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Cusco: el impresionante tour de cascadas, bosques, nevados, lagunas, auquénidos y baños termales

El trayecto que conecta Patacancha con Huaca Huasi es uno de los más bellos de los Andes peruanos y tiene la ventaja de que uno no se cruza con ningún viajero en este tramo.

Ana María llegó y no llegó a Lima. Años que radicaba en California. Me había escrito pidiéndome una caminata extrema pero no comercial. Nos citamos en El Pacífico, como siempre. Al día siguiente volaríamos al Cusco. Ella llegó y no llegó, no es que fuera otra, pero su pelo cortito y rubio, su dejo agringado y la pausa para hablar contrastaba con su parloteo de años atrás. Pero su sonrisa que me gustaba tanto seguía presente.

A eso de las 6 a.m. aterrizamos en el Velasco Astete. Ella moría de nostalgia. Fuimos a la plaza y no llovía, así que eran lágrimas las que resbalaban por sus mejillas. Después recalamos en el mercado San Pedro y nos empujamos sendos caldos de mote con mondongo y al toque chapamos el colectivo que va hacia Ollantaytambo. De ahí nos internamos por el mágico valle que conduce a las comunidades textiles de Rumira Sondormayo y Patacancha.

Se acabó el recreo, era tiempo de latear. Felizmente, la trocha no es empinada y uno se distrae con los nevados de la Cordillera Vilcanota y con la infinidad de alpacas y llamas que pastan en las alturas. Este trayecto que conecta Patacancha con Huaca Huasi es uno de los más bellos de los Andes peruanos y tiene la ventaja de que uno no se cruza con ningún viajero en este tramo.

Las lagunas y ojos de agua, algunas de colores improbables, se suceden una a otra, con patos, huallatas y yanavicos retozando a sus anchas.

El último día fue un paseo, pura bajada, con el río Trapiche y sus truchas acompañando el descenso idílico en medio de chacras y bosques donde solo faltaba bambi. La gloriosa recompensa del final del camino fueron los impecables baños termales de Lares. Ana María se cambió y yo la seguí hipnotizado, pensando en lo que cantaba Sabina: “El amor que no muere, mata”. //

SEPA MÁS
-El trek es de exigencia media: son 15 km que se realizan en dos días.
-En la ruta se observa el paco, auquénido escuálido con poca lana. Apreciado porque su carne es sabrosa y se consume en ocasiones especiales.
-Reserva de alojamientos: Gregorio Ferro
(T. 9519-51208). Guía: Gabriel Quispe (T. 94362-5565).

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