embargo, la propuesta va más allá de una fecha específica, desde hace 15 años el restaurante dedica una noche al mes a sus famosas cenas maridaje, un evento que demuestra que el amor y la buena mesa son placeres que merecen ser celebrados con la pasión que solo el vino puede dar.
Cuando se habla de amor y de celebrarlo, es imposible no pensar en los salones románticos que ofrece Perroquet. Su historia y elegancia lo convierten en el escenario favorito para las grandes celebraciones. Sin embargo, la propuesta va más allá de una fecha específica, desde hace 15 años el restaurante dedica una noche al mes a sus famosas cenas maridaje, un evento que demuestra que el amor y la buena mesa son placeres que merecen ser celebrados con la pasión que solo el vino puede dar.
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La historia de estas cenas no es improvisada. “La idea nace hace unos 15 años por un pedido de nuestros clientes frecuentes”, señala Danny Rojas, Gerente de Alimentos y Bebidas. En aquellos tiempos, el concepto de cena maridaje era muy vago aún, por lo que Perroquet decide proponer una pausa teniendo como protagonista al vino, una bebida que ofrece conversación y que hasta ese momento se le reconocía como un simple acompañante solo para ciertos momentos.
Danny, un amante del vino, señala que el vino permite “mirarse a los ojos mientras se descubre cómo una nota de cata puede elevar un momento compartido a la categoría de recuerdo imborrable”
El vino como protagonista absoluto
En ese sentido, lo que diferencia la propuesta de Perroquet de cualquier otra cena maridaje es la jerarquía de sus elementos. Aquí, el proceso creativo es inverso: primero se elige el vino y luego se diseña el plato. “La gente viene a escuchar el vino y el vino se tiene que lucir. El plato acompaña, tiene que estar acorde”, explica Rojas.
En estas cenas, el comensal no solo disfruta de un menú de varios tiempos, sino que se sumerge en una “danza” donde la comida sirve para resaltar las virtudes de la uva. Es una metáfora perfecta del amor: dos elementos que, al juntarse, crecen. “Muchas veces el vino crece con la comida, lo que buscamos es elevarlo”, añade. Para este febrero y los próximos meses, la selección de etiquetas busca precisamente eso: sorprender a los comensales con botellas que difícilmente encontrarán en un supermercado, dándoles ese valor de exclusividad que toda celebración especial requiere.
Aunque el tinto suele ser el rey de las cenas, el gerente recuerda con especial afecto experiencias disruptivas como la “Ola Rosa”, donde se sirvieron seis tiempos de vinos rosados acompañando incluso cortes de carne. Este espíritu de innovación es el que se traslada a las cenas mensuales, rompiendo tabúes (y mitos) y permitiendo que los asistentes salgan de su zona de confort.
Para quienes buscan celebrar San Valentín o cualquier otra fecha, Perroquet ofrece la garantía de una técnica bien trabajada. Cada menú es el resultado de rigurosas pruebas donde el equipo de cocina y los sommeliers ajustan cada detalle. No se trata solo de cenar; se trata de asistir a una puesta en escena donde la temperatura, la cristalería y el orden de los vinos cuentan una historia de amor por el producto.
Un calendario para celebrar
Una de las grandes novedades de este año es la planificación. Por primera vez, Perroquet ha iniciado sus cenas desde el mes pasado, rompiendo la estacionalidad habitual. Esto permite que las celebraciones no se limite a febrero. La intención de Danny Rojas y su equipo es que todos los asistentes tengan una “cartelera” anual, una hoja de ruta gastronómica que les permita separar un jueves al mes para reencontrarse a través del vino.
“La gente está valorando, aprendiendo y siendo más exigente”, afirma Rojas. Y es en esa exigencia donde Perroquet brilla. Ya sea con una importadora de vinos boutique o con etiquetas consagradas, la promesa es la misma: una noche donde el tiempo se detiene.
Dirección: Los Eucaliptos 590 - San Isidro
Cenas Maridaje: Participar en estas cenas, se debe hacer una reserva previa porque tienen un aforo limitado. En cuanto al costo, este es de S/350 por persona. La cena puede incluir entre cinco y seis tiempos.
Reservas: 992 677 908 - reservasperroquet@hotelcountry.com - (01) 611900
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.

















