Arturo León

La Villa Panamericana ubicada en el distrito de Villa El Salvador se prepara para alojar 10 mil personas (entre atletas, entrenadores y asistentes) relacionadas a los . La mayoría son deportistas que competirán, en diferentes días, con el objetivo de colgarse una medalla y llevar las banderas de sus países a lo más alto. 

Ellos serán y están siendo ubicados en cada uno de los más de 1,000 departamentos que se construyeron en siete torres de 20 pisos cada una. La distribución de los cuartos es simple: por delegación y deporte. Al llegar, se les hace entrega de un kit de bienvenida, el cuál cuenta con objetos de uso personal, merchandising, entre otra cosas. Una de ellas: preservativos. La empresa Durex ha facilitado más de 100 mil condones para los 8.570 atletas que estarán en Lima 2019. ¿El dato debería sorprendernos? La respuesta es no. 

En Río 2016 se repartieron casi medio millón de preservativos. Tres razones explican este tipo de iniciativas:

1) No todos los deportistas compiten o llegan a las etapas finales de sus pruebas. Es decir, más de uno goza de mucho tiempo libre.

2) La Villa, si bien es un lugar pensado para que el deportista esté lo más cómodo y concentrado posible, es también un espacio para socializar, conocer personas de otros países, culturas y, por qué no, donde se generan vínculos amorosos.

Antes de Londres 2012, Hope Solo aseguró que en la Villa Olímpica "hay mucho sexo". La guardameta de la selección de Estados Unidos que ganó el oro aquella vez no tuvo reparos en hablar sobre el tema con amplitud.

Hope Solo, guardameta de Estados Unidos.
Hope Solo, guardameta de Estados Unidos.

“Con una experiencia única en la vida, quieres construir recuerdos, ya sean sexuales, fiestas o en la cancha. He visto gente teniendo sexo al aire libre. En el césped, entre los edificios”, reveló en su momento a ESPN.

3) Es un forma de promover el sexo seguro. 

Hasta ahí, todo bien. Pero la pregunta que queremos responder en esta nota es la que plantemos en el título: ¿la actividad sexual influye en el rendimiento físico? Para hacerlo, conversamos con un preparador físico, una sexóloga y dos deportistas peruanos que estarán presentes en la cita Panamericana. 

Jesús Lezama, personal trainer conocido por entrenar a figuras de la televisión peruana como Milett Figueroa y Magdyel Ugaz, considera que muchos años atrás se creó "toda una leyenda" sobre este tema. "Los estudios demuestran que la actividad sexual no influye en el rendimiento de los deportistas. Pero es importante tener claro algo: si el sexo va afectar, por ejemplo, tus horas de descanso, es mejor no hacerlo la noche antes de una competencia. Creo que hasta para eso es necesario tener disciplina", comenta.

Jesús Lezama entrena a personalidades conocidas de la televisión peruana.
Jesús Lezama entrena a personalidades conocidas de la televisión peruana.

También considera que muchas veces depende del deporte y el nivel de concentración que requiere cada uno. "Yo he entrenado a personas que hacen triatlón y sus horarios de entrenamiento son muy sacrificados. Lo mismo el nivel de esfuerzo que realizan en sus rutinas de ejercicio. Me parece que, en el caso de ellos, lo último que están pensando es en tener relaciones sexuales", indica. 

Eduardo Grandez tiene 24 años y pertenece a la selección peruana de waterpolo que estará en Lima 2019. Para él, depende de cada persona. "Cada quien conoce su cuerpo. Si la actividad sexual influye en tu rendimiento, mejor no hacerlo en los días cercanos a la competencia. Pero si no es así, no veo problema. La idea de abstinencia no es algo que nuestros técnicos y preparadores nos hayan recomendado", dice con seguridad. No es la primera vez que estará alojado en el mismo lugar con deportistas de diferentes partes del mundo. "La experiencia es muy bonita y se conocen personas de otras culturas", agrega. 

¿Qué opina un especialista en sexualidad humana? Acudimos a Raquel Rottmann ( para quiénes deseen seguirla en Instagram) para obtener una visión más científica. 

"Está demostrado que expresar tu sexualidad en un contexto cómodo, puede ayudar a mejorar tu rendimiento y no solo físico: también en el trabajo u otras actividades diarias", confiesa. 

Hasta revela un dato quizá no tan conocido: "Cuando haces deporte o entrenas y tienes un encuentro sexual post-entrenamiento, la experiencia es más placentera porque hay más sangre que fluye por los genitales. Es decir, después de una competencia, estos atletas van a tener un montón de energía", comenta entre risas. 

¿Cómo se explica, entonces, que todavía existan técnicos, entrenadores o coaches que prohíben la actividad sexual a sus deportistas?

Rottmann tiene una teoría. "Tal vez algunos entrenadores van por la línea de que, si el atleta está 'aguantado', por así decirlo, saque toda ese energía en la cancha. Y no la canalice en otro lugar. No es que busquen que el deportista esté reprimido, pero sí para que toda esa energía la suelten en el deporte. Creo que tiene que ver con esa ideología", explica. Y tiene sentido. 

100 y 200 metros de espalda y 400 metros combinados son las tres pruebas en las que participará el nadador peruano Jose Neumann. Su entrenamiento es rígido y sacrificado. "En mi caso, el sexo es lo último en lo que estoy pensando", asegura. Pero considera que, con tal que no influya en los entrenamientos, "no pasa nada". Como bien dice: lo primero es competir. Lo segundo -hasta tercero- es divertirse, socializar y quizá vivir una experiencia sexual. Si eso llega a pasar, ahí estarán los preservativos que les entregaron en los kits de bienvenida.