Kendall Roy (Jeremy Strong) es el llamado a ser el sucesor de la compañía familia. Por su interpretación, Strong se llevó el Emmy a mejor actor principal. (Foto: HBO/ Difusión)
Kendall Roy (Jeremy Strong) es el llamado a ser el sucesor de la compañía familia. Por su interpretación, Strong se llevó el Emmy a mejor actor principal. (Foto: HBO/ Difusión)
Jorge Chávez Noriega

En la última edición de los había una gran pregunta por resolver: ¿quién ocuparía el trono de como mejor serie dramática? La serie basada en los libros de George R.R. Martin había conquistado el máximo galardón de la Academia de la Televisión en seis oportunidades y todo el mundo quería saber cuál sería su sucesora. La respuesta vino de la misma casa televisora, con , la producción que el pasado domingo, en una gala virtual sin precedentes, se llevó tres de los grandes premios: mejor serie dramática, mejor actor principal y mejor guion.

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El argumento de “Succession” es simple. Su complejidad radica en los personajes principales: la historia sigue a los Roy, una poderosa familia dueña de uno de los principales conglomerados de medios de comunicación en el mundo, cuyos integrantes pueden generar repulsión y empatía en el espectador. Logan Roy, el patriarca, está en busca del sucesor para dirigir su imperio. Los candidatos son sus cuatro hijos, de personalidades completamente disímiles: Connor, Kendall, Siobhan y Roman.

Fue creada por el productor y guionista británico Jesse Armstrong, con Will Ferrell y Adam McKay como productores ejecutivos. ¿Cuáles son las razones de su éxito? En las siguientes líneas argumentamos cinco puntos por las se ha convertido en la reina de todas las series:

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1.- Por su peculiar sentido del humor. En “Succession” no se sabe de qué lado vendrán las puñaladas. Ni cuándo. Los protagonistas mantienen un tono ácido y provocador, sobre todo en sus constantes enfrentamientos verbales. “El guion es salvaje, el diálogo agudo y grosero. Aunque tiene sus puntos divertidos, también da miedo, tal como debería pasar con cualquier drama poblado de monstruos”, escribió el crítico Tim Dowling en el diario británico The Guardian.

2.- Por su visión de un sector de la sociedad. Aunque todo indica que se habría tomado como referencia a los Murdoch, la familia dueña de News Corp, Jesse Armstrong se ha encargado de desmentirlo. Pero más allá de la realidad, la serie se encarga de retratar a ese 1% de la población que domina al planeta desde unas cómodas oficinas en Wall Street. Los protagonistas confluyen en castillos, palacios, salones, fiestas y yates, donde las tensiones (y traiciones) están servidas, pero sin perder el sarcasmo.

La historia sigue a los Roy, una poderosa familia dueña de uno de los principales conglomerados de medios de comunicación en el mundo. (Foto: HBO/ Difuión)
La historia sigue a los Roy, una poderosa familia dueña de uno de los principales conglomerados de medios de comunicación en el mundo. (Foto: HBO/ Difuión)

3.- Por la construcción de los personajes principales. El perfil que proyecta cada protagonista es uno de los puntos más altos de la serie. Logan Roy (Brian Cox) es uno de esos patriarcas cuyas decisiones se imponen sin discusión; Kendall (Jeremy Strong) es el llamado a ser el sucesor, un cocainómano empeñado en representar el camino hacia la modernidad de la compañía; Siobhan (Sarah Snook) es una audaz estratega política, pero con un enorme conflicto de interés entre su trabajo y la empresa familiar; Roman (Kieran Culkin) es el hijo menor, un bueno para nada que acepta sin pestañear los cargos que le encomiendan; y Connor (Alan Ruck) el hijo mayor, un hombre que se recluye en su rancho de Nuevo México, alejado de los negocios, y sueña con ser presidente de los Estados Unidos.

4.- Por sus geniales personajes secundarios. Aunque la historia no gravita en torno a ellos, su presencia no desentona en medio del drama de los Roy. “Esto es lo que pasa cuando eres rico: es genial”, explica el personaje de Matthew Macfadyen, Tom Wambsgans, en uno de los diálogos más famosos del programa. “Es como ser un superhéroe, solo que mejor. Puedes hacer lo que quieras. Las autoridades realmente no pueden tocarte. Puedes usar un disfraz, pero está diseñado por Armani”. Nicholas Braun, quien interpreta al primo Greg, también se lleva las palmas.

La serie se encarga de retratar a ese 1% de la población que domina al planeta desde unas cómodas oficinas en Wall Stret. (Foto: HBO/ Difusión)
La serie se encarga de retratar a ese 1% de la población que domina al planeta desde unas cómodas oficinas en Wall Stret. (Foto: HBO/ Difusión)

5.- Por su gran despliegue de producción. “Succession” es una joya de la televisión contemporánea por donde se le mire. Si la primera temporada tenía un diseño de producción impresionante, en la segunda se superaron con creces. Todos los escenarios en los que se mueven los personajes, tan frívolos como imponentes, se ponen en pie de una forma tan verosímil que contribuyen a retratarlos bajo un mismo paraguas: a pesar de que lo tienen todo, nada les parece suficiente. La serie, además, cuenta con una banda sonora de lujo. Y el , de Nicholas Britell, es la cereza de la torta.

Solo queda aplaudir de pie. //

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