Jhovan Tomasevich afirma que Zen está en su "mejor momento". La agrupación nacional prepara experiencias virtuales, nuevo material musical y videoclips. (Foto: Mary Blomberg)
Jhovan Tomasevich afirma que Zen está en su "mejor momento". La agrupación nacional prepara experiencias virtuales, nuevo material musical y videoclips. (Foto: Mary Blomberg)
Vanessa Cruzado Alvarez

Por estos días, (44) tiene una agenda apretada. Entre videollamadas con sus seguidores por redes sociales; reuniones con su equipo para afinar detalles de su próxima producción musical; visitas al set -respetando los protocolos- donde se va a realizar el concierto del 19 de setiembre y los quehaceres en casa, su nueva rutina no ha mellado su buen humor. El vocalista de , que viste una casaca marrón, tiene la barba y el cabello recortado, y lleva puesta la sonrisa de siempre, nos responde la videollamada desde su auto. “Salgo de una reunión aquí en Miraflores para ver lo del segundo videoclip [el primero es Confusión y se estrenó hace unos días], pero no te preocupes que me he estacionado para poder conversar”, dice de inmediato. Esto fue lo que nos contó

¿Cómo ha sido estar en casa todos estos meses?

Quedarnos en casa no es tan terrible para nosotros porque los músicos somos bien caseros. Cuando no estamos tocando, no estamos de gira o no estamos grabando, siempre pasamos tiempo en casa. Lo más difícil es que nuestros ingresos económicos sí se han visto terriblemente mellados. Nos la ingeniamos en crear contenido en redes para no perder el interés del público en todo este tiempo y terminar el proyecto iniciado a finales de año: un EP que iba a salir single tras single cada mes y medio. Se inicia esta etapa con Confusión, que salió hace unos días. Lo hemos hecho durante la pandemia y con todos los protocolos. Conlleva el doble de esfuerzo y trabajo, pero no nos detenemos.

"Los rockeros a veces entramos en la disyuntiva de repetir o no la fórmula del éxito anterior. En la cumbia no se hacen roche. Ese es un aspecto interesante", dice Jhovan Tomasevich, vocalista de Zen.
"Los rockeros a veces entramos en la disyuntiva de repetir o no la fórmula del éxito anterior. En la cumbia no se hacen roche. Ese es un aspecto interesante", dice Jhovan Tomasevich, vocalista de Zen.

Da la impresión de que ahora tienes un vínculo mucho más íntimo con los seguidores. Inclusos estuviste en algunos cumpleaños o aniversarios…

Vi que todos estaban cantando desde casa y eso. Lo hice una vez y de ahí nunca más. Primero porque si a la gente le dábamos este contenido gratuito y constante, por un tiempo estaba bacán, pero después empiezas a aburrir y cuando quieras cobrar una entrada -que es lo único que te da para seguir produciendo- difícilmente iban a comprarla porque te habían visto toda la pandemia. Lo que me preguntaba era: qué es lo que harían mis artistas favoritos en una situación así… Qué paja sería tener una conversación privada con uno de ellos. Lo último que se me ocurriría sería pedirle una canción. Le diría: enséñame esto, qué pasó en la grabación de tal disco. A ver, dime uno que te guste...

...Beck

Imagínate que tienes la oportunidad, por 50 dólares, de tener a Beck durante media hora para ti. Para que te cuente lo que te dé la gana. Imagínate que existe un mito alrededor de Loser o Devils haircut. Lo primero que dices es “quiero que me cuentes la verdad de lo que pasó en el estudio. ¿Despediste a la gente, lo grabaste tú solo?”. Y Beck te dice “va. Te lo cuento”. Me parece mostro. Eso lo bauticé como ‘backstage pass’. Si querías celebrar tu cumpleaños, saber algo, querías conversar conmigo, hacíamos una videollamada privada (hasta con cuatro personas). Me sirvió no solo como ayuda económica, sino también para conocer lo que quiere la gente. Algunos ni querían que cante, sino saber cuál era mi visión del mundo de la música, cómo podían entrar ellos desde distintas áreas. Ha sido muy divertido.

Algunos artistas han optado por videos desde casa, pero ustedes se han lanzado con tremenda producción bajo la dirección de Percy Céspedez. ¿Cómo fue el proceso?

[Risas] Ha sido todo un reto económico y de trabajo. Con Percy ya venimos conversando sobre esto desde enero, febrero. Estuvimos muy cerca de filmar el primer video a mediados de marzo, cuando recién estábamos con la pandemia. Dijimos “bueno, van a ser 15 días. Así que nos vemos de nuevo y retomamos todo”. [Risas] Y se convirtieron en casi seis meses. Cuando terminó la cuarentena rígida, empezamos a hacer planes y a tomar todas las precauciones para terminar este video. De hecho se grabó en la locación donde vamos a hacer el streaming del 19. Utilizamos la logística del concierto y con la magia de Percy, te hace sentir que no estás en un set de tv sino en uno más grande, como el de un estadio. Lo que queríamos lograr con esta canción era sacudir a la gente, jugar con la fantasía. Sobre todo ahorita para un género musical que no es el más popular, pero sentimos que ha pegado bien.

Retomaron el proyecto con ‘Comenzar de nuevo’ y meses después, esa frase parece el mantra de estos tiempos. ¿Cuál es -ahora- el nuevo comenzar de Zen?

Hay una parte de maduración de la banda y se va a ver reflejado bastante en este material que vamos a ir sacando por partes. Me gustaría sentar unas buenas bases en el aspecto musical como cuando vas a Argentina y están orgullosos de su pasado musical, de las bandas que han tenido; en Estados Unidos Igual; en Inglaterra con los Beatles, Led Zeppelin y otros. La escena del rock peruano tiene muy pocos héroes, muy poco pasado. Hicieron un disco y hace como 40 o 50 años no se sabe de ellos. A pesar de haber aparecido a principios del 2000, creo que hemos sido constantes con la música y sentimos que todavía -musicalmente- tenemos mucho que mostrar y por desarrollar para hacer crecer una industria. No con el mensaje “apóyame porque soy peruano” sino “dame una oportunidad. Escúchame porque creo que lo que hago está bien”.

En una entrevista dijiste que hacer fusión sería “traicionarnos a nosotros mismos”. ¿Qué pasa con la fusión?

De repente lo dije sin desarrollar más allá. A lo que me refería -y te lo puedo decir porque durante los últimos tres años estuve trabajando en un canal de televisión donde entrevistaba a músicos de distintos géneros y aprendí mucho de todos- es que siempre a los músicos de rock nos preguntan “¿harías cumbia?, ¿harías reguetón?”. Lo que decía es que nosotros como músicos todavía tenemos tanto que mostrar por el rock, que sería traicionarnos a todos los demos y canciones que tenemos por sacar y que la gente todavía no ha escuchado. Traicionarte es cuando, de manera forzada, quieres hacer algo para caerle bien a alguien. “El reguetón está de moda. Vamos a hacer una fusión de eso con rock”. Para mí, eso es traición. Ahora, sí hay algo interesante: nunca nos hemos negado a hacer colaboraciones. Para mí, eso es más interesante.

Recuerdo que anunciaron una colaboración con Armonía 10. ¿Se concretó?

Fue una experiencia increíble ver cómo trabaja una orquesta de cumbia. Los rockeros admiran y aprecian mucho la visión de negocio que tienen los músicos de cumbia. Hacer esa chamba con Armonía 10 estuvo mostro, pero cuando terminamos la canción, necesitábamos material gráfico. Si no tienes un video, la canción no se mueve mucho. Planificábamos ir con toda la banda a Piura y grabarlo. Eso fue entre enero y febrero, pero se truncó todo porque empezaron la campaña de una nueva canción. Nosotros teníamos que terminar la producción [de ahora]. Luego vino el coronavirus… Esta canción está grabada. Algún día va a ver la luz, sin duda y te vas a dar cuenta cómo se fusiona el rock con la cumbia sin que ninguno pierda su esencia. Lo que van a encontrar en este EP que vamos a sacar es que estamos haciendo un featuring de un(a) artista muy popular que no es de rock. Se van a sorprender gratamente. Ahí van a decir “ya entendemos cuando Jhovan decía que se traicionaría si hace fusión”. No sé mucho de otros géneros. Del rock sí, y puedo producir una canción donde aparezca un(a) cantante de otro género y que suene muy rockero.

Un fenómeno interesante es que tienen bastantes oyentes jóvenes y, precisamente por el rango etario, no suelen escuchar rock (encima nacional). ¿A qué crees que se deba?

Esa es una buena pregunta y ahora, gracias a las herramientas que nos dan las redes sociales y las plataformas digitales, recién puedo contestar. Sabemos cuántas personas nos escuchan, desde dónde, los géneros y toda esta información que antes no teníamos. Es una herramienta que tenemos que saber utilizarla. En el caso de Zen, el rango más fuerte va desde los 18 y 35 años. Es increíble. Uno podrá decir “Jhovan tiene 44 años, los gemelos van a cumplir en una semana 45. Cómo funciona esto”. Una de las cosas que hemos trabajado siempre sobre todo desde que regresamos a tocar en el 2012 es que nos pusimos como meta no dejar de hacer música nueva. Tratamos de que mantengan el espíritu de modernidad. Sin decir “ah mira, esto lo voy a hacer porque le gusta a este público”. Todavía no somos tan radicales de llegar a esa segmentación tan dura para hacer música, pero sí creo que mantenemos vivo ese espíritu de que todavía hay muchas cosas por contar desde nuestro lado musical y artístico. No pensamos en qué edad tenemos. Nos la seguimos jugando de que queremos ser la misma banda de rock que conquista el planeta cuando teníamos 16 años. Las conversaciones -ahora con 44, 45 años- no han cambiado [risas].

Zen presentará sus más grandes éxitos en una experiencia online e interactiva.
Zen presentará sus más grandes éxitos en una experiencia online e interactiva.

Cómo definirías el nuevo EP en tres palabras y por qué

En tres palabras... me matas. Te lo podría dar en una: maduración. Otra palabra: solidez. Creo que estamos en el mejor momento. Sé que va a sonar cliché porque cada disco que uno saca es mejor que el anterior y todo, pero para este EP -que estamos lanzando por partes- hemos armado un equipo de productores, de gente que mezcla. Nos hemos pulido en la composición, en los arreglos. Cuando tocamos, nosotros como músicos y amigos, conversamos y decimos que jamás se nos hubiese ocurrido hacer canciones que sean tan sencillas y contundentes; íntimas y sensibles, como las que van a salir. Lo que van a escuchar no es solo una suerte de maduración y solidez, sino también versatilidad de la banda. Puede que no les guste Zen, pero imposible que digan que está mal hecho.

Sobre el concierto de este 19, ustedes lo llaman experiencia...

Hemos creado tres paquetes: el más económico es el ingreso para ver el show -como si entraras a un canal de YouTube y lo ves en vivo- pero no tienes ningún tipo de interacción; la segunda entrada permite elegir canciones, estar en un chat privado. Así como tenemos una pantalla gigante detrás del escenario donde se proyectan imágenes y parte del show; delante de los músicos hay una pantalla igualita pero vemos las caras de las personas que tienen la cámara activada. La entrada más cara que ocupa todo esto – y que nosotros llamamos la experiencia Zen- puedes, además, llevarte el polo oficial del concierto, un disco firmado por la banda y tienes acceso a un show acústico con preguntas y respuestas antes del concierto. Como dato adicional: dos horas antes del show, se prenden las cámaras y la gente nos puede acompañar desde nuestra salida de casa. Prácticamente pueden ayudarnos a elegir la ropa con la que vamos a tocar. Ver nuestra rutina antes del show. Es como una especie de reality pero en vivo. Si funciona y a la gente le gusta, podría ser un camino interesante que podamos seguir todos. Las redes sociales son eso: mostrar tu lado más privado. Ha demostrado que la gente quiere saber más de ti, más allá de la música. //

DATO

Para ser parte de la experiencia Zen, puede adquirir sus entradas en . Precios desde S/29.

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