Jorge Chávez Noriega

Pocas personas han sido tan estudiosas de la obra arguediana como la socióloga Carmen María Pinilla Cisneros. Ella fue miembro de la Comisión Nacional por el centenario del escritor peruano y ha organizado diversos congresos destinados a acercarnos al pensamiento de . “Los dos grandes objetivos de su vida fueron mostrar una realidad desconocida o mal conocida por los prejuicios, y luego golpear como un río la conciencia del lector”, explica Pinilla en una entrevista con Marco Aurelio Denegri disponible en YouTube.

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En 2011, el gobierno de Alan García rechazó la propuesta de denominar aquel año “Año del centenario del nacimiento de José María Arguedas”. La comunidad intelectual protestó de inmediato ante lo que era un claro acto de mezquindad, en una columna publicada a inicios de año. Una década después de aquella polémica, coincidiendo con el año 110 de su natalicio, el destino parece poner las cosas en su sitio. Próximamente, el empezará a emitir billetes de 20 soles con el rostro del notable narrador andahuaylino.

Así luce el nuevo billete de Arguedas

Los nuevos billetes de S/ 20 y S/ 50 están en circulación desde el miércoles 20 de julio (Foto: BCR)
Los nuevos billetes de S/ 20 y S/ 50 están en circulación desde el miércoles 20 de julio (Foto: BCR)

Según el BCR, “la temática de los nuevos billetes está enfocada en personajes del siglo XX que han influido notablemente en el arte, la literatura, la historia y la ciencia. Además, destaca la temática de la biodiversidad para lo cual contamos con el apoyo del Ministerio del Ambiente”. Los primeros billetes en emitirse han sido los de diez soles, que tienen a la compositora Chabuca Granda en el anverso, y los de 100 soles con Pedro Paulet junto con el Colibrí Cola de Espátula y la orquídea Phragmipedium kovachii.

LEGADO

A través de su literatura, José María Arguedas combate contra el absurdo prejuicio del costeño hacia lo andino. Autor de “Yawar Fiesta”, “Los ríos profundos”, “Todas las sangres” y “El zorro de arriba y el zorro de abajo”, en sus obras retrata a un Perú que históricamente ha sido ignorado. En 1933 publicó “Warma kuyay”, su primer cuento, y dos años después vio la luz “Agua”, libro de relatos que marca un hito dentro de la corriente indigenista.

LIMA, 7 DE SETIEMBRE DE 1955

EL ESCRITOR PERUANO JOSE MARIA ARGUEDAS EN LA ASOCIACION NACIONAL DE ESCRITORES Y ARTISTAS, ANEA.

FOTO: EL COMERCIO
LIMA, 7 DE SETIEMBRE DE 1955 EL ESCRITOR PERUANO JOSE MARIA ARGUEDAS EN LA ASOCIACION NACIONAL DE ESCRITORES Y ARTISTAS, ANEA. FOTO: EL COMERCIO
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“Conforme pasaban los años y leía lo que él [José María] escribió y lo que escribían sobre él, mi admiración fue in crescendo. Me deleitaba su original literatura, y el mensaje que había en ella me impresionaba hasta el fondo del alma… En ella José María revelaba al lector un mundo de magia y de encanto, y una concepción de la vida que era la auténtica visión del mundo andino, no como era en el Incario, sino tal como existía realmente en el Perú contemporáneo”, decía Paco Miró Quesada, exdirector de El Comercio, quien mantuvo una cercana amistad con Arguedas.

LIMA, 18 DE OCTUBRE DE 1968

JOSE MARIA ARGUEDAS RECIBE EL PREMIO INCA GARCILASO DE LA VEGA
  
FOTO:  EL COMERCIO
LIMA, 18 DE OCTUBRE DE 1968 JOSE MARIA ARGUEDAS RECIBE EL PREMIO INCA GARCILASO DE LA VEGA FOTO: EL COMERCIO
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Sepelio del escritor José María Arguedas. (Foto: Archivo Histórico GEC)
Sepelio del escritor José María Arguedas. (Foto: Archivo Histórico GEC)
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El escritor llegó a Lima con 20 años e ingresó a la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En la decana de América construyó una gran amistad con intelectuales de la época como Luis Felipe Alarco, Carlos Cueto Fernandini y Emilio Adolfo Westphalen. Trabajó como docente el Colegio Nacional Mateo Pumacahua de Sicuani, en Cusco, donde enseñó castellano y geografía. A fines de los cuarenta lo nombran Conservador General de Folklore del Ministerio de Educación, y luego asume como director del Instituto de Estudios Etnológicos.

Hasta sus últimos días, José María Arguedas nunca dejó de promover la cultura. Poco antes de que decidiera quitarse la vida, publicó una columna en El Comercio titulada ‘Salvación del arte popular’. “Pero otro testimonio tan valioso o algo más valioso aún, para el estudio de la cultura andina y el conocimiento de la naturaleza misma del ser humano, está en peligro de muerte, de extinción absoluta, de esas extinciones que no dejan huellas: la literatura oral quechua, por ejemplo, guarda con una riqueza inagotable, en sus más sutiles formas, la interrelación de la cultura occidental y la indígena”, fueron sus últimas líneas. //

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