De ocho capítulos consta la segunda temporada del exitoso show de Netflix. (Fotos: Difusión)
De ocho capítulos consta la segunda temporada del exitoso show de Netflix. (Fotos: Difusión)
Gabriela Machuca Castillo

Conforme a los criterios de

Trust Project
Saber más

Cliffhanger es el término en inglés que se utiliza para identificar un recurso narrativo en las ficciones. Podría traducirse, de forma literal, como “quedarse colgado del acantilado”; pero se emplea cuando una serie, una película o un libro presenta un final cargado de mucho drama y suspenso. Bueno, han tenido que pasar tres años, desde que se estrenara la primera temporada de , para que los espectadores de todo el continente dejemos de comernos las uñas o darle la vuelta a Google mil veces para resolver o entender la continuidad del tremendo cliffhanger que el show de Netflix dejó en relación a la ubicación de la madre del protagonista, como todos sabemos, parte trascendental de la historia.

Queda claro que para que el relato avance, los guionistas debían resolver pronto el tema de la desaparición de Marcela. Y al menos en el primer capítulo, recientemente emitido, la cuestión se pone sobre la mesa. ¿Querías saber que pasó con ella? Te lo dicen. Al menos de cierta manera. Pero hay más. La segunda temporada corre en dos líneas de tiempo: muestra al Luis Miguel de 1992, justo después del entierro de Luis Rey, su padre; y próximo a grabar “Aries”, uno de sus más grandes discos. En buena cuenta, en la cima total del éxito. Y, paralelamente, se ve qué ocurre con él en el 2005, ya con 35 años. Muy popular todavía, pero más acostumbrado –quizá aburrido, resignado – a la locura de la fama. Y solo. Mucho más solo.

En este video de la premier virtual de “Luis Miguel, la serie”, temporada 2, puede ver los primeros 10 minutos del capítulo 1.

A continuación explicamos lo que para nosotros fue lo mejor, lo peor y lo más inesperado de este primer capítulo. Última advertencia: viene harto spoiler.

LO MEJOR

1. El final del capítulo

Las dos líneas temporales de las que hablábamos se entremezclan en un bastante efectivo ida y vuelta. Es 1992 y Luis Miguel, en España, está increpándole a su tío Tito que una mujer le ha confesado lo que ella vio aquel fatídico día que Luis Rey citó a Marcela Basteri para conversar en la famosa casa de Las Matas, en Madrid. Aquel día desde que nunca más se la volvió a ver. Según la testigo, ella, como vecina, oyó gritos en la casa contigua por lo que fue a tocar la puerta. Fue Tito, sostiene, quien le abriría la puerta con la camisa manchada de sangre. En medio de una golpiza propinada por el artista, tratando de sacarle la verdad, el pariente villano termina diciendo: “No fui yo, Micky. Fue tu padre. Fue tu padre… fue un accidente”.

A la par, en el ping pong, aparece el cantante en un concierto en Perú durante el 2005. Según el guion, él sufriría allí un accidente al recibir una enorme descarga de sonido a través de los audífonos que suele llevar puestos para escucharse a sí mismo cantar mientras está en escena. Esto desencadenaría un trauma auditivo incurable (el síntoma se llama tinnitus y ocasiona que el afectado escuche permanentemente, aunque en distintas intensidades, un suerte pitillo en el oído), cuyos efectos en su vida y carrera se verán más adelante.

Este cruce de eventos dramáticos, en imágenes, funciona sólidamente. Le da consistencia al capítulo y definitivamente mueve emociones en quien lo ve. Imposible no sentir, al menos en este primer capítulo, empatía por el protagonista que sigue teniendo una historia de vida sobrecogedora.

2. Los prostéticos que usó Boneta para interpretar a un Luis Miguel maduro

A estas alturas del partido, ya todos nos creímos y aceptamos el trabajo de Diego Boneta como el Sol de México. Y aún cuando en un avance de la serie se lo veía cantando el tema ‘Qué nivel de mujer’ exagerando demasiado el gesto del artista verdadero al sacar la mandíbula inferior, lo cierto es que el asunto no pasa de allí. Boneta sigue firme en su papel. Y sí son evidentes los cambios en términos de actuación que él hace en el personaje cuando tiene 22 y 35 años, respectivamente. Ahora, un Luis Miguel maduro implicaba, pues, modificaciones en su fisionomía. El actor ya no está tan delgado como en la primera temporada y debe usar prostéticos en el rostro para evidenciar el paso de los años. Lo cierto es que están tan bien hechos, que no incomodan. Son sútiles y sirven a la trama. Se ve y se acepta al personaje más adulto sin problema.

Boneta en escena interpretando a un Luis Miguel de 35 años. (Foto: Captura de video)
Boneta en escena interpretando a un Luis Miguel de 35 años. (Foto: Captura de video)

3. El regreso de los personajes conocidos

La primera temporada de Luis Miguel, la serie tuvo la virtud de que los espectadores nos prendáramos de ciertos personajes. Desencadenaron miles de cariñosos tuits, memes, stickers de Whatsapp, disfraces en Halloween, polos y más. Entonces es agradable ver de regreso no solo al mismo protagonista, interpretado por Diego Boneta, sino además a Hugo López, el manager protector que todos queremos (en los zapatos del actor argentino César Bordón). Vuelve también el preocupado y noble hermano Álex (Juan Pablo Zurita); la novia que siempre lo ‘cuadra’ y acompaña, Erika Camil (Camila Sodi); y el tío Tito, el villano tras la partida de Luisito Rey (ejecutado por el español Martín Bello).

César Bordón en el episodio 1 de la segunda temporada de "Luis Miguel: la serie". Foto: Netflix
César Bordón en el episodio 1 de la segunda temporada de "Luis Miguel: la serie". Foto: Netflix
LEE: Luis Miguel: cómo se prepara el club “Amigos de Luis Miguel” para el estreno de la serie

LO PEOR

1. La primera media hora es larga

Es pausada la forma en que se da la primera mitad del capítulo. Entre otros motivos, porque presenta a varios personajes nuevos relacionados con el entorno profesional del artista: nuevos managers, tour managers, etc. Se asume que es necesario plantearlo debido a que, en el futuro de la serie, estos tendrán un rol más importante (hay muchas traiciones de por medio), pero la espera por saber qué pasa con Marcela ocasiona que uno se inquiete y hasta aburra un poco. La segunda mitad del capítulo compensa, felizmente.

2. Se extraña a Luisito Rey

Tampoco en demasía, pero algo se lo echa de menos. Inevitable sentir como público al tratarse de uno de los mejores villanos que ha dado el streaming en los últimos años.

COMPARTE: Luis Miguel: cómo se destapó la historia de la desaparición de su madre

LO INESPERADO

1. U relato mucho más oscuro

Este primer capítulo no tiene la frescura y el color que caracterizó la primera temporada. Hay mucho drama, intensidad y sombra. El Luis Miguel joven, por un lado, afronta uno de los momentos más difíciles de su vida cuando le es revelado que su padre acabó con la vida de su madre. Esto es algo que tiene que confirmar en los siguientes episodios, pero se establece. Mientras, el Luis Miguel maduro debe enfrentarse a una enfermedad que le será incurable. Ello, claro, no invalida la nueva propuesta. La forma de contar el relato es distinto, pero igual de cautivante.

2. El talento de Sergio, el hermano menor

El talento para cantar que tiene el hermano menor de los Gallego Basteri, Sergio, es algo que conocen bien aquellas fans del ala dura, las incondicionales de los clubs que existen en todo el continente. Pero la mayoría de mortales desconoce que Sergio Gallego Basteri tiene una voz excepcional, se dice que quizá tan prodigiosa que la del mismo Luis Miguel, aunque tal vez menos trabajada (hay uno que otro video impresionante en Internet). Bueno, esta información es confirmada e integrada a la trama al verse que la familia española de ambos trata de explotar el talento del niño. Y que para evitar que este siga la misma suerte del mayor, es que Luis Miguel se lo lleva México.

Sergio Gallego Basteri en la ficción (arriba), y en la vida real (abajo), cuando fue llevado a la televisión por su familia paterna con la intención de sacar provecho de su talento. (Foto: capturas de pantalla).
Sergio Gallego Basteri en la ficción (arriba), y en la vida real (abajo), cuando fue llevado a la televisión por su familia paterna con la intención de sacar provecho de su talento. (Foto: capturas de pantalla).

Quedan siete capítulos más para confirmar si el nuevo rumbo de la historia llegará a ser tan atractivo que el de la temporada predecesora, pero por ahora la serie pinta bien. Bastante bien.//


VIDEO RECOMENDADO

Diego Boneta graba las canciones de la segunda temporada de Luis Miguel, la serie.