Arturo León

No es que aparezcan a cada rato, pero el patrón se repite muchas veces: son rápidos, habilidosos, con gambeta, aceleración, pero sin gol, sin definición. Hablamos de esos jugadores que, luego de hacer su debut oficial en Primera División, nos ilusionan. Nos hacen creer que estamos frente a los futuros seleccionados que nos llevarán a algún Mundial. Los comparamos con Farfán, Guerrero, Pizzaro, Cubillas, Uribe, etc. Por sus movimientos, por sus jugadas, porque se parecen físicamente. Lo que sea. El hecho es que solo terminan siendo eso: una ilusión.

Kevin Quevedo no pertenece a ese grupo. Ya no. Este año, el chico que se formó en el barrio de San Lorenzo y Barrios Altos, confirmó que ya no es solo una promesa. Es presente, figura y candidato a mejor jugador del año 2019 en la Liga 1. Luego del partido contra Unión Comercio cumplió 100 partidos en Primera División y ha marcado 17 goles en 28 partidos. Su evolución es asombrosa si tomamos en cuenta las temporadas 2017 y 2018, cuando marcó solo 9 goles en 70 partidos.

"Yo hablé una vez con él y le dije: cuando empieces a hacer diagonales, te vas a cansar de hacer goles. Porque él es rápido", dijo Waldir Sáenz en el programa "Después de Todo" de Movistar Deportes después de un espectacular hat-trick del delantero peruano de 22 años.

Lo mejor de todo es que Kevin Quevedo ni siquiera juega como delantero centro. Su posición es la de un extremo. Es decir, un atacante que va por fuera, desborda, tira centros, mete paredes y llega hasta el área con posibilidad de asistir/anotar un gol. Su técnica para rematar ha mejorado notablemente y su confianza también: ahora no tiene miedo de ensayar chalacas en el área. Bengoechea, que siempre confió en él, lo ha empoderado como el hombre más peligroso de Alianza Lima. El chico se la creyó, pero no se agigantó. Hace el recorrido, ayuda en la marca y persigue a los rivales para recuperar la pelota.

EL CRACK QUE DEJÓ ESCAPAR LA 'U'

La historia ya es conocida pero vale la pena recordarla, más ahora que la está rompiendo. Quevedo, si la historia se desarrollaba diferente, podría estar ahora mismo luciendo sus tantos con la camiseta de la 'U'. Miguel Villegas, periodista de El Comercio que más conoce la intimidad de Universitario de Deportes, contó la historia de cómo el cuadro crema no pudo retener a la hoy figura de Alianza Lima. Este es un extracto de la nota titulada: Quevedo, la promesa que dejó escapar la 'U' y brilla en Alianza.

“A finales del 2016 -y con la ‘U’ en llamas-, Quevedo habló con su familia y llegaron a una conclusión: necesitamos que juegues. Los talentosos cotizan solo si salen al campo. Sino, son apenas un rumor. Kevin -mediapunta con manejo de ambos perfiles- solo había jugados dos partidos en Universitario ese año y los anuncios de grandes refuerzos -Tejada, por ejemplo- lo desanimaban. “De mí nadie se preocupó. Y no hablo de la actual administración, sino de los anteriores”, escribiría él en su muy activo Facebook, donde ya había dejado constancia de que los domingos jugaba para la ‘U’ pero de lunes a viernes soñaba con Alianza Lima. ¿A qué se refería? Ocupados en otras cosas, los Leguía nunca llamaron a su padre, Willy Quevedo -ex Muni- para nada. Cuando Kevin recibió la oferta oficial de Alianza, fue el propio César Vento el que quiso tener una reunión para renovar o mejorar la oferta. Fue demasiado tarde”

SU CONTRATO; SU PRECIO

Kevin Quevedo tiene contrato en Alianza Lima hasta diciembre. ¿Ya firmó su renovación? No. Y posiblemente no lo haga. Las razones son netamente económicas. El chico ha tenido un buen año, es joven, jugó los Panamericanos Lima 2019, Gareca lo convocó y, por ende, quiere un contrato más jugoso. Según fuentes cercanas al club, Alianza no estaría en condiciones de pagar el monto que Quevedo y su familia tienen en mente. O podría decirse de otra manera: Quevedo considera que merece un sueldo que solo se lo podrían pagar en el extranjero.

Se sabe que las negociaciones han sido largas y que hubo bueno disposición por ambas partes para solucionar el tema, pero no se ha llegado a un acuerdo. Alianza no quiere ir a dejar a Quevedo por una razón: significaría sacar cero provecho económico a un futbolista que, según la web transfermarkt, actualmente vale 1 millón de dólares. Mientras que Kevin quisiera seguir en Alianza, pero con un sueldo que él considera adecuado para su buen momento. ¿Qué pasará, entonces? Lo más probable es que el delantero termine fichando por un club del extranjero. En México, Francia y Estados Unidos ya se habrían fijado en él.

Pero lo que sigue ahorita está fuera del alcance de los representantes y empresarios que están metidos en el negocio del fútbol. Lo que sigue ahora es la semifinal contra Sporting Cristal por la Liga 1. Lo que haga Quevedo en estos dos partidos -y luego en la final, si llega- será determinante para saber si Alianza puede lograr un segundo título en dos años. Al igual que Kevin, quien fuer parte del plantel en el título 2017 también con Bengoechea en el campo.


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