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Limeñismos de ayer y hoy, ¿cuánto ha cambiado la forma de hablar del limeño?

¿Se puede entender a Lima desde cómo hablaban sus habitantes? El limeño solía crear frases para comparar circunstancias con sucesos del día a día. Ahora lo expresa con una a dos palabras. Una mirada a los viejos (y nuevos) limeñismos.

Cada región tiene sus propios términos. Los limeños, por ejemplo, solían crear frases como analogías para comparar circunstancias con sucesos del día a día. Ahora basta con una o dos palabras para comunicarlo. Es válido, entonces, afirmar que los habitantes de la capital utilizan limeñismos en su habla cotidiana, pero ¿qué significa realmente?

“Por limeñismos habría que entender que son palabras que hayan sido creadas por limeños y que se circunscribe a Lima”, explica Marco Lovón, miembro del equipo de consulta lingüística de la Academia Peruana de la Lengua. Para el lingüista, hay dos características puntales en el habla del capitalino: el alargamiento de vocales y tomar palabras del inglés. 

“En todas las palabras tiene ese sonidito de ‘siiii’, ‘noooo’, ‘aaandaaa'”, explica. “O por ejemplo usa muchos aumentativos ‘bravazo’, ‘bacanazo’, ‘cheverazo’”, agrega. Esta cuestión fonológica se debe a una particularidad que tiene el limeño con dar intensidad a lo que habla. Para Lovón, incorporamos muchas palabras del inglés e incorporarlas en su habla. “Por ejemplo el ‘sorry’, ‘darling’, ‘relax’, 'yolo' (You Only Live Once, que significa: solo se vive una vez). En Lima lo he notado pero, por ejemplo, en Trujillo o Arequipa no”, comenta. 

Otro punto que resalta el miembro del equipo de consulta lingüística de la Academia Peruana de la Lengua es que el cambio en la forma de hablar del limeño es generacional. Los adultos mayores aún conservan en su habla cotidiana frases o refranes. Mientras que los jóvenes, por la inmediatez, reducen sus conversaciones a un par de palabras. Aquí un comparativo con algunos limeñismos de ayer y hoy.

LIMEÑISMOS DE AYER: 
(Citados de los libros El Habla Culta y 1000 palabras y frases peruanas, de Martha Hildebrandt)

LLEVAR (A ALGUIEN) EL AMÉN
La interjección católica amén viene del hebreo āmēn ‘verdaderamente’. Con esta voz se forma la locución verbal coloquial llevarle (a alguien) el amén, que según el oficial Diccionario de americanismos (2010) se documenta en el Perú y Chile con el sentido de “manifestar una persona consentimiento o aprobación a cuanto dice otra”.  

ENTRE GALLOS Y MEDIANOCHE
Según el Diccionario académico (edición de 2001), esta locución adverbial significa en la lengua general ‘a deshora’. Pero en el Perú y en otros países de América entre gallos y medianoche significa, más bien, ‘rápida y clandestinamente’ o ‘aprovechando un momento propicio’. 

HABLAR POR LA BRAGUETA
Antiguamente, la procesión del Corpus Christi solía acompañarse de gigantes que medías unos tres metros; la boca del hombre que sostenía la parte superior del cuerpo del muñeco quedaba a la altura de la bragueta de su pantalón. Hablar por la bragueta se entendía –y se entiende todavía- como ‘hablar sin ton ni son, ‘hablar irresponsablemente de lo que no se conoce’. 

FUMAR COMO CHINO EN QUIEBRA
Es una locución verbal que los limeños emplean para indicar que una persona “consume cigarros con mucha frecuencia”. Su equivalente es “fuma como una chimenea”. En el imaginario social, explica el miembro de la Academia Peruana de la Lengua, se atribuye que los chinos fuman constantemente cuando su negocio se encuentra al borde de quebrar o quebrar definitivamente. A ellos también se los caracteriza de muy trabajadores. 

CANDELITA DE MULADAR
Es una frase criolla que se usaba para indicar que una persona es “cizañera”; es decir, una persona que “provoca discordias constantemente”. Lovón explica que esta expresión une el sustantivo candelita, derivado de candela “fuego”, en diminutivo, con la frase preposicional de muladar; muladar significa “lugar donde se echa o hay basura”. Actualmente, en Lima y en otras zonas del Perú, se usa la expresión meter candela, para referir al acto de “poner a uno contra otro”: “Estaban discutiendo como pareja, pero llegó su mejor amiga y metía candela. Roberto y Carla terminaron separados”. 

LIMEÑISMOS DE HOY:
(Citados de los libros El Habla Culta y 1000 palabras y frases peruanas, de Martha Hildebrandt)

EMPILARSE
Es un verbo parasintético sobre el sustantivo pila, el pequeño dispositivo en el que la energía química se convierte en eléctrica. En la lengua coloquial y juvenil del Perú, el pronominal empilarse ha desplazado a la expresión general ponerse las pilas. El verbo, agrega Hildebrandt, tiene también la acepción transitiva de ‘entusiasmar’ (Diccionario de americanismos, ASALE, 2010).  

CAPO
Como sustantivo en singular, se explica por el acortamiento o la reducción caporal, tomado del italiano caporale ‘jefe’ en el siglo XVI. El acortamiento de (caporale a capo) podría haberse producido antes en italiano, aplicado al jefe de la sociedad secreta conocida como mafia. El capo de la mafia era, pues, el jefe de esa sociedad delictiva y semisecreta que más tarde pasó de ser Italia –específicamente Sicilia- a los Estados unidos. Es interesante el cambio semántico de capo aplicado hoy en a hombres y mujeres notables o brillantes. 

NO TE HAGAS PALTAS
​Es una locución verbal que significa “avergonzarse” y “tener miedo”. En su negación, no te hagas paltas sería “no te avergüences” y “no tengas miedo” o “no te asustes”. Su equivalente es la voz paltearse con los mimos significados. En este caso, agrega Marco, aparece como una unidad verbal, a diferencia de la locución verbal hacerse paltas, y sus formas de uso, que se construye con más de una unidad. La voz palta en principio refiere al “fruto verdoso pulposo (Persea americana)”, llamado en otros países aguacate, pero también, por extensión semántica, significa “vergüenza” y “temor”.  En el imaginario colectivo limeño, como la palta es comestible cuando su textura está blanda, se ha creído que esa suavidad explica por qué alguien está avergonzado o tímido. En otras palabras, alguien está como la palta porque se encuentra en un momento de “suavidad”, “debilidad”, “timidez”. De la palabra palta, se ha derivado palabras como palteado “avergonzado” y “tímido” y paltoso “que da vergüenza” o “da temor".

BRAVAZO
​Es un adjetivo derivado de bravo “bueno, excelente” más el sufijo aumentativo –azo para expresar que algo es “muy excelente”, en su máximo grado. En Lima, explica Lovón, los hablantes suelen intensificar el sentido o concepto que trasmite un vocablo con el uso del aumentativo. Así, no solo se dice de bravo, bravazo, sino también, de bacán, bacanazo, de chévere, cheverazo, de paja, pajazo. Toda una familia de sinónimos que expresan satisfacción por algo. El adjetivo suele aparecer acompañado del verbo “estar”: “está brazavo”. Esta colocación sintáctica es muy común frente a otras: “me parece bravazo”, “juega bravazo”.

HAZME LA TABA
​Es una locución verbal generalmente empleada por los jóvenes. Esta expresión significa “acompañar a alguien a algún lugar”. Usualmente, se hace la taba a alguien que es conocido o amigo y se hace caminando, aunque también se ha extendido el acompañamiento a través de un auto o bus. El origen de este vocablo se remonta a dos explicaciones: La primera indica que taba es una metátesis de Bata, una marca de calzados en Lima. La segunda señala que procede de la voz estándar taba, que refiere a uno de los huesos del tarso, que está articulado con la tibia y el peroné, que por evolución semántica significa ahora “zapato”.

Referirse ahora a un limeñismo es complicado. "Ya no hay una frontera para decir o detectar exactamente si esta palabra o esta frase es un limeñismo debido a la migración", explica Lovón. Y es que ahora no importa dónde se creó sino que alguien que viva aquí lo use.


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