Manolo Barrios, guitarrista, fundador y compositor de Mar de Copas conversó con Somos previo al primer concierto virtual de la agrupación nacional. (Foto: Luis Centurión)
Manolo Barrios, guitarrista, fundador y compositor de Mar de Copas conversó con Somos previo al primer concierto virtual de la agrupación nacional. (Foto: Luis Centurión)
Vanessa Cruzado Alvarez

intenta mantener el buen ánimo que lo caracteriza. La llegada del coronavirus no solo afectó el trabajo con , banda en la que es compositor, cantante y guitarrista desde hace más de dos décadas, en pleno proceso para grabar un nuevo disco; sino también a nivel personal. Cuenta que ha estado ganándose la vida como puede. Durante la cuarentena intentó conectar con su lado creativo. “Se hace el esfuerzo”, dice. Le entusiasma enfocarse en el próximo álbum de la banda, en gran parte, por los seguidores. Que la música los ayude -así como pasó con él- a sobrellevar la situación.

Como sucede en tiempos de aislamiento social, el encuentro con el músico se dio por videollamada de WhatsApp. Al otro lado de la pantalla, desde su estudio, aparece Manolo, que viste un polo rojo y encima una casaca azul. Tiene el cabello un poco crecido y lleva puesta la sonrisa de siempre. A puertas de ’Todos los singles. Vol. 1′, el primer concierto virtual de la agrupación nacional, el 5 de setiembre, conversamos con el cantante y esto fue lo que nos contó.

Durante la cuarentena hay quienes se han conectado con su lado más creativo, pero para otros ha sido más complicado. ¿Alguno ha sido tu caso?

He escuchado decir eso, pero también he escuchado -como es mi caso- que la cuarentena los aplasta un poco. A mí no me ha ayudado. ¿Sabes que la pandemia reventó cuando estábamos por entrar a grabar los demos de nuestro siguiente disco? Pensé que iba a aprovechar la cuarentena para escribir más, pero me ha costado un montón.

¿Hay posibilidad de retomar eso?

Es difícil grabar un disco sin ensayar y tocar juntos. Normalmente para grabar tocábamos todos los días, juntos, durante meses en un cuarto. Los temas están compuestos. Tengo las canciones en piano y voz o en guitarra y voz, pero el arreglo lo hace la banda. Para eso uno tiene que juntarse y eso ya no se puede hacer. Wicho se ha ofrecido a armar algo donde podamos ensayar con distanciamiento [cuartos separados]. Vamos a ver cómo lo hacemos.

¿Y vía virtual? Por Zoom tal vez

Eso es algo que todo el mundo trató de probar cuando comenzó todo esto y se dieron cuenta que no se puede. No se puede tocar con otro músico por Zoom porque las velocidades de Internet son distintas en cada casa. Lo escuchas a destiempo. Lo más probable es que nos juntemos en cuarto separados en una misma casa. O que uno grabe una parte y el otro, desde su casa, grabe algo encima y se lo devuelva; que haya un feedback.

De izq. a der.: Luis “Wicho” García (voz), César Zamalloa (bajo), Phoebe Condos (teclado y coros), Eduardo “Toto” Leverone (batería) y José Manuel Barrios (guitarra).
De izq. a der.: Luis “Wicho” García (voz), César Zamalloa (bajo), Phoebe Condos (teclado y coros), Eduardo “Toto” Leverone (batería) y José Manuel Barrios (guitarra).

La “nueva normalidad” para los músicos son los conciertos vía streaming. ¿Cómo tomaron este cambio?

Éramos un grupo de conciertos. Hacíamos 65 conciertos al año. Este año íbamos por el concierto 1200 en todos los años de carrera. Esto es algo a lo que nos estamos viendo forzados. Es el nuevo mundo que nos ha tocado y lo hacemos del mejor humor. Hemos explorado bien el territorio para ver realmente de qué manera la gente puede estar contenta con un concierto de streaming.

Debe ser difícil como músico estar acostumbrado a una dinámica en el escenario y ahora no poder escuchar ni un aplauso

Es algo totalmente distinto. Para el show del 5 de setiembre queremos que más que un concierto, sea una experiencia. Vamos a tener unas pantallas en frente con la cara de la gente - como si fuera un Zoom- y los vamos a estar viendo mientras tocamos. También vamos a tener una pantalla con chats y vamos a conversar con ellos entre canción y canción. Ya el aplauso se olvidará por un tiempo. Igual tampoco es que el aplauso, en nuestro caso, sea nuestro alimento. No somos ese tipo de músico, pero igual es una sensación rara.

En esta exploración de los conciertos virtuales también tuvieron una anécdota particular por los precios

Fue nuestra culpa por un error en la manera de comunicarlo. En redes sociales la gente lee muy ligeramente las cosas. Se entendió que las entradas costaban S/ 250 lo cual es una locura. Las entradas cuestan S/ 49 y S/79. Pusimos a la venta 30 meet and greet para estar una hora antes del concierto con ellos. Se les iba a regalar discos y una serie de cosas. Dicho sea de paso, ya se agotaron. Toda esta polémica fue un poco por gusto. Igual fue bien mortificante. No es nuestro estilo ser una banda que ande siento indiferente a la situación de la gente.

Fuera de la polémica, este episodio sirve para reflexionar sobre el valor del artista peruano y su trabajo

Más allá de la anécdota de los S/250, vamos al precio de S/49. Este último incluso es considerado caro. Hay una costumbre muy antigua acá de que el artista debe de cobrar poco. La gente tal vez no sabe que los músicos, los actores, actrices hacen trabajo benéfico permanentemente. Lo hacemos de muy buena gana. Eso no quiere decir que las entradas tengan que estar regalas. Es la única manera de ganarnos la vida. Hay que valorizar al artista. Ahora en la pandemia se ha hecho muy evidente lo valioso que es el arte como compañía para la gente. Han necesitado escuchar música, ver obras de teatro online, cosas por el estilo. Eso tiene un valor y un precio. No es regalado.

¿A qué crees que se deba esta costumbre?

No lo sé. Es algo tan antiguo... Yo trabajo hace 30 y tantos años y siempre ha sido lo mismo [risas]. Nunca he logrado explicármelo bien. A nosotros siempre se nos consideró un grupo carero porque no queríamos poner nuestros discos a S/10 para que se vendan más o para competir contra el pirata.

Uno de los temas que salió en los foros culturales era la ausencia de un sindicato -en este caso- de músicos. Eso sumado a la idea de que aquí no hay una industria consolidada como que complica más el tema

Definitivamente el hecho de estar sindicalizados es un perjuicio enorme. También pienso que debería haber un sindicato, pero anda ponte de acuerdo con todos los músicos [risas]. Es muy difícil. Llegará el día, definitivamente. Dijiste algo interesante: la falta de industria. Nunca se han dado las condiciones -salvo tal vez en el Gobierno Militar en algunos géneros- para generar una industria artística acá. Estamos retrasados con respecto a otros países de Lationamérica. El Estado se comporta como un enemigo del artista. No hay oportunidad de desarrollarse. Acá el artista es autodidacta en cuestión marketing y gestión; cuando un artista no tiene que dominar esas disciplinas. Normalmente en otros sitios hay gente que se encarga de eso y uno se encarga de su arte. Debería haber unos rieles construidos para, simplemente, avanzar por ahí.

En este nuevo escenario donde los artistas están construyendo cosas sobre todo el lo digital, ¿podría ayudar a que se forme una industria?

Estamos empezando de cero. Esta nueva normalidad, de reinventarse [hace muecas con la cara], esta palabrita que está de moda. La industria del streaming, del online… Todos estamos aprendiendo. Eso es prueba y error. No vamos a construir un mercado. Probablemente sea una oportunidad para construir algo mejor de lo que teníamos, pero en todo estamos empezando. Hasta en las tarifas. Ahora cuando te llaman para tocar, las tarifas han bajado. De nuevo hay que construirlas, luego de tantos años nos costó a los artistas construir y que permita sobrevivir. Sigo pensando que si el Estado no tiene a la cultura como un proyecto nacional -como la educación y el deporte- esto no va a suceder nunca. No está en la agenda política de ningún partido político, ni de ningún gobierno. Creo que estamos hablando un poquito en el aire y fantaseando.

Noté un gesto cuando hablaste de la reinvención. ¿Te molesta esa palabra? ¿Aplica para una situación como la actual?

Me rayé porque es una palabra que la escucho mucho. Igual el campo es limitado: a la pantalla de un celular, de una computadora o de una televisión -en el mejor de los casos. Hay que ser muy agudo para realmente reinventarse de una manera rica en ese formato. Sin embargo, se está logrando. Ya he visto un par de obras de teatro que me han sorprendido. Se han logrado dar la vuelta al asunto y está superinteresante. También se están logrando conciertos con calidad, pero igual el formato es chico como para ponerse tan creativo. Todos pensamos que esto tiene para largo, pero que va a tener un final y que vamos a volver a lo de antes.

Otra nueva apuesta es reunir a la banda en un estudio, grabar el concierto y luego transmitirlo. Sé que ustedes han participado de este formato. ¿Se animarían a un segundo encuentro?

Todo sigue siendo muy peligroso. En mi staff hay gente que se ha infectado en su vida diaria. Todos tenemos gente conocida que se ha enfermado, incluso que ha fallecido. Esto sigue sucediendo. Estamos saliendo a trabajar por necesidad en momentos donde no lo deberíamos hacer. Es una situación de lo más contradictoria. No pinta bien. Es una situación bien difícil y hay que cuidarse mucho. //

DATO:

En ‘Todos los singles. Vol. 1′, Mar de Copas tocará sus más grandes éxitos. Puede adquirir las entradas en

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