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La historia de Lena Félix, la finalista de “La Voz Perú” que hoy apunta a los Latin Grammy
Entre bares neoyorquinos y escenarios multitudinarios junto a El Tri en México, la cantante Lena Félix ha construido una carrera marcada por caídas y vueltas inesperadas. Hoy, con la mira puesta en los Latin Grammy, sigue empujando su historia hacia una meta más ambiciosa.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Julissa Elena Félix Rueda, cantante y compositora peruana, inició en concursos musicales de televisión y hoy se proyecta a la internacionalización. (Foto: Eder Calderón)
A un mes de culminar su visa de turista, Lena Félix llena bares en Nueva York. Está a un paso del éxito y a dos de ser deportada. Pero siente que aún puede darle una mordida más a la Gran Manzana. Llena pequeños espacios en Brooklyn, Yonkers y Manhattan junto a su esposo, Tito Villacorta, quien toca la guitarra con las manos, la batería con los pies y el kazoo con la boca. Ella acompaña con su voz para cautivar al público latino. Así funciona su dúo, Solo Dos: un matrimonio entre artistas que se complementan cada noche y que, durante el día, piensa cuál será su siguiente paso cuando regresen a Perú.
A un mes de culminar su visa de turista, Lena Félix llena bares en Nueva York. Está a un paso del éxito y a dos de ser deportada. Pero siente que aún puede darle una mordida más a la Gran Manzana. Llena pequeños espacios en Brooklyn, Yonkers y Manhattan junto a su esposo, Tito Villacorta, quien toca la guitarra con las manos, la batería con los pies y el kazoo con la boca. Ella acompaña con su voz para cautivar al público latino. Así funciona su dúo, Solo Dos: un matrimonio entre artistas que se complementan cada noche y que, durante el día, piensa cuál será su siguiente paso cuando regresen a Perú.
Si alguien respondió en inglés cuando tocaron las puertas en Estados Unidos, en Lima ni el español más entonado conmovió a los organizadores. “Voy a seguir, voy a seguir, no quiero resignarme a dejar de ser cantante”, se repitió Lena hasta conseguir un espacio en Mega Plaza, donde obtuvo poco a poco más fechas de presentación, más seguidores y más oportunidades. Luego llegó la Sastrería Martínez, donde esta noche —como todos los sábados desde hace más de un año— interpreta temas que acompañan a los amantes del speakeasy.
La Lena Félix Band se presentó en los Premios Luces 2026, realizados en el Hotel Hilton, donde acompañaron la ceremonia con temas variados. (Foto: Eder Calderón)
El secreto de su constancia se lo debe a su padre. “No en vano se tiene un padre militar”, menciona Félix. Y sobre los excesos que trae la noche, dice, se encuentra curada gracias a una madre enfermera, quien la matriculó en todo taller cultural que encontró. Al poco tiempo fue la televisión la que terminó encontrando a su hija. Fue parte de la primera generación de Superstar en Panamericana, a sus casi 18 años. Luego vino el éxito con giras al interior del país, los contactos con otros artistas del medio, la oportunidad de quedar entre los 15 participantes. Después, todo acabó.
Tras el concurso, se centró en su escuela de canto. La primera sede estuvo ubicada en la sala de sus padres, con su dormitorio como centro de operaciones de un proyecto que, dos años después, tendría su propio local. Lo llamó Talento Perú, y fue ahí donde nacieron otros proyectos como las clases de teatro y de instrumentos. También fue el lugar desde donde tomó el impulso para postular a La Voz Perú, donde fue semifinalista en 2015. Y aunque profesionalmente su historia podría resumirse así, su verdad es otra.
La maravillosa Lena Félix y su banda pusieron la cuota musical del evento.
“Entré a un programa casi siendo menor de edad y sentí el éxito muy joven, pero cuando acabó el concurso no supe llevar la situación. Me pusieron en la cima y me dejaron caer —confiesa la artista—. También aparecieron personas que querían aprovecharse de mí, y llegó un momento en que la magia desapareció, en que dije: ‘Ya no quiero cantar más’”.
La escuela se convirtió en su exilio. Se llamó a sí misma empresaria antes que cantante. Empezó otra carrera, recibió terapia para afrontar episodios de depresión y colgó las llamadas que le pedían subir a un escenario. “Usted necesita cantar, no pastillas”, le dijeron. Y el padre de una de sus alumnas terminó de convencerla: “Es buena profesora, pero usted tiene que volver a cantar”. Y así pasó. Se inscribió en La Voz Perú y consiguió algo más valioso que el primer puesto: la amistad con Alex Lora, de El Tri.
Una llamada de Lora la llevaría —con todos los gastos pagados— a México para acompañar a la banda durante sus conciertos por el 50 aniversario. Hizo coros, cantó frente a miles de personas y, al terminar, pudo conocer a Armando Manzanero antes de que falleciera. “Ese fue el momento en que supe que no debía abandonar mis sueños, era una señal”, menciona Félix, quien, tras esa experiencia, viviría aquel idilio artístico en Estados Unidos.
Hace poco, la cantante se convirtió en miembro oficial de la sociedad de los Latin Grammy. Meses de cartas y solicitudes que hoy se traducen en el reto de postular sus canciones para una posible nominación —o no—. “Lo importante es hacer música”, comenta, y es cierto: prepara un nuevo disco con canciones inéditas. También proyecta participar en workshops, hacer networking y, en esa misma línea, regresar a Estados Unidos y continuar consolidando su proyecto junto a la Lena Félix Banda.
Apostar por lo propio
La cantante lanzará el videoclip de “No eres culpable” el 3 de mayo, su nuevo tema inédito con proyección internacional. Su discografía también incluye “La Luna es solo de queso” (2020), “Aventurera” (2023), “Al final de la línea” (2024) y “Mi Elemento” (2025), donde transita entre pop urbano y regional mexicano.