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El ambicioso proyecto que recupera la “refrigeradora” de los incas y los saberes ancestrales del Cusco
Un proyecto de Mater Iniciativa en Moray, Cusco, ha reconstruido una qollqa —la antigua refrigeradora andina— adaptada a las necesidades actuales. El objetivo es recuperar la tecnología del pasado y que funcione como un almacén comunitario.
Aprovechando los vientos fríos de las alturas cusqueñas, los incas construyeron estructuras que funcionaban como una especie de refrigeradora o almacén de conservación por largos períodos, un conocimiento que obtuvieron de las culturas andinas que los precedieron. Identificaron las bondades de la circulación del viento en su interior, los cambios de temperatura, la humedad, el calor y la luz del sol, guardando en perfectas condiciones alimentos como tubérculos, hierbas medicinales o carnes, así como cueros y telas. Esta arquitectura se llamaba qollqay no se usa más. El cronista Felipe Guamán Poma de Ayala las dejó plasmadas en sus ilustraciones y, al día de hoy, aún se pueden ver algunas a lo largo del Valle Sagrado, o lo que queda de ellas.
Aprovechando los vientos fríos de las alturas cusqueñas, los incas construyeron estructuras que funcionaban como una especie de refrigeradora o almacén de conservación por largos períodos, un conocimiento que obtuvieron de las culturas andinas que los precedieron. Identificaron las bondades de la circulación del viento en su interior, los cambios de temperatura, la humedad, el calor y la luz del sol, guardando en perfectas condiciones alimentos como tubérculos, hierbas medicinales o carnes, así como cueros y telas. Esta arquitectura se llamaba qollqay no se usa más. El cronista Felipe Guamán Poma de Ayala las dejó plasmadas en sus ilustraciones y, al día de hoy, aún se pueden ver algunas a lo largo del Valle Sagrado, o lo que queda de ellas.
Miembros de la comunidad participaron en la construcción de la qollqa. Esta fue diseñada por el arquitecto Juan Carlos Pareja.
Sin embargo, existe una posibilidad de recuperar su asombrosa arquitectura y todo el conocimiento sobre la qollca antes de perderlo para siempre. Gracias a un proyecto piloto del centro de investigación transdisciplinario Mater Iniciativa, hace un mes se terminó de construir la Qollqa Mater, una qollqa contemporánea con las mismas funciones, pero adaptada a las necesidades y condiciones actuales, como un cambio climático que disminuye la nieve y, por lo tanto, los vientos son menos fríos.
Con piedra de cantera
El cronista indígena Felipe Guamán Poma de Ayala dejó en sus ilustraciones las formas de las qollqas, resaltando a su vez su importancia durante el imperio inca.
/ Leslie Hosokawa
Después de muchas conversaciones con la gente del sector Colparay, de la comunidad Kacllaraccay, visitando sus casas para ver el modo en que almacenan hoy los productos y cómo lograron conectar el conocimiento ancestral con el presente y el futuro. ¿Qué se sabe de la construcción de la Qollqa Mater? Se levantó con piedra de las canteras de Rumicolca, el mismo lugar al que recurrieron los incas. Hicieron un techo de ichu y, por dentro, tiene 16 cajones de adobe con distintos productos, cada uno diseñado para tener su propio microclima, como si fueran 16 microcolcas. “Está inspirado en la andenería de Moray”, nos dice Rachel Schloss, la arqueóloga del proyecto. “Probablemente, en el pasado las qollqas tenían techos muy bajos, casi llegando al piso. En Cusco, normalmente los incas las construyeron cuadradas; sin embargo, la nuestra es circular. Se aprovechó el paisaje y el viento de las montañas. Es algo que todavía existe, muchas personas de las comunidades tienen este conocimiento, pero está desapareciendo y por eso el proyecto es urgente”, complementa Schloss sobre esta iniciativa colectiva.
Las qollqas eran usadas como almacenes de alimentos, así como de hierbas medicinales. También, se guardaban herramientas y textiles.
/ Leslie Hosokawa
En Pinkuylluna, Ollantaytambo, aún se pueden ver qollqas diseñadas únicamente para papas o tubérculos. Son más oscuras, con un poco más de humedad. Siguiendo este ejemplo, con artefactos instalados en su interior, los productos se irán monitoreando mientras se interpretan factores como la humedad, el calor, el viento y cuán beneficioso son para cada producto almacenado. “Es una estructura viva, puede transformarse según las necesidades de la comunidad”.
Despensa comunitaria
Desde Mater Iniciativa, se busca aportar al entorno social y económico de las comunidades por lo que la idea de levantar una qollqa en colectividad, con los recursos naturales de la zona, significa también recuperar su historia e identidad. “Nuestra Qollqa Mater cubre varios objetivos. Por un lado, la idea de interpretar una tecnología antigua (le hemos incorporado elementos gracias a un análisis interdisciplinario). Por otro lado, validar la información sobre cómo funcionaban antes para comprobar si refrigera, si mantiene la temperatura, si es real el manejo del flujo de vientos y el manejo de la temperatura del agua con los canales subterráneos”, explica Malena Martínez, directora de Mater Iniciativa.
La directora de Mater Iniciativa, Malena Martínez, dentro de la qollqa.
/ Leslie Hosokawa
“La idea —dice Martínez— es que funcione como almacén para proveer. Está dentro de una de las comunidades y nos interesa que sea replicable no solo por lo estético, sino porque realmente es funcional”. Será una despensa colectiva a la que accederá el sector Colparay de la comunidad de Kacllaraccay y el restaurante Mil Centro, así como los turistas comensales que lo visiten.
Ahorita mismo la qollqa alberga raíces, tubérculos, papas, mazorcas y están probando legumbres, variedades de habas, tarwi, y granos andinos como quinua y cañihua. En la siguiente fase entrarán al mundo de los cárnicos para recuperar técnicas como el charqui. Además, tendrá plantas medicinales y una sección destinada a herramientas de telares y tejidos con la intención de preservarlos. “Para las comunidades, esta qollqa también representa el inicio de una etapa de prosperidad, de abundancia, de recuperar ese lazo con el pasado. Se está haciendo algo muy bonito y gratificante que nos emociona un montón”, enfatiza la directora.
Se trata de mucho más que un almacén de alimentos, será un espacio de intercambio tanto de semillas como de saberes, honrando el pasado, volviendo a él para resolver los problemas del presente. //
Además…
Proyecto piloto
El arquitecto Juan Carlos Pareja se encargó de diseñar la Qollqa Mater. Este piloto se puede replicar en todo el territorio. Se gestó pensando en usar recursos de la zona para que sea de bajo costo y para que gente local siga el modelo. Los materiales son ichu para el techo, y piedra de canteras locales para la estructura. Tiene canales subterráneos que manejan el agua de la lluvia. En la parte superior tiene un óculo que permite el paso de luz.